Enero,
24 sábado.
Llegó
en septiembre. No para. Está al frente
de la Diócesis de Málaga-Melilla (como él siempre deja claro) y se prodiga por
todos sitios. El nuevo Obispo, José Antonio Satué Huerto es de Huesca, y viene de
Teruel-Albarracín. De allí también llegó uno de los grandes Obispos que han dejado
huella en Málaga, Molina Larios.
Tienen
en común algunas cosas: aragoneses, de Camañas en el altiplano de Teruel,
Molina Larios; él, de Sesa, al pie del Pirineo. Los dos, pueblos pequeños. No
llegaban, ni entonces, ni ahora, a los doscientos habitantes. Málaga y Melilla
superan los seiscientos mil.
Es un
hombre muy humano (parece un perogrullo; no lo es). En su toma de
posesión, al concluir la ceremonia, dijo: Esta tarde juegan el Huesca y el
Málaga, no soy un hombre de fútbol, pero que Dios reparta suerte (Dios le dio
la suerte a ellos en el último minuto, Dios tiene cosas así).
Le
falta día, su agenda, muy está muy cargada. Se ha planteado conocer todas las parroquias
por pequeñas que sean; a casi todos los colectivos a los que puede llegar y a
aquellos segmentos de la sociedad malagueña que tienen algo que decir. Está en
ello. Conduce su propio coche…
Cada
día tiene presencia en las redes sociales con mensajes. Hombre de este tiempo.
Hace poco despachó con el Papa (él era el encargado de la parroquia de Gaza
cuando estaba en el Vaticano, siguió después y continua ahora). El Papa le
habló de Málaga. La conoce bien. ¿Premonición de un Auxiliar? Le toca gobernar
un territorio pequeño pero heterogéneo: no tienen nada que ver entre sí, la
Costa del Sol, la Serranía de Ronda, la comarca de Antequera, la Axarquía o la
propia capital con su Valle del Guadalhorce.
Ha
lanzado desde el primer momento mensajes que no tienen ninguna duda: los
necesitados, los emigrantes, los sin papeles, los que vienen en pateras, los
centros de acogida.. O sea, los pobres de Dios. Ha puesto Caritas al servicio
de los damnificados en la última inundación del Guadalhorce. Envía mensajes
continuos a las cofradías...
Por
Málaga han pasado obispos hoy en los altares: San Patricio, San Manuel
González, el Beato Marcelo Spinola; otros, dejaron huellas sociales. El ya
citado Molina Larios; Herrera Oria o Fray Alonso de Santo Tomás… ¿Estará de
tránsito como otros? Por lo pronto el sello humano ya está…
Ahora,
a raíz del accidente de Adamuz, ya ha programado un funeral… Este hombre siente
el dolor de los demás. Este hombre es un enviado de Dios. En Málaga hemos
tenido, una vez más, mucha suerte.
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