jueves, 18 de junio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El Ebro

 



Junio, 18 jueves


“El Ebro guarda silencio / al pasar por el Pilar / la Virgen está dormida / no la quiere despertar”. Don José Oropesa, un hombre bueno, en el buen sentido de la palabra, bueno, con un puntero señalaba sobre el mapa de hule, ajado…

La chiquillería cantábamos: El Ebro nace en Fontibre provincia de Santander, pasa por Reinosa, Logroño y Zaragoza y desemboca – y aquí tomábamos aire – en el mar Mediterráneo, por Amposta…  Y se tomaba impulso. Sus afluentes son, por la derecha el Jalón; por la izquierda, el Cinca con el Segre, el Noguera Pallaresa y el Noguera Ribagorzana. En la tarde tibia sobrevolaban las moscas sobre nuestras cabezas. Al otro lado de ventana veíamos como se iban las nubes por cielo azul.

Pues no, ahora, dicen que no. Según los nuevos trazos de los geógrafos, el Ebro nace en el Pico “Tres Mares”, en la Comunidad de Cantabria que tiene su capital en Santander, a orillas del mar. Dicen que los ríos que nacen en ese pico vierten sus aguas al Océano Atlántico, al Cantábrico y al mar Mediterráneo. ¡Qué cosas! ¿Verdad?

No queda ahí todo. El niño aquel se hizo grande y como es muy curioso ha ido varias veces por aquellas montañas lejanas y ha visto como brota en Fontibre el río y como luego lo remansan en un pantano enorme.

 Es el pantano de Reinosa, adonde llegó el tren que llevó, desde Madrid, a Marcelo, sobrino de don Celso. Allí fue a recogerlo Chisco con las bestias, para acercarlo a Tablanca, en la Montaña donde se encontró con Lía, el cura y el médico… Lo cuenta José María de Pereda en Peñas Arriba. (Por cierto, es una obra deliciosa).

Aguas abajo, en las Merindades, que ya es Burgos, la erosión del río forma unos cañones impresionantes. Si quieres, date una vuelta por aldeas diminutas, con iglesias románicas – más de mil años ante tus ojos – enormemente bellas…

En la Toba y en Frías, hay que pararse. Sin bulla – la prisa para los ladrones y los malos toreros - y luego el puente de piedra, medieval camino de Valdivieso, y con el punto de peaje en el centro para aquellos que en tiempos lejanos traían o llevaban mercancías…

En la Rioja, el río es delimitación. A una orilla, La Guardia de Álava, un pueblo bonito, bonito. Más abajo, Navarra: Tudela, Peralta, Lodosa… La hortaliza, de escándalo; a éste, Logroño y Calahorra y te adentras en Aragón y aguas abajo, Caspe y…

Hace unos días me escapé a Zaragoza. En el Puente de Piedra me encontré con el crepúsculo de la tarde. En el Pilar, la Virgen… Me acordé de la Jota que encabeza este escrito y… de muchas más cosas.

 

miércoles, 17 de junio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Por los Cerros de Úbeda, en el Año Jubilar de San Juan de la Cruz

 



Junio, 17, miércoles


 ¿Adónde te escondiste / Amado, y me dejaste con gemido? / Como el ciervo huiste, / habiéndome herido; / Salí tras ti, clamando, y eras ido….” El hombre que escribió esto había nacido en Fontiveros. Tuvo una infancia terrible. Su hermano murió de hambre; él, casi. Se conoció como Juan de Yepes. En la iglesia como San Juan de la Cruz.  En la literatura española como el más grande poeta místico de nuestra Historia.

Llegó a Úbeda en los primeros días del otoño de 1591. Fue a curarse de “unas calenturillas”. Después, han dicho que era una erisipela que degeneró en una septicemia. Su celda muy humilde. Entregó su vida en la noche del 12 al 13 de diciembre, con cuarenta y nueve años…

Hileras de olivos plantados en perfecto alineamiento peinan lomas y cerros; alternan con campiñas de barbecho. Montañas azules en la lejanía. Cazorla y su sierra un poco más allá. Solo un poco más allá y luego se pierden por la de Segura y por Quesada, por Benatae y por Siles…

Los pueblos de la Loma de Jaén, en lontananza, son pueblos blancos; salpican colinas onduladas, a veces, pardas, a veces, rojizas; la carretera, una raya entre olivos bajo un cielo entoldado.

