lunes, 31 de octubre de 2022

Una hoja del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Olores

 

                                    


31 de octubre, lunes. Alguien dijo que lo que percibe el olfato incita o repele. Es verdad. Aroma y peste son antónimos. Uno, atrae; lo otro, repele. No siempre hemos seguido la dirección que llevábamos cuando nos encontramos como un bofetón en la cara eso que sale de aquel lugar.…

Los olores influyen en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Mitigan, incitan, moldean, traumatizan, calman. Las mezclas de sustancias químicas llegan, no siempre de manera voluntaria, hasta la pituitaria del quien transita por la calle.

Piensen en una tarde cualquiera si se pasa por la puerta de una perfumería… A veces, es tan potente, tiene tanta intensidad que embriaga. Incluso hay personas con ciertas patologías que se ven en dificultades respiratorias cuando las perciben lo que sale de allí adentro.

Una noche de abril, una tarde de mayo, una mañana de lluvia con la tierra mojada después que el agua lo haya empapado todo…

Alguien dijo que Málaga es de las pocas ciudades marineras donde no se percibe el olor a brea. Es verdad. Lo que no aclaró es que Málaga vive de espaldas al mar. Llegan los barcos a atracar casi en la misma calle Larios y sin embargo el olor se queda un poco más allá, al otro lado de la plaza que, curiosamente, se llama, de la Marina.

Hay otros olores que atrapan. Esas casi madrugadas de invierno cuando el vaho de la noche se levanta perezoso y desde dentro sale el olor a café que invita a degustarlo. Es el cuerpo quien lo pide y el olor quien atrae…Usted pude pedir: un cortado, un sombra, un largo, un corto, un manchado… Todos llevan dentro algo que lo identifica: el olor.

Recuerdo una noche en Marrakech. Fui incapaz de entrar en el zoco. Se mezclaban olores a cueros, metales, especias, frutas maduras, encurtidos, carnes donde dormitaban las moscas esperando al nuevo día, pasteles, gente sudorosa… Aquello no eran olores, era eso otro que tiene el nombre tan feo.

Tengo otra experiencia – perdonen que hable de mí – de contrastes. Volábamos – entonces aún era Unión Soviética -con la Aeroflot de Jabarosk a Moscú. Las azafatas, atentísimas, cordiales, encantadoras. Ocho horas de vuelo con constantes atenciones… Aquellas mujeres estaban escamondadas, si se me permite la palabra. Trasbordamos a un avión de la Austrian Airlines. El personal de a bordo con profesionalidad similar.  Solo tenía una diferencia: sus ojos estaban ribeteados con rimmel y desprendían perfume de Coco Chanel…

domingo, 30 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Una joya en el centro de Málaga

 

 

                     


          Iglesia de los Mártires. Málaga


30 de octubre, domingo. A la iglesia de los Santos Mártires se llega, desde Carretería, por la calle Andrés Pérez; desde Compañía, por una calle estrecha y lóbrega del mismo nombre que los patronos; desde calle Granada, por Santa Lucía. Por las dos primeras no entra el sol nunca; por la última, a duras penas y a según qué horas del día.

La parroquia de los Santos Mártires es una de las cuatro que mandaron construir los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, después de la toma de Málaga en 1484. Las otras tres: la Encarnación, posteriormente, catedral sobre la mezquita aljama, Santiago y San Juan.

Está enclavada en medio de un dédalo de calles de la Málaga musulmana que llegaba hasta la muralla que la circundaba, o hasta las Ataranas. Al exterior se salía por puertas abiertas en la misma muralla: Buenaventura, Puerta Nueva, Puerta del Mar… De noche todas se cerraban y la ciudad quedaba a resguardo.

La iglesia se construyó – la plaza que se abre ante ella se le dio el nombre de Plaza de los Mártires, obviamente – con materiales de mampostería y ladrillos. Poco dinero y menos posibilidades. Se libraron, en 1505 cien mil maravedíes que se hicieron efectivos en 1515.

En su origen fue una combinación de los estilos gótico y mudéjar con arcos apuntados. Una nave central, dos naves laterales y cubiertas por una techumbre de madera que se mantuvo oculta hasta el siglo XVIII. Es una obra mixta que combina artesones y motivos mudéjares.

La iglesia fue reforzándose y enriqueciendo con motivos ornamentales a lo largo de sus más de quinientos años de existencia. Ha sufrido avatares de toda clase: incendios, terremotos que destruyeron la torre, la humedad de un arroyo subterráneo – el arroyo del Calvario que baja por calle Granada hasta encontrarse con el Guadalmedina – que recientemente se ha podido estudiar en una restauración extraordinaria. Se culminaron con los desastres de la Guerra Civil que la convirtieron en almacén de intendencia.

Su riqueza decorativa interior es de gran belleza. En ella reciben veneración y culto los patronos de Málaga, Ciriaco y Paula, y cofradías emblemáticas de la Semana Santa, entre otras, Jesús de Pasión, Nuestro Padre Jesús Orando el Huerto, Jesús Atado a la Columna. Entre la devoción popular destaca Santa Gema Galagari…

La parroquia de los Santos Mártires recientemente remodelada ha recuperado parte del valor histórico-artístico y monumental de Málaga.

