Enero, 26
lunes
Dicen que
el año 325 a. C. los ejércitos de Alejandro Magno empeñados en la conquista de
Asia llegaron a orillas del río Indo. Tuvieron que acampar una noche. Lo
hicieron bajo un árbol gigantesco. Su copa les dijo cobijo a más de seis mil
jinetes y a sus caballos.
¿Qué
árbol era aquel de tan enorme copa que podía acoger a aquella multitud?
Coinciden y dicen que era un árbol de los conocidos como Ficus y dentro de
ellos de la variedad conocida como bayanos o también árbol de los comerciantes
porque a sus sombras se hacían transacciones mercantiles. Su copa podría tener
más de noventa metros lo que no deja de ser una autentica exageración.
En
Málaga, en lo que queda de los Jardines de la Aurora, obra de Carlos Larios, I
marqués de Guadiaro – ahora, Jardines de Picasso, por el monumento al pintor, de Berrocal – hay unos ficus gigantescos. Se conocen también como
‘higueras de las pagodas’ (Los budistas hacían sus templos junto a estos arboles). No son la variedad de lo bayanos ni están a orillas de
un río caudaloso. Por una ‘de sus orillas’ va la Avenida de Andalucía (Por
cierto, ¿saben que en Málaga hay dos vías con idéntico nombre? Sí, ésta y otra,
simplemente Andalucía que paralela a calle Rafael y une Eugenio Gross y la
plaza Bailen, en el sector entre el Hospital Civil y calle Pelayo). A lo que
iba, por el otro lado, la Avenida de la Aurora. De ahí su nombre primero que
evocaba la antigua fábrica de tejidos.
Estos
ficus son centenarios. Sus copas, gigantescas. Se entrelazan sus ramas y sus
sombrase en verano no dejan que pase ni un solo rayo de sol, de ese que, en
Málaga, cuando pega, pega de lo lindo.
Hay un
grupo de ficus, menor, que compite con ellos. Están en la puerta del Hospital
Civil, donde arranca o termina según se mire la Avenida del Doctor Gálvez
Ginachero. No llegan a la magnitud de los de la Aurora, aunque son ejemplares
de consideración y superiores a los que hay junto al colegio de San José de la
Montaña, en la misma avenida, ante de llegar al Puente de Armiñan.
Existía
un ejemplar único, extraordinario. Era de la variedad de Ficus lirata.
Estaba en la entrada del parque, frente al monumento al comandante Benítez,
pero desgraciadamente feneció con la remodelación de la plaza. Son también
notables, los Ficus benjamina de la Alameda Principal y el que hay, pasado el
Parque de San Antonio, antes de llegar a los Baños del Carmen, en el Morlaco,
frente al mar….
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