lunes, 13 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Oh, bosques y espesuras...

 




Julio, 13 lunes.

 

Gonzalo de Yepes, en Toledo, era un hombre con posibles. Emparentado con la nobleza vieja como otros españoles de aquel tiempo. En su final pudo estar arruinado. Tuvo un hijo de igual nombre y un nieto que también se llamó Gonzalo. En la familia aparecen médicos y comerciantes, profesiones, en aquel tiempo. cercana a los judíos o judeo-conversos.

El menor de los Yepes tras la muerte de su padre aparece viviendo en Toledo. Lo acoge un tío canónigo de la  Catedral. Se desconoce su nombre. Posteriormente, “agente comercial” de la familia. Acude, cada año, a la feria más importante de España, entonces, la de Medina del Campo.

Durante el trayecto que se hacía, en caravana con otros ‘enviados para el mercadeo’ o a caballo…, la noche la pasaba en Fontiveros, en casa de una viuda de la que tampoco sabemos su nombre

Regentaba una pequeña tejeduría de sedas y “buratos”, paños finos de esos que usaban las damas con chales y que a decir de Covarrubias “tan transparentes que descubren lo que cubren”.

Con ella trabajaba una muchacha, Catalina Álvarez, probablemente, nacida en Toledo. De ella dicen que era “joven, doncella, hermosa, de porte distinguido, y buena”, pero pobre, huérfana pobre.

Gonzalo de Yepes se enamora de ella. La familia se opone.  Los clérigos de la familia tienen acceso a la documentación. Toledo en aquel tiempo tiene poco más de cincuenta mil habitantes. Hoy sería un pueblo grande. Todos se conocen. Saben de sus vidas…A pesar de la situación, Gonzalo de Yepes y Catalina contraen matrimonio. La familia, cristiana vieja, lo cesa en todos sus cargos comerciales y de representación.

El joven galán de padre arruinado (no le dejó nada en herencia a muerte) se casa en 1529 con una joven que podría tener una ‘mancha”… Ser judeo-conversa. Eso, en Toledo, les traía al pairo. Casi todos lo eran, pero y ¿si era morisca? Eso podría suponer la “gran deshonra de la familia”.

En 1530 nace el primer hijo, Francisco. Contó la boda de sus padres que se “habían casado por amor como se casan los pobres”. Establecidos en la Moraña (“tierra de moros”) nace, su segundo hijo: Luis. Murió unos años después, ya no vivía su padre, de hambre. Como suena y Juan… posiblemente en 1540. Pasado el tiempo ese niño sería el más grande poeta (si tienen tiempo les animo a leerlo) de la Literatura Española. Se conoce con el nombre de San Juan de la Cruz.

 

domingo, 12 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Sampedros

 


Julio, 12 domingo

 

Sus flores son pequeñitas, casi diminutas. Deja a otras un mayor lucimiento. A veces pienso que pueden tener algo de humildad franciscana. Siempre en la discreción de dar lo mejor, pero sin llamar, excesivamente, la atención. Casi pidiendo perdón por el lugar que ocupan.

Los españoles de América conocen a la planta como ‘Maravilla del Perú”; para nosotros, los españoles de Europa, Sampedros; los genetistas, lo conocen por Dondiego de noche, según nos dijo don Remigio cuando nos impartía clases de Ciencias Naturales, en 5º y explicó las Leyes de Mendel…

Gregorio Mendel fue un fraile agustino nacido en lo que, después, fue Chequia. Estudio la genética y vino a decir, que los genes, no se trasforman, sino que pasan, por herencia, de abuelos a nietos… Desarrolló su tesis, amparado en semillas de guisantes.  Según decía don Remigio el dondiego es una planta idónea para este tipo de experiencias.

Hace alusión a la noche porque en esas horas es cuando la planta tiene más actividad y el polen de sus flores se relacionan entre ellas de mejor manera transportado por insectos o por el viento.

Sus flores son de muchos colores: amarillas, moradas, rojas, violetas, fucsias… Durante el día permanecen cerradas, al igual que los jazmines que solo abren por las noches. Es cuando se muestran en todo su esplendor.

La planta tiene un verdor intenso. Pueden alcanzar hasta un metro de altura y aunque su tronco da un aspecto de fortaleza se quiebra con mucha facilidad. Florece en los meses de verano y otoño, hasta el punto que en los meses de invierno desaparece para volver a rebrotar cuando llega el buen tiempo. Sus flores tienen forma de trompetas y en la misma planta pueden aparecer de diferentes colores.

Necesita del sol para su desarrollo. Suele vivir en baldíos y cerca del poblamiento humano. Los fríos no le sientan bien; su orientación al este, la agradecen. Humildes, bellísimas… Bienvenido dondiego que traes contigo las noches de verano y las tertulias familiares…


 


sábado, 11 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Turre

 


                    Iglesia de la Purísima. Turre. (Almería)



Julio, 11 sábado


Vaya, de entrada, que un servidor nunca ha estado en Turre, en el Levante Almeriense. Ahí, sí; en Turre, no.

Para ubicarlo en el mapa, solo hay que girar un poco, como quien zarandea una criba, los puntos geográficos que rodean a Bédar (ayer los dejé claritos) que ha tenido demasiado protagonismo en este incendio terrible. Sembrador de dolor en aquella parte del territorio andaluz…

Mi amigo, entrañable amigo, Sebastián, en su juicio cejisjunto, medio irónico y conspicuo a mi artículo de ayer, me puntualizó que me “había dejado atrás” al muy ilustre y desconocido para mí, pueblo de Turre contra el que, obviamente, no tengo nada en contra