 

sábado, 29 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. España desconocida: Otoño en los Montes Universales


                   Montes Universales. Serranía de Cuenca

29 de octubre, sábado. La naturaleza se ha echado sobre los hombros un manto de oro. Líneas de choperas doradas marcan los cursos de los ríos y de los afluentes que llevan hasta ellos sus aguas. Son otros caminos por senderos de agua, diferentes, distintos a otros caminos.

El extremo sudoccidental de la provincia de Teruel limita con Guadalajara, Cuenca y Valencia. Allí se asientan los Montes Universales. En los atlas señalan la Muela de San Felipe y la Muela de San Juan y la Sierra del Tremedal. Una manera de identificar a lugares que tienen una personalidad definida.

La comarca, agreste; los paisajes, bellísimos. Alternan zonas de bosques con las de pasto en este tiempo agostado por su ciclo cumplido y por las heladas mañaneras. En su suelo nacen ríos como el Cuervo que en Tragacete brota de la piedra; el Tajo, en Fuente García. Es el más largo de la Península Ibérica. Pasa por Toledo y se rinde al Atlántico por el mar de la Paja, en Lisboa; el Guadalaviar, que después se llama Turia; el Cabriel; el Júcar…

Es una tierra de naturaleza esplendida. Tierra de silencios largos, como las noches de sus inviernos rigurosos y muy fríos. Pequeños pueblos deshabitados que no se ven desde la lejanía sino solo cuando ya se está muy cerca de ellos. Albarracín fue la capital de Señorío de su nombre. Tiene catedral y obispo que no reside allí y casas construidas en adobes, como todas las del entorno, con entramados de madera. Tiene un color propio. El sol del atardecer le concede la gracia de hacerlo diferente a todos los demás.

Sus tierras, mayoritariamente, son comunales. Los ayuntamientos emplean los recursos comunales del bosque para dotarse de infraestructuras y equipamientos “mientras sus vecinos – dicen las voces críticas – se marchan del pueblo por la falta de los más elementales recursos”.

Las plantas  - sabinas y encinas – de gran resistencia al frío, lento crecimiento y larga vida alternan con el pino negral que crece en alturas medias de los valles y ofrecen un paisaje propio.  El hombre de la zona, adusto y riguroso, consecuencia del clima en el que ha desarrollado su existencia ha conseguido una arma en la gastronomía para subsistir contra la dureza del clima: gachas, sopas de ajos, cordero a la pastora, truchas… Tierra de otoños cortos y dulces, preludio de lo que vendrá después.

 

viernes, 28 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Los niños del tren

 


                 Estación de Palencia


28 de octubre, viernes. Ha saltado la noticia. Hablan las televisiones (lo cuentan y según qué cadena toman partido por una u otra senda), lo han publicado los periódicos y lo dice la radio… Total, como diría aquel de algo hay que hablar.

La cosa va de unos escolares, casi ninguno se afeita todavía cada mañana, que viajaban hace unos días desde un pueblo de Barcelona hasta León. Iban a hacer un curso intensivo de inglés. Solo unos días. El tren había partido de la estación de Barcelona-Sants y el interventor, durante el trayecto, ante la queja de algunos viajeros, llamó a la Policía y los bajó en Palencia donde con los agentes esperaba un medio de transporte proporcionado por Renfe que los llevaría por carretera a ellos solitos.

Iban dos adultos – desconozco si formadores, profesores, monitores… - acompañándolos que no se separaron en ningún momento del ‘numeroso’ (22) grupo y que habían hecho caso omiso al requerimiento del interventor del tren.

He oído cantidad de versiones. Algunas tan pintorescas como que solo se lo notificaron una vez, que los viajeros fueron muy quejicas o que los escolares iban jugando en las mesas de sus asientos sin que eso supusiera, en ningún momento, molestias para el resto de las personas que compartían el vagón. (Tal cual)

Las versiones de los padres – me abstengo de exponerlas – algunas son peregrinas y justifican los comportamientos de los niños (uno, por ejemplo, declaraba ante las cámaras de una televisión “que en algo tienen que entretenerse en un viaje tan largo”). Me gustaría saber cuál va ser el grado del aprovechamiento del hijo en la experiencia de aprender un idioma como el inglés y en León, pero eso, obviamente, son otros ‘lópeces’.

Alguien que sabe de lo habla dice que hace mucho tiempo que a los padres se les han ido sus hijos de las manos. No sé qué opinar al respecto. Puede haber algo de certeza. El refranero es muy sabio y dice que “cuando el río suena agua o piedras lleva”. Hay otro refrán que puede ser también apropiado para la ocasión: “De aquellos polvos, estos lodos”. Que cada uno ponga la mano en su pecho y piense qué parte de responsabilidad le corresponde. Desde luego lo que tengo muy claro es que el interventor del tren no tomó la decisión porque tenía ganas de complicarse la vida.

jueves, 27 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Juegos perdidos

             

 

           Plaza Fuentarriba. Álora (Málaga)


27 de octubre, jueves. El niño compartía con otros niños, en las horas que precedían a la entrada de la escuela, los juegos que, cíclicamente, llegaban cada temporada. Eran juegos simples, rudimentarios… Casi siempre nacían de la necesidad.

