martes, 29 de septiembre de 2020

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Granadas



Vienen cuando el verano toca a su fin, o con los primeros cantos del otoño. Da igual. Llegan al mitigarse los calores, y los fríos mañaneros acarician la cara, cuando las tardes se alargan y el sol muestra su resistencia a irse y entonces, ellas con todo el poder que encierran dentro, aparecen para ser la reina de la fruta. Por algo dicen que es la única, coronada.

Le asignan una cantidad de propiedades que asombran. Dicen que tiene vitaminas B y C y minerales como potasio, manganeso, hierro y calcio. No se queda ahí la cosa. Le atribuyen también propiedades antioxidantes y por si fuera poco hasta afrodisíacas.

Los que están muy interesados en las cosas ‘especiales’, le atribuyen cantidad de ácido punicico (0mega 5) que dicen que tiene propiedades antienvejecimiento. En esto, de verdad que tengo mis dudas, porque yo veo gente del campo que se hace vieja…. Algo no cuadra aquí.

Algo tiene que tener el agua cuando la bendicen, porque los griegos, que de todo sabían un rato, consagraban sus semillas a la diosa Afrodita, que era una diosa que ha caído bien en todos los tiempos. Los griegos querían que les acompañasen en su último viaje y las ponían junto a los embalsamamientos.

El padre Homero les dio cabida en la Odisea, ya saben, Ulises dando tumbos por el azul del Mediterráneo, antes de volver a Ítaca donde Penélope tejía y volvía a desbaratar esperando su vuelta. Plinio consideraba al granado como uno de los frutales más valiosos.

Se conoce desde hace miles de años. Arrancó en Persia, de ahí a Oriente Medio y luego por todo el Medillerráneo. Los comerciantes de la ruta de la seda la llevaron hasta el Extremo Oriente en China y Japón.

España es el primer productor de granada de Europa, y se cultivan principalmente en Elche, Albatera, Crevillente y comarcas limítrofes de Alicante. También en Murcia y en zonas de Andalucía. Su ciclo de recolección va de finales de septiembre a finales de noviembre. Antiguamente, para su conservación natural,3 se enterraba en paja seca. El granado es un árbol de corte mediano o bajo, y su flor roja y de gran belleza, era símbolo de la fertilidad y del amor.



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