viernes, 25 de septiembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Velero

 

   


Septiembre, 25 viernes


Hoy hace un día de aúpa. Como ayer, como anteayer... Esta mañana, el hombre del tiempo de la televisión, predijo para Córdoba 40º; nosotros, de nosotros obviamente no habló, andamos por 36º en el termómetro del coche.

Acabo de llegar del campo. Me he encontrado con un conocido. Se lo comentado a un conocido y me ha dicho que eso es al sol.  Le he contestado, prudentemente. No cabía otra cosa. Bueno, si cabía, pero era romper el platito pintado:

- Es que yo, por la carretera suelo circular por la sombra…

No es recurso hablar del verano y del calor. Vamos, del tiempo. No es que hace el calor que tiene que hacer en la sanmiguelá, o sea el propio, día arriba o día abajo, por la festividad del Arcángel San Miguel ese que dicen que encadenó al diablo.

A lo mejor habría que pedirle que se dé una vuelta por algunos lugares de la tierra. Antes de actuar debería mirar el color del pelo a algunos. Lo digo para que se confunda, no sea  que se equivoque y que encadene a otro y deje suelto a quien debe sujetar.

Se ha levantado ya mucha gente de las playas. En Ceuta no, en Ceuta los han echado. Quería decir que han comenzado las clases, las actividades en los trabajos y la gente una vez acabado el verano ha vuelto a sus casas.

El mar no, el mar está donde siempre. No se quiere ir. ¡Y mira que le hacemos perrerías! El mar tiene una belleza inusitada. El mar va y viene. Yo diría que según qué hora del día ofrece un color, una tonalidad del nácar de sus olas. En este caso es el brillo de la plata sublime y limpia.

El cielo – el mar es el espejo donde se mira el cielo – está de un turquesa subido que tiende a azul. Hoy, Dios ha recogidos a los angelitos temprano del recreo, y ha debido ponerlos en otros menesteres. No se ve ni uno…

Me acuerdo de la copla: “Adónde va ese barquito / que cruza la mar serena / unos dicen que Almería / otros que pa Cartagena”. A mi gusta ver más el mar desde tierra. Será porque soy de secano, tanta agua me ofrece mucho respeto y como al Piyayo, “imponente”. Ya se sabe, como en la tierra de uno, o por los ‘alreores’, aunque haga calor, en casi ninguna parte.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Mari Carmen

 



Mari Carmen es una señora mayor, bastante mayor. Ha vivido durante setenta años en un piso de alquiler en el distrito del Retiro en Madrid. Ahora tiene 87, un cincuenta por ciento de discapacidad y una situación económica imposible para poder pagar y hacer frente al nuevo alquiler que le piden.

Hay algo peor. Es un caso de la hipocresía que de un tiempo a esta parte se ha implantado en España. Lo llaman fondos de inversión; otros, fondos buitres. Da igual el nombre. Es la usura moderna. No están conforme con lo que ganan. Quieren dinero, más dinero, rentabilidad al máximo. Le da igual la agonía de la gente.

         Esta pléyade de inversores ha entrado, a saco, en los barrios antiguos de las ciudades y bajo el pretexto de que son bloques viejos y con necesidades urgentes de reparaciones vienen con la piqueta, construyen de nuevo y, eso sí, los bolsillos abiertos, muy abiertos.  No les importa que para poder comprar el nuevo inquilino se hipoteque para los restos. Para ellos, el dolor de la gente, no existe.

         El caso de esta señora de Madrid no debe ser único en España. En este caso ha trascendido. Este tipo de noticias saltan esporádicamente en los medios y afecta a los lugares más dispares dentro de la geografía. No sabemos ¿cómo eran de larga las noches de Mari Carmen ni quien al atendía de manera asidua?

Frente a la puerta del edificio, se concentraron colectivos para intentar impedir el desahucio, mostrar su apoyo y protestar contra la situación del mercado inmobiliario en España, marcada por un acceso cada vez más difícil a la vivienda y el encarecimiento de los alquileres.

La protesta, luego, fue a otro lugar de Madrid para protestar contra la presidenta de la Comunidad. Parece que a esta señora hay colectivos que le tienen un 'especial afecto'. El problema toca a miles de personas. No pueden acceder en España a una vivienda digna como tiene que ser y como recoge nuestra Constitución. La tv ha informado que tras el paso por el hospital a la señora la recogieron unos familiares.

Todo eso tiene muchas lecturas. ¿Solo está la salida del desahucio para una mujer impedida y con 87 años? Hay poca voluntad de coger al toro por los cuernos como afirma el dicho que hay que hacer cuando hay voluntad de solucionar los problemas de verdad. ¿Lo demás? Se parece a los paños calientes y músicas celestiales.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día.

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Batatas de Jerusalén.

 


Septiembre, 23 miércoles


Dice el telediario que hoy, el otoño  ha llamado a las hojas del calendario. Parece un día de verano: calor de media mañana arriba. Hizo un poco de fresco de madrugada; al amanecer, porque el aire era de arriba, seco; si dentro de unos días vira a levante aparecerán, entonces las primeras gotas de rocío en las umbrías, incluso.

El Dúo Dinámico sigue cantando que el "final del verano, llegó..." ¡Qué lejos está aquel Dúo que nos llenaba de empalagamiento aquellas noches de feria, y Rafael anunciaba que se iba a salir por la noche... " 

Decía la copla: “Por la mañana el rocío / al mediodía, calor / por la noche los mosquitos / no quiero ser labrador”. Abarcaba de solo a sol. Ya se sabe quién se arrima al campo, como poco se trae polvo en los zapatos.

Los golosos dicen que es también tiempo de las mermeladas. Según qué sitio le dan otros nombres y en función de la materia prima de su composición se conocen por: carne de membrillo, compotas, jaleas, (si es de abeja, entonces, sube de categoría y se le llama ‘jalea real’, calabazate, arrope, y si me apuran pues mermelada de ciruela, higos, melocotón, albaricoque, manzana, pera… La imaginación y el arte de la repostería no tiene límites.

Es tiempo de que lleguen las lluvias.  En Cataluña, Mallorca y Levante, ya han dejado la tarjeta de visita. Decía una señora de esas que saben ‘demasiado’ y que pontifican ante el reporteo becario que aquellas son “zonas inundables”. Tiempo de tormentas, seco y caluroso…

        Ya deben estar hechos los barbechos; dentro de nada, las sementeras. Lo que no hay ya son florecillas silvestres. El campo está traspillado, agostados los pozos y no corren las cañadas. Las flores de primavera no resistieron los rigores del estío y, ahora, aguardan el ciclo de la vida para luego, y cuando corresponda vestirán de colores los campos.  

Han florecido las batatas de Jerusalén. Siempre florecen en otoño, aunque haga calor como lo hace ahora. En mi pueblo las llamamos margaritas, pero no lo son. En mi pueblo a muchas cosas les cambiamos el nombre y, luego, pasa lo que pasa. Por ejemplo, a la fiesta más grande que se celebra en la mañana de Viernes Santo se le llama Despedía y es el mayor de los reencuentros…. Menos mal que con las “margaritas” salvamos los muebles.

Tienen una belleza impactante. Hay lugares donde sus bulbos porque es una planta rematada en flor, son comestibles. Su nombre ciéntifico es Helianthus tuerosus. Su inflorescencia, una cabeza floral, amarilla de 5 a 10 cm de diámetro. En otros lugares la llaman, también, alcachofa de Jerusalén.