Llegaban el ‘pincho’, las ‘bolas’ – en otros sitios las llaman canicas – pero el niño y sus amigos siembre las llamaron ‘bolas’, a los toreros. Cuando la cosa subía de tono se jugaba “al laya”, a “certina la lerta”, o con un aro de cinc de un cubo viejo o el fleje de una barrica de arencas se hacía una rueda que, empujada con un artilugio de alambre recio, servía para “dar” un paseo que no era más que ir y volver corriendo desde la Plaza a la Cancula.

En la plaza quedaba sin asfaltar un trozo. Estaba delante de la Droguería de El Pintor. Era terrizo. El niño no sabía que aquello era parte del solar del antiguo convento de las monjas derribado en la guerra. Pero todo estaba muy lejos entonces: la guerra, las monjas, el convento, el mundo del que hablaban los mayores y que el niño no entendía…

Cuando llovía la tierra se reblandecía. Estaba propia para lanzar una lima vieja o un clavo grande - el pincho – que iba apropiándose de otros trozos de tierra arrebatados a los compañeros de juego. Era peligroso pero el niño, y los otros niños tampoco eran conocedores, que el clavo disparado podía ser un proyectil. Los niños nunca son conscientes de los peligros que los rodean.

Las bolas eran de barro cocido. Algunos niños tenían bolas de bronce que provenían de cojinetes de vehículos desguazados. Las bolas de bronce cuando golpeaban con fuerza sobre las otras de barro las solían romper. Los niños entonces sentían la rabia y la impotencia de quien sabiéndose superior abusada de su poder contra los más débiles.

El niño miraba el reloj de la torre del ayuntamiento y antes que la aguja grande marcase las tres, con los otros niños con los que compartía juegos, se iban calle abajo camino de la escuela, sabedores de que durante dos horas las libertad se encerraba entre cuatro paredes que en su testero principal tenía dos fotografías de señores importantes y en el centro un Crucifijo. Sobre la mesa del maestro, algún libro viejo y la cabeza de cerámica de un chinito donde se recogía el dinero para las Misiones…

miércoles, 26 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. ... Y sin papeles

 

                

               Paloma torcaz en vuelo


26 de octubre, miércoles. Dice el periódico que comenzaron a llegar el domingo. Dice que, en la Cornisa Cantábrica, el viento era tan fuerte que les impedía el avance y se volvieron. Dice que desde ayer martes – las condiciones climatológicas adversas habían amainado y les permitía el vuelo por el Pirineo Navarro y que como quien no quiere la cosa pudieron entrar sobre trecientas mil, paloma más o menos, porque hablamos de las torcaces que vienen a pasar el otoño.

La noticia informa que desde hace unos días se habían detectado movimientos de estas aves en Bélgica y en los Países Bajos y que se preparaban, agrupándose en bandadas, para iniciar un camino largo hasta la Península Ibérica, donde van a pasar los meses de frío durante la invernada.

Igual movimiento se ha detectado en Alemania y en Francia. Estas, las que vienen del centro de Europa, cruzan la enorme llanura, salvan el Macizo Central francés y luego, los Pirineos. Tanto en Irún, en la costa, (continúan por Tolosa y Otzaurte)  como más al interior en el Pirineo navarro supone una fiesta para cazadores y para las personas que siguen sus movimientos.

En nuestra tierra la paloma torcaz vive en los bosques, en los jardines de las grandes ciudades – es normal verlas en el Parque del Retiro o en la Casa de Campo de Madrid – en las orillas de los ríos de la Meseta, en las llanuras de Castilla, en Sierra Morena o en las Dehesas de Extremadura.

Se ausenta de los lugares extremadamente fríos y se bajan hacia las tierras más cálidas del sur. Aquí se alimentan de frutos secos: bellotas, higos pasados, castañas, restos de frutas en las ramas, brotes de hierba nacida con la otoñada o cualquier tipo de semilla que encuentra por los campos.

Es huidiza – solo se confía donde no se ve perseguida – tiene más envergadura que la paloma normal, su plumaje es negro azulado con pinceladas blancas en el cuello y en las alas que se divisan al volar o cuando se tienen muy cercanas. Su vuelo es potente, asciende en espiral y luego se deja caer, planeando y aprovechando las corrientes de la térmicas.

Tiene diferencias con la paloma zurita de color más azulado y con la turca, más pequeña y acanelada. Existe la creencia popular de identificar un nido de torcaces en un balcón con la fortuna que llega a la casa.

martes, 25 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Cosecha

 

 


                                             

25 de octubre, martes. Dicen que el otoño, o lo que debe venir después del verano – porque esto de otoño con calor y sin agua que riegue los campos, pues como que no – es el tiempo para recoger la cosecha y sentarse al calor de la chimenea a esperar las noches largas del invierno.  No me refiero a esas cosechas.

De un tiempo a esta parte ver cualquier cadena de televisión tiene más de suplicio, de voluntad de sacrificio, de mortificación que de evasión o información. Hay una cosecha enorme de gente que vende – es un decir, claro – su propia estulticia. No tienen nada más que nimiedad. Si uno se para por un momento a escuchar, que no es lo mismo que oír, lo que sale esas pantallas, hace bueno aquello de “apaga y vámonos”.

