sábado, 30 de enero de 2021

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Uvas en enero

 


                               



Hasta hace poco, las uvas en invierno se asociaban a las doce campanadas de la noche última del año. Una ingestión precipitada y un sorbito de cava (al que seguimos llamando, impropiamente, champagne) acompañado de buenos intenciones.

Las televisiones nos bombardean con imágenes e informaciones del producto que viene de Ohanes en Almería, o  del Valle del Vinalopó en la zona levantina… Nos hablan de la historia, de cuando comenzó la costumbre, del transporte, de las características de las uvas.

Eso, hoy en un mundo global,  es casi la prehistoria de la fruta que llega a nuestra mesa. Queda claro que no somos el ombligo del mundo. Este planeta que compartimos ha roto las fronteras para lo bueno y para lo malo. Solo hay que pensar en el dichoso bichito que nos hace cortes de manga en cualquier esquina y se ríe de nosotros.

Desde los países del Cono Sur, desde Sudáfrica o desde las costas del Pacífico de algunos países de América, nos vienen frutas (ellos ahora están en verano) que no se producen en nuestras latitudes del Hemisferio norte en esta época del año.

Por puro azar, han llegado a mi casa.  Un supermercado de un pueblo perdido al que casi cuesta encontrar en el mapa, la ofrece a sus clientes. Me tropiezo con una uva ‘negra’, sin pepitas y con un sabor exquisito.

Uno que es preguntón y siente curiosidad por muchas cosas empieza a tirar del hilo para llegar al fondo del ovillo. Miro la etiqueta. Me cuesta leer el nombre (está en inglés): Sweet Celebration. IFG. Me voy al traductor, sweet, significa dulce. El resto se entiende…

Me entero que se debe a un ingeniero agrónomo Dragomir Ljubetic, consultor de una multinacional (seguimos rompiendo fronteras) V&F y miembro de Uvanova.

Es la variedad de uva de mesa que da respuesta a las demandas del mercado: sin semilla, excelente racimo, buen calibre, grosor y elasticidad de piel, buenas propiedades organolépticas (el sabor, de toda la vida, para entendernos), maduración, color excelente…

Es la uva que más exporta Perú a los mercados europeos, seguida muy de cerca por Chile. Desde Oriente, la India les hace la competencia en la conquista del mercado europeo. Y uno, las saborea, se deleita y va lo cuenta… ¡Qué lejos están aquellas uvas que se tomaba el Lazarillo junto al ciego en el camino de Almorox!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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