jueves, 22 de enero de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El tren que no llegó a su destino

 

              


 

Enero, 22 jueves

 

Tomó el tren una tarde fría de invierno. En la testación murmullo y trasiego de gente. La megafonía y los tableros electrónico anunciaban salidas de trenes a puntos distantes en el mapa. Todos iban a alguna parte. Por el teléfono envío un mensaje:

- Ya estoy en Atocha. Dentro de un rato salimos. Parece que no hay demoras.

El viaje siempre era una ilusión. Se encontraría con los suyos, con los que no veía desde hacía algún tiempo, con su ciudad. Allí estaban sus calles, la gente que salía temprano, al amanecer y, la otra, la que lo hacía más tarde porque ya no tenía ocupaciones a las que atender.

No huía de algo imposible. Se reecontraba consigo mismo y con lo que le había acompañado desde siempre.

Accedió por el andén lleno de gente hasta el vagón que tenía asignado. Dejó sobre la repisa una maleta pequeña, el abrigo y la bufanda. Se acomodó en la ventanilla. La tarde languidecía sobre Madrid.

Por las carreteras que veía desde la ventanilla, a aquella hora, estaban llenas de coches. Otras gentes, en otros medios, también regresaban a su sitio. Anunciaron por megafonía unas cuantas instrucciones. La película de proyección hasta Córdoba, dónde estaba la cafetería y la atención del personal de abordo. Todo era un formulismo de seguridad. El tren avivó la velocidad. A los lejos urbanizaciones con luces en las ventanas; sobre el campo se extendían las sombras. El sol dorado del invierno ya estaba muy bajo.

Oscureció. No se veía el campo, ni pueblos lejanos. Aquella noche fría de invierno el tren iba a alguna parte. El tren pararía lejos. Muy lejos.

Surcó los campos helados. Los árboles eran fantasmas; las estrellas, luminarias lejanas; de vez en cuando brillaba, por un reflejo extraño, el agua de los ríos. Cuando el tren cruzaba los puentes de hierro, un ruido metálico rompía el silencio opaco….

Monotonía. De pronto, un zumbido seco, estruendoso como no había oído nunca, estalló. Son cosas que ocurren algunas veces, cuando llegan las noches frías de invierno….


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