Hay también una cosecha excelente de gente que uno tiene la desfortuna, si se me permite el bodrio, de encontrarse cualquier día. Es esa gente que no aporta nada. Es más, su conversación es tan insulsa y carente de interés que uno desea que pase el mal momento cuanto antes. Siempre está el monotema: política, mal del gobierno, de alguien, o de los árbitros que favorecen a tal o cual equipo. Exhiben su mediocridad de pensamiento, …

Hay otra gente que se escucha a sí misma. Nunca se ha parado a pensar lo desagradable que es una conversación donde no se intercambian pareceres. Casi siempre solo ellos. No permiten un intercambio de ideas. Puede ser que como carecen de ellas…

Otros fastidian con avaricia. Con la mano en el bolsillo de pantalón –hace que suenen las monedas sueltas o buscan el tintineo de llaves que producen un ruido metálico. Si suena el teléfono móvil interrumpen la conversación para atenderlo si pedir disculpas. Algunos, por si fuera poco, se aproximan tanto que la cercanía se convierte en agobio. A veces, incluso llega el aliento o los puntos casi imperceptibles de saliva.

Hay otro puñado que sabe de todo. Se permite opinar sin que a uno le interese qué puñetas piensa de tal o cual materia y en el colmo de la impertinencia incluso se permiten imponer su criterio sin que nadie se lo haya pedido. Saben más que nadie. No admiten que uno pueda tener otra visión, u otra manera de pensar. Como dice el refrán: “con su pan se lo coman”.

 

lunes, 24 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El otoño no llega

 


24 de octubre, lunes. No hay otro tema de conversación. No llueve. La tierra está reseca. No refresca por las noches Los pozos bajan el nivel freático y cada día el agua está más honda. Dice el hombre del tiempo que viene una borrasca profunda por el Atlántico. Le ha dado nombre bellísimo de mujer: Beatriz. Dice, también que es una de las grandes borrascas que van a regar toda la Península Ibérica. Entre la gente sencilla anida más el deseo que la credulidad.

En el café tempranero, en las tertulias de varios que se encuentran por la calle…, no hay otro tema de conversación. Es más, se llega incluso a la aseveración. “Estamos condenados, dicen algunos”. Otros, creen que el hombre lleva mucho tiempo haciendo mal las cosas y ahora paga las consecuencias.

Hay un temor generalizado ante lo incierto del futuro. Los pantanos bajan y bajan su nivel de agua y volver a verlos llenos tiene más de deseo que de realidad. La política hidráulica se abandonó hace mucho tiempo. Es más, algunos hasta se permiten satanizar lo que ya está hecho. Condenan a los pantanos que sepultaron pueblos enteros. Obviamente, no condenan a los que no solucionan que ahora se mueran los pueblos porque se les va la gente…

La otoñada se ha retrasado.  Es más, no ha llegado. Hay quien ha comenzado la siembra de los cereales de ciclos largos con más fe que esperanza en que la semilla germine. La tierra no tiene humedad. “Esta siembra, comentaba uno, va a ser para los pájaros…”

Esta mañana he visto el primer reznero. Son pájaros de plumaje blanco, zancudos que se mueven mal en tierra y tienen una manera de volar acompasada y lenta. Estaba en la linde de la huerta, cerca, del vallado de granados. Debe ser un pájaro despistado. A los rezneros en la marisma le llaman ‘espurgabueyes’ porque viven de los parásitos que cría el ganado y por aquí ha quedado poca ganadería extensiva…

El pájaro cuando me vio levantó el vuelo. Fue un vuelo corto, solo unos cuantos metros más allá y volvió a posarse en tierra. Era muy temprano para pensar que estuviese echando un rengue. Estos pájaros cuando llegan las últimas horas de la tarde, esas en que el sol dorado le pone un tiente especial, bajan para buscar cobijo en la alameda del Hoyo del Conde.

domingo, 23 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Relativo

 


23 de octubre, domingo. Dicen que la Estadística es la más falsa de las Ciencias Exactas. Tiene la culpa, el pollo. Algunos se ahítan y otros ni lo ven y luego vienen con la milonga que los dos comieron – es un decir – pollo, a una proporción de cincuenta por ciento cada uno, en una extrañísima salsa importada de no se sabe de dónde vino. 

Dicen que hay millonarios – en euros -  que esos son millonarios de verdad y a los que según unos les van a favorecer cuando le bajan los impuestos; según, otros dicen que no, que eso no es así, porque a los millonarios de verdad no se les ve el pelo y la cuenta corriente la tienen en paraísos fiscales.

Claro que para hablar de paraíso uno se remonta a aquello del jardín entre ríos con frutas exóticas de las que ni conocemos ni sus sabores ni sus nombres. Solo trascendió el de una y resulta que era una modestita manzana que fue la que se cargó el invento que se tenían montado.

Hace unos días estuve en una boda. Un amigo se empeñó en ahitarnos a base de comer y a un plato seguía otro y otro y aquello era como cuando se leen las encuestas que dicen que hay más votantes a favor que gente encuestada porque es una manera de convencer a la parroquia. ¿Se come? ¿Nos alimentamos? Es gula envuelta en esos oropeles de nombres muy raros que ahora se han inventado en algunas cartas. La imaginación no tiene límites y total al final siempre se piden unos entrantes, un pescado o una carne…

Donde está la clavada en los restaurantes es en el vino. Ahí la relatividad se echa a un lado. Como sea un restaurante de medio pelo hacia arriba, menos el sacristán de la bodega por allí desfila medio mundo, haciendo unas reverencias, con unas pamplinas de escenificación que alucinas. Cuando llega la cuenta, eso ya no es tan relativo. La ‘humera’ se disipa de momento.