Desde la lejanía, Úbeda aparece recostada: caserío blanco de tejados pardos. En el horizonte algunas torres le dan nota de un pasado esplendoroso.

Úbeda regala Renacimiento. Es una prolongación de Vandelvira, y de la cerámica de Tito, de la música de Sabina, de la literatura de Muñoz Molina…

Las plazas son amplias. No tiene agua la fuente en la plaza de Vázquez de Molina. El Salvador, majestuosidad en piedra, espera al otro lado, reminiscencia de un pasado que fue y que se resiste a irse. Vive de un recuerdo ahíto de esplendor. Atesora mucho arte y la esencia acumulada a través de los siglos.

Sus calles rezuman Renacimiento: palacios e iglesias, monumentos civiles, casonas con dinteles de piedra y fachadas blasonadas; forjas y retablos. Recuerdos de Carlos V en la piedra del palacio de Francisco de los Cobos. 

Úbeda es la antesala de la Sierra de Cazorla. He pernoctado muchas veces… La última vez que estuve me subí en un artilugio a modo de tren articulado con neumáticos y recorrí la ciudad desde un balconcillo abierto. No la anduve, como otras veces, a música de talón, y es que los años… Pues eso, ¡ya se sabe…!

 


 

martes, 16 de junio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Manzanilla aloreña

 



Junio, 16 martes

 

Es tiempo y momento. Viene cuando el verano entra con nombre propio. Nació en la floración de primavera y se recolecta desde finales de agosto, las muy tempranas, a finales de septiembre, según la climatología, o sea si se presentan lluvias – casi siempre, a modo de tormentas – y entonces alcanza un calibre de mayor proporción.

Es la aceituna ideal para consumirse en la mesa. Sus propiedades organolécticas  - ojú, con la palabrita - le concede una preeminencia sobre otras variedades. Su pulpa sabrosa y excelente y la facilidad para despegarla del hueso la hacen que domine el mercado dentro de las variedades que se conocen como aceitunas de aderezo y consumo en fresco.

Conversaba, hace unos días, con un agricultor.

- Mira cómo está ya la aceituna.

- En su punto. Es que estás muy encima…

- La cuido como a la niña de mis ojos.

El calibre alto hace que alcance unos precios excelentes. Este año el tiempo le ha venido muy bueno. Al ser una variedad de aceituna muy temprana, si se prolonga el calor, además de quedarse menudas propicia que pronto se ponga morada por lo que su destino es la molienda.

La manzanilla “aloreña” no ofrece una riqueza de aceite que sí pueden dar otras variedades: picual, hojiblanca, zorzaleña, marteña… Según qué comarcas estas variedades, en función de la composición de la tierra y el clima, tienen mayor o menor arraigo.

La aceituna manzanilla “aloreña”, única aceituna de mesa con Denominación de origen, es oriunda de Álora, municipio del vértice norte de lo que antaño se conoció como Hoya de Málaga y ahora Valle del Guadalhorce. Su cultivo no es exclusivo del municipio, sino que está extendido por otros: Alozaina, Casarabonela, Pizarra, Cártama, Tolox, Guaro, Valle de Abdalajís… Su enumeración se hace larga y siempre puede quedarse algún lugar fuera del listado. No me asiste ningún sentido excluyente sino solo la limitación de espacio.

Las mejores muestras se obtienen en olivos centenarios, algunos injertados sobre pie de acebuche. (Es el caso de la foto que ilustra el artículo: Finca las Pelonas, junto a la Realenga del Chopo) Hay lugares con aceituna excelentes por las correntías de sus barrancos – esta variedad no quiere encharcamientos – como Majaluna, la Zurriaga, la Herradura, La Hacilla o los olivares de las faldas de El Hacho que unen, a su situación privilegiada, su orientación a sol naciente.

La manzanilla “aloreña” aderezada, joya de aceituna para su consumo en fresco en la mesa, está en su momento y hora…