miércoles, 14 de enero de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Flor de las flores

 




Enero, 14 miércoles


En la península de Anatolia, en las costas del mar Egeo, está la ciudad de Éfeso. Allí, el año 431 se celebró un concilio. Llevó el nombre de la ciudad. Fue el cuarto ecuménico, o sea de toda la cristiandad de entonces. Fue presidido por San Ciriaco de Alejandría.

En el concilio de Éfeso se condenó a Nestorio que proclamaba que María era madre de Jesús, pero solo del Jesús hombre; el Dios, no. El concilio afirmo que era madre de Jesús, del Jesús hombre y Dios. A Nestorio se le condenó por hereje.

La Iglesia Católica ha admitido, con referencia a la Virgen, cuatro dogmas: Maternidad Divina, Purísima Concepción, Virginidad de María y Asunción. Cada una tiene fiesta de celebración.

El pueblo, además, ha venerado a la Virgen con diferentes nombres. En ocasiones el de los problemas del hombre: Angustias, Dolores, Penas…. ; otras, de posibles soluciones: Remedios, Amparo, Consolación… A veces, ha ido más lejos y la llama Esperanza.

Le ha dado, también, el de un lugar determinado. Rocamador, Virgen de la Peña; de la Cabeza, del Prado o Fuensanta. No contentos, ha ido a más y se la puesto el nombre del paraje donde recibe veneración. En Encinasola y Álora, Virgen de Flores. Hay quien le agrega el deteminante – antes se llamaba artículo, ‘la’ – pero no es correcto en este caso, es Virgen de Flores.

Primero se veneró en Encinasola, junto río Múrtiga que allí llaman la Ribera. El  río va al Guadiana y, de allí al mar; aquí, en Álora, en las faldas del Monte Hacho. A los pies del pago rural, que se conoce, también por Flores, el Guadalhorce. Va al Mediterráneo.

Que aparezca el nombre Flores, en Álora, es testimonio que de un lugar cercano a otro pago con idéntico nombre vino gente y lo trajo. Esa gente, además de por temas de guerra, traía consigo la veneración a una Virgen. Ellos la conocían por Virgen de Flores. La imagen actual de Álora, dice la tradición que la entregó la Reina Isabel, en la ciudad de Sevilla en 1502.

De algunas de esas cosas y de otras, trata el libro: Encinasola y Álora. Una devoción compartida. Lo hemos escrito Fermín Adame y un servidor. Lo ha financiado el Ayuntamiento de Álora. Lo ha cedido a la Hermandad de la Virgen de Flores… Lo vamos a presentar, si Dios quiere, el próximo viernes, 16 de enero, a las 20,30. Están todos ustedes invitados (se suele decir, hasta completar aforo) pero el teatro Tomás Salas es grande y cabemos todos.


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