Estamos en una sociedad de apariencias. La estadística aparenta lo que no es, la belleza es tan relativa como para hacer creer a algunos que están hasta bonitos cuando llevan hasta el cielo de la boca pintorreado…

En fin, lo dejó muy claro don Ramón de Campoamor. “En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira”.

sábado, 22 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Otoño en Albarracín

 

 

     


22 de octubre, sábado. Al anochecer Albarracín se torna misterioso y enigmático. Se confunde con las sombras que avanzan y lo invaden todo.

El silencio es el compañero para pasear por sus calles estrechas, empinadas y largas. Resuenan los pasos y el eco reverbera en las paredes cercanas. En un recodo, junto a la Casa de la Juliana el viajero se detiene bajo un farol solitario y olvidado con huellas de primeros del siglo pasado. O sea, añejo y vetusto.

Por un momento se ha acordado de los gatos cimarrones que a estas horas andarán de caza por los tejados y ha pensado qué será de ellos y dónde se cobijarán, si ahora que es otoño y ya hace frío, cuando llegue la extremosidad en las noches de invierno y los carámbanos pendan de los aleros.

Desde la plaza, tres direcciones de la ciudad se extienden como tentáculos de un cefalópodo imaginario y monstruoso, llegando más allá a través del espacio y del tiempo hasta las murallas que la defendían cuando era un Señorío independiente.

Mañana cuando amanezca, volverán (en verano sí, ahora que comienzan los hielos ya vienen menos) grupos de expedicionarios organizados con horario preestablecido y menús contratados. Llegarán desde Zaragoza, Teruel o Cuenca. En una taberna cualquiera, de una calle cualquiera, una muchacha joven y grácil servirá unos tacos de cecina de vaca y unos vinos al grupo liberado, por un momento, de tutelas oprimentes.

Abajo el Guadalaviar que ha nacido solo un poco más allá, en una quebrada de la Serranía, que por aquí se llaman Serranía de Albarracín, atiborrados de sauces, olmos y frenos en sus orillas, con los esqueletos de sus ramas despojadas de hojas circundan la ciudad, casi totalmente, bordeando el cerro sobre el que se asienta la ciudad.

El puente romano retrotrae a tiempos pretéritos. Albarracín conserva su fisonomía medieval: casas colgantes, rincones únicos – donde parece que los tejados se superponen – y el misterio escondido tras los muros de abobe. Albarracín es de esas ciudades que a uno se le antojan irrepetibles.

El paisaje de la Serranía en otoño es dulce, dorado, de oro viejo que sabe del arcón del tiempo. Sabinares, pinos, enebros, rebollares, encinas, robles ponen el contrapunto de naturaleza a la generosa creación de la fantasía del hombre que por aquí – todo Teruel es un acopio de bellezas desconocidas -  tomó las maneras del arte mudéjar.

 

viernes, 21 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El encanto espera en la esquina

 

 

                      Jardín vertical en Álora...

                  

 

En el entronque de las calles Cantarranas y Algarrobo, hay un jardín colgante – no es como los de Babilonia – pero tiene su belleza que lo hace único. Ocupa la fachada que sirve para que las dos se den la mano y cuenta con la aprobación de viandantes y vecinos. En la acera de enfrente, una figura en bronce recoge el homenaje a la faenera… 

 

La calle Cantarranas comienza en la de Carmona. Termina en el Arroyo Hondo. En el siglo XVII tomó ese nombre y con él figura en el Repartimiento de 1639. Al reformarse por el Ayuntamiento el abastecimiento de aguas a las fuentes púbicas se la dotó de un servicio, a modo de grifo automático situado en la confluencia con la de Chozuelas. En el siglo XVI tomó el nombre de Gonzalo Pérez de Armijo, vecino principal que vivía en ella. En 1935 llegó a llamarse “Libertad”. Casi en su final, en la parte izquierda arranca uno de los dos ramales, que forman la ‘y’ de la calle Málaga; por su parte derecha, en la mediación se accede a la Avenida don Juan Calderón.

 

En ella vivió durante años una figura emblemática y muy querida en la localidad Manuel Álvarez, “Manolo, el mutilado’ hombre de excepcional bondad que sufrió las consecuencias horribles de la guerra postrado en una cama. Vecinos de ella: Frasquito José Pérez, tallista del trono antiguo del Santo Entierro, la pintora acuarelista, Ana María Garrido y el historiador Lucas González (nadie sabe más que él del futbol de Álora) con varias publicaciones sobre el Fútbol local o la figuras de Abindarráez y Jarifa..

