Enero, 14 miércoles
En la
península de Anatolia, en las costas del mar Egeo, está la ciudad de Éfeso.
Allí, el año 431 se celebró un concilio. Llevó el nombre de la ciudad. Fue el
cuarto ecuménico, o sea de toda la cristiandad de entonces. Fue presidido por
San Ciriaco de Alejandría.
En el
concilio de Éfeso se condenó a Nestorio que proclamaba que María era madre de
Jesús, pero solo del Jesús hombre; el Dios, no. El concilio afirmo que era
madre de Jesús, del Jesús hombre y Dios. A Nestorio se le condenó por hereje.
La
Iglesia Católica ha admitido, con referencia a la Virgen, cuatro dogmas: Maternidad
Divina, Purísima Concepción, Virginidad de María y Asunción. Cada una tiene
fiesta de celebración.
El
pueblo, además, ha venerado a la Virgen con diferentes nombres. En ocasiones el
de los problemas del hombre: Angustias, Dolores, Penas…. ; otras, de posibles
soluciones: Remedios, Amparo, Consolación… A veces, ha ido más lejos y la llama
Esperanza.
Le ha
dado, también, el de un lugar determinado. Rocamador, Virgen de la Peña; de la
Cabeza, del Prado o Fuensanta. No contentos, ha ido a más y se la puesto el
nombre del paraje donde recibe veneración. En Encinasola y Álora, Virgen de
Flores. Hay quien le agrega el deteminante – antes se llamaba artículo, ‘la’ –
pero no es correcto en este caso, es Virgen de Flores.
Primero
se veneró en Encinasola, junto río Múrtiga que allí llaman la Ribera. El río va al Guadiana y, de allí al mar; aquí, en
Álora, en las faldas del Monte Hacho. A los pies del pago rural, que se conoce,
también por Flores, el Guadalhorce. Va al Mediterráneo.
Que
aparezca el nombre Flores, en Álora, es testimonio que de un lugar cercano a
otro pago con idéntico nombre vino gente y lo trajo. Esa gente, además de por
temas de guerra, traía consigo la veneración a una Virgen. Ellos la conocían
por Virgen de Flores. La imagen actual de Álora, dice la tradición que la
entregó la Reina Isabel, en la ciudad de Sevilla en 1502.
De algunas
de esas cosas y de otras, trata el libro: Encinasola y Álora. Una devoción
compartida. Lo hemos escrito Fermín Adame y un servidor. Lo ha financiado
el Ayuntamiento de Álora. Lo ha cedido a la Hermandad de la Virgen de Flores…
Lo vamos a presentar, si Dios quiere, el próximo viernes, 16 de enero, a las
20,30. Están todos ustedes invitados (se suele decir, hasta completar aforo)
pero el teatro Tomás Salas es grande y cabemos todos.
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