Enero, 13 martes.
La
Alcarria es una tierra, a medio camino entre Zaragoza y Madrid, pasado
Guadalajara. La Alcarria es tierra de miel y pastores. Un descampado con los
pueblos esparcidos, a voleo, con mucha historia y mucho abandono de los hombres
que han luchado para sobreponerse al tiempo.
De La Alcarria
sabemos por el Arcipreste, Juan Ruiz, por Manu Leguineche, o por Cela. Del
Libro del Buen Amor se sacan costumbres, refranes; de la obra de Manu
Leguineche – que vivió en Brihuega – cómo es la gente; del viaje de Cela dos
cosas, el libro de viajes, Viaje a la Alcarria, delicioso, y el
otro viaje, el que no cuenta en el libro pero que hizo con unas condiciones
diferentes.
Por
cierto, Cela, a pesar de que se lo preguntaron muchas veces no iba a Zaragoza.
Nosotros, y digo nosotros porque la última vez íbamos en grupo, tampoco.
Intentamos comer algo en Tórtola Henares – que todavía no es Alcarria, aunque
está casi en la puerta -pero no nos dieron, y nos fuimos a Torija y allí sí que
nos dieron, y muy bien, en Pocholo, casi a pie del castillo, al revolver
de la plaza…
De
otras veces anteriores quedan marcadas imágenes de Cifuentes y Trillo con el
Tajo que es un río todavía muy joven y Córcoles y Zorita de los Canes y Sacedón,
Buendía y las aguas remansadas en Entrepeñas y Pastrana…
Pastrana
amasa historia y tragedia entres sus piedras. A veces, la saca a la calle y hace que uno la
intuya detrás de un ventana cerrada, la del palacio, o de puertas que no se
abren desde no sabemos cuándo. Tiene mucho de ciudad medieval donde el tiempo
se sentó en un escalón, escuchaba cómo caía el agua de los caños de la fuente y
esperó la llegada del Renacimiento. Está ligada íntimamente al recuerdo de la
princesa de Éboli, a San Juan de la Cruz y a Santa Teresa.
¿Qué
había de verdad en la leyenda del ojo tapado de la princesa? ¿Qué había de
venganza hacia ella en el entramado de Escobedo, Felipe II y Antonio Pérez? No
lo han conseguido averiguar los investigadores y eso que han hurgado de manera
concienzuda.
La
Plaza de la Hora por donde decía Cela que se ponía el sol, un mudo testigo de
tantos y tantos misterios como se encierran en las vidas de las personas,
aguanta impertérrita con gente que toma el sol en sus bancos. Hoy, martes y trece de enero, el termómetro
dice, que tienen una sensación térmica de -1º… Cuando yo estuve, la
temperatura, era superior.
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