 

La calle Algarrobo – larga y profunda como un suspiro escapado-  se sitúa entre Cantarranas y Málaga, por la derecha; Plaza Fuentarriba, y calle de la Parra, por la izquierda. Comienza en la calle Carmona y concluye en la de Benito Suárez. Por la izquierda se le incorpora la calle Zapata. En el siglo XVI se llamó de Alonso Gallego. Estaba unida por una travesía, hoy desaparecida, de nombre Juan Acedo, con la calle Cantarranas. En la fachada del número 40 existe una hornacina donde se venera un Cristo Crucificado. La piedad popular adorna el altar callejero protegido por un cristal y verja de hierro. De noche se ilumina con luz eléctrica y siempre se halla con flores, artificiales y naturales.

 

Su desnivel hace que la acera izquierda conste de muy pocas viviendas y tenga frente a la acera derecha los muros traseros de la de la Parra. Otra originalidad más de esta calle única.

 

miércoles, 19 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día


 

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Jose Mari

 

                                                                 

  

                                           Dani Marín, Paco Rengel, José María Martín Urbano

 

20 de octubre, jueves. “La Semana Santa es maravillosamente igual  – me dijiste – cada año”. Estábamos ante ese trono bellísimo del Coronado de Espinas, Estudiantes, para ser más breve, mientras voces jóvenes cantaban el “Gaudeamus, igitur…”

Era un Lunes Santo. Nos habíamos encontrado, sin programarlo en la calle, porque tú José María que sabías tanto de la Semana Santa o más que de Baloncesto, conocías como nadie los lugares en los que hay que estar en los momentos oportunos. Los dos, sin saber o sabiéndolo, habíamos coincidido en Méndez Núñez entre Uncibay y Tejón y Rodríguez…

Málaga entonces apuntaba a azahar en los naranjos y olía a incienso en la calle. Ahora, esta tarde que dice el calendario que es otoño, pero hace tiempo de verano, tú, sin avisar te nos has ido cuando las choperas se visten de oro viejo.

Todos los periódicos, los deportivos y los otros, dicen que tú José María Martín Urbano eras con Alfonso Queipo de Llano uno de los padre del Baloncesto en Málaga. Paco Rengel lo contó como nadie lo ha contado desde entonces. (Eso no lo dicen los periódicos, pero lo digo yo). Fue precisamente Paco quien me llevó hasta ti. Y entre Paco, Alfonso y tú trajisteis a las Semanas de Cultura de Los Llanos en Álora a aquellas figuras del Unicaja (ya estaba hecha la fusión con Maristas) para que los niños tuvieran de cerca a la élite del Baloncesto…

Tú eras un hombre de procesiones, o sea de Pasión, de Pollinica, de los Santos Patronos y aunque la Semana Santa sea maravillosamente igual cada año, tú, José María, como Alfonso y Paco no lo erais. Rompíais moldes. Yo te conocía, lejanamente, de cuando eras el maestro más joven de la Aneja de la Normal y yo aterrizaba por allí. Luego, la Escuela Hogar de Coín, y tu amistad entrañable con Paco…

Recuerdo que en un viaje vuestro: Paco, Rosi, Maribel y tú. Paco me llamó desde Salamanca y me preguntaba por no recuerdo ahora que punto de interés que andabais buscando. Ahora pienso también mucho en Maribel… ¡Dios mío, Dios mío!

Por cierto, he llamado a Rosi. Le he dicho que hoy, por otras circunstancias, no he podido estar contigo en le Gastronómico. Estamos rotos todos. Paco Valverde y Dani Marín han publicado palabras entrañables, Ramón Varea dice que habéis estado hablando de tu Jesús de Pasión… El teléfono no para. Una nota común: consternación. No es momento de Gaudeamos pero sí de decirte que nos has hecho una faena, amigo.

 

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día


                                  En solidaridad con todas las mujeres que luchan contra el cáncer de mama

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Esperanza

 

                                 


                         En solidaridad con todas las mujeres que luchan contra el cáncer de mama.


19 de octubre, miércoles. El dolor tiene muchas caras. Se presenta cuando no se espera. Tiene camino propio. Un día llega a la puerta y, en ocasiones, viene con un ropaje para pasar una temporada larga. Es una visita indeseada y uno no puede sacudírsela.

Esta mañana, cuando abrí el ordenador, me encontré un mensaje de una amiga entrañable. Anunciaba que hoy se pide un momento de recuerdo y apoyo para las mujeres que sufren la tremenda enfermedad. Unas aún luchan denodadamente; otras, la vencieron. Hubo quien no pudo llegar a meta…

La mujer es el ser más sublime de la Creación. No crean que lo digo por seguir una frase hecha. Dice la Biblia – o sea el Gran Libro que nos hace ver las cosas de otra manera – que Dios fue quien se sacó de su manga todo este tinglado. A veces cuesta entenderlo.  Lo llaman Mundo y de no ser regido por alguien como Él, esta orquesta no funcionaría.

A lo que iba. Dios, cuando se las andaba por aquello que llamaron Paraíso vio que Adán… Y fue y se dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”. Y lo durmió y de su costilla sacó a Eva… y le dio una compañera.

Pero la cosa no quedó ahí. Cuenta que un día se percató cómo andaba el patio con la herencia de aquel día de degustación de la manzana y se dijo que mandaría a su hijo para apañar un arreglo y decidió buscarle una madre. Él tenía la capacidad de decidir que ser gozaría de ese privilegio y, entonces, porque así lo quiso, optó por la mujer. No fue exactamente como lo he contado, pero a ¿qué queda bonito?

La mujer desde los comienzos ha sido el soporte. Despectivamente, alguien la llamó “débil”. Indudablemente no conocía ni su fortaleza, ni su capacidad ni su resistencia, o sea no la conocía. Ha habido – y hay, canallas – que abusan de ella. Ese es otro mal cantar. Quieren ponerle arreglo. Cuesta conseguirlo.

Hoy 19 de octubre, celebran un día para recordar y ayudar, si se puede, contra el cáncer de mama. No tengo otras armas a mi alcance. Solo me cabe decir, bendita mujer, que sin ti esto no marcharía, bendita mujer que nos ayudas cuando nos ofreces tu hombro, bendita mujer que fuiste elegida para ser Madre de Dios y madre nuestra.

 

martes, 18 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día


 

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El bueno, el feo y...



18 de octubre, martes. Ennio Morricone le puso música. La película se rodó, bajo el sol del verano en las cercanías del Cabo de Gata, y en un lugar – no recuerdo ahora su nombre – de la provincia de Burgos. La dirección de Sergio Leone. En los papeles estelares, entre otros, Clint Eastwood, Eli Wallach… pero, aunque la película tenía muchos tiros, no van por ahí los tiros.

Van por otro lado. También hubo allí muchos tiros. Tantos como que era una revolución. Me refiero al Doctor Zhivago, obra de Boris Pasternak que se llevó al cine, que fue un éxito en todos los campos (música, fotografía, interpretación) y que se rodó en muchos lugares de España. (Gutiérrez Aragón dijo que España era de cine, y es verdad).

En esa novela transcurren, como los raíles del tren, dos mensajes paralelos. La Revolución rusa en el final de los zares, la guerra civil entre blancos y rojos y el triunfo de la revolución; por otro, el protagonista, Zhivago un joven médico que se ve envuelto en problemas coyunturales – trepas incluidos- y movilizado forzoso.

Pasternak lanza un mensaje. Zhivago es un poeta, un gran poeta que alcanza su plenitud cuando conoce a Lara, una joven enfermera con quien coincide en el frente, con en quien encuentra el amor y sin la que no habría conseguido la plenitud de su producción literaria…

A lo que iba. Boris Pasternak tuvo que renunciar al premio Nobel de Literatura. En su país – ahora tampoco – había libertad. Cuando alguien denuncia las injusticias que cometen otros hombres no son bien vistos y ya se sabe lo que ocurre.

La novela se conoció en Occidente como se conocen las obras que nacen en medio de la opresión, o sea de manera clandestina y llevada a todos los círculos literarios, primero de París, luego de otros lugares.

El pueblo ruso, el admirable pueblo ruso – esclavo de los zares, primeros; del comunismo durante muchos años después – ahora se ve tiranizado por el terror de una movilización hacia una guerra que ellos tampoco quieren. (Drones en la noche y tumbas masivas…) Las noticias que llegan de allí, dan miedo, diría más, producen pánico.

Se ve que el que manda ahora puede ser el feo o el malo, sin que Sergio Leone siquiera vislumbrara esto que ocurre mientras esperan la llegada del ‘general invierno’ para que el resto de Europa tirite, además de miedo, de frío intenso…

 

 

lunes, 17 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Tierras lejanas

 


 

17 de octubre, lunes. Ha salido en los periódicos de aquí – en los de allí, no sé– que el presidente de Tayikistán (que está, no donde Cristo dio las tres voces, no, no; un poco más allá) le ha cantado las cuarenta a Putin. Le ha dicho que quieren ser tratados como trata a los africanos y que ya está bien que los ignore y no sé cuántas cosas más.

La verdad que al señor Putin parece que le van a quedar menos amigos de los que él piensa que tiene. Desde la Unión Europea seguramente están pensando en mandarle una buena cesta de Navidad. Total, si el hombre tiene esa cara de belleza que el Efebo de Antequera hasta envidia. ¡Manda bemoles con el hombre de hielo!

Y ahora, por el otro lado, un señor que está cargado de cejas como Breznev ¿lo recuerdan? va y el canta las verdades del barquero recordándole que en un tiempo eran amigos, o sea que, entonces y ahora, como que les cuesta aceptarse mutuamente.

Me he documentado porque no tenía ni idea donde queda ese país y me entero que el sol, cada mañana, llega primero a China; luego, los visita a ellos y por las tardes, se va por Uzbekistán y ellos ya están con las sombras alargadas…

Por el sur, tienen una cordillera seria, la de Pamir. Una de las importantes del Asia Central, porque no lo he dicho antes, están en Asia, no tienen salida al mar y su extensión no es muy grande, eso sí, más que Andalucía – 144.000 kilómetros, arriba o abajo – y ocho millones de habitantes. Por el sur, Afganistán; por el norte, Kirguistán. Sus dos ríos principales Amu Dari y Sir Daria. ¡Cómo me acuerdo de don Emilio Mandly!

Su civilización, antiquísima. Hasta allí llegaron las huellas de Alejandro Magno. Ese sí era más grande de Zorba el Griego cuando la música de Mikis Theodorakis nos hizo creer que era algo del folclore griego y no una creación suya. Por cierto, cada vez que escucho en la voz de Gloria Lasso “Luna de miel” con letra de Rafael de Penagos y música de él… Pues eso

Dicen que allí – en Tayikistán los inviernos son fríos de verdad y que han alcanzado (es decir, claro) los -22º y que el viento pega fuerte. ¿Ven?, eso me frena para ir conocerlos, a mí el viento, como que no me cae del todo bien.

domingo, 16 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El Riojano (Una pastelería de película)

  

 

Pastelería El Riojano. Madrid


16 de octubre, domingo. A Madrid se iba – dicen - “a por atún y a ver al duque”. Y por supuesto, también, a otras cosas. Un alcalde de mi pueblo adujo tener que hacer unas gestiones en la capital para andarse unos días de asueto. A la vuelta, los vecinos le preguntaban cómo le había ido y él, muy atento, contestaba: “Buenas impresiones, buenas impresiones”

A Madrid la gente también iba a dar un tumbo a su fortuna. En la Villa y Corte se cocía – y se cuece -  todo lo bueno y todo… lo otro. El factor suerte siempre está en esos momentos en que de tenerlo a favor o en contra hace que barco llegue o no, a puerto.

Mi amigo Paco Sanz que me ha enseñado el Madrid de los Austrias como solo sabe hacerlo quien lo anduvo por sus calles desde niño, me ha mostrado rincones, perspectiva y lugares únicos. ¿Conoces El Riojano?, me preguntó un día, es de mi hermano, me dijo.

Me contó que un oriundo de La Rioja – esa tierra donde nacieron el castellano y el euskera en San Millán – Dámaso Maza, pastero de oficio, se vino a Madrid. Montó una pastelería en 1855 y ahí arrancó todo. La calidad de sus productos era tan grande que se convirtió en suministradora de la Casa Real – Palacio está un poco más allá, en la Plaza de Oriente, y ellos en la Calle Mayor, a pedir de mano de la Puerta del Sol – que valoraba sus exquisiteces. Isabel II y María Cristina, en ocasiones venían hasta la propia pastelería a degustarlas.

El Riojano tiene varias especialidades. Los golosos lo tenemos difícil, muy difícil por lo que hay que volver una y otra y otra vez y todas las que hagan falta. Las pastas son la estrella del obrador. Pueden, si quieren, darse un homenaje de torrijas o si desean esos otros dulces que llaman desde lejos…

La decoración, la original, el mármol de Carrara… Casi 170 años de vida… Conservan la balanza primera, la caja registradora del comienzo y el horno de leña ya en desuso. La ebanistería, de madera noble que vino de Cuba y trabajada por los artistas que trabajaron en Palacio…

Además de las reinas… Don Jacinto Benavente era asiduo. Dejó dicho: “La gente a la que no le gusta el dulce no es de fiar”. Pues, eso.

sábado, 15 de octubre de 2022

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día


 

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. España desconocida: El Deva en otoño

 

 

 

                Valle de Liébana. Cantabria. Otoño

         

15 de octubre, sábado. El viajero desde San Vicente de la Barquera fue, por Unquera, al Desfiladero de la Hermida y luego subió y subió. Pasó por Panes. Buscó alojamiento y no encontró. Llegó a Potes sin reserva de cama y con noche cerrada. En el agobio de la noche encima se adentró en La Soldrería y preguntó:

-         Señora, ¿dónde puedo dormir esta noche?

-         En Potes, contestó una mujer madura desde detrás del mostrador, sin reserva, imposible, está todo lleno, como no sea en el Puerto de San Glorio…

Entonces pregunto por la distancia y le contestó que a unos treinta kilómetros…

-         Bueno, eso dijo él, para lo que traigo encima…

-         ¿De dónde viene?

-         Esta mañana, salí de un hostal de carretera de Priego de Cuenca, y por Burgos y el Escudo, a Torrelavega y….

La mujer interrumpió.

-         ¿Cómo? Siendo así, usted no se va de aquí… ¡Calle, hombre, calle!

Cogió el teléfono y llamó a una, y a otra, y a varias casas que admitían huéspedes para una noche…

A la mañana siguiente, el viajero sintió el viento frío de otoño al abrir la ventana y vio recortados entre la bruma los Picos de Europa.  La niebla se levantaba lentamente. Los árboles – algunos ya sin hojas – eran esqueletos inmóviles. Se escuchaban sonidos de latón en los cencerros de las vacas…

Dedicó el día a andar por el pueblo como quien no va a ninguna parte, pero no se deja ningún rincón sin escudriñar. Tomó algo a media mañana, y luego fue a comer, donde La Taberna en la Plaza y pidió una tabla de quesos y un vino y algo de sopa – el cocido liebanés- lo aplazó para el día siguiente. Lo tomaría, como otras veces, en el Hostal del Oso en Cosgaya, junto al Deva, recomendado por su amigo Paco Galdeano-  y un orujo.

Se sentó en una mesa cercana al rincón del fondo. Despejada la modorra de la siesta echó un vistazo a los apuntes y luego leyó en la guía que llevaba: “Yo, Garci González de Orejón con el cuchillo de mi enemigo al cuello dicto este testamento (…) como dote a mi hija para que entre monja y no acabe en puta como su madre”. En Lama tuvo lugar una batalla entre Comuneros y partidarios de Carlos V. Orejón era jefe Comunero y murió decapitado por traición de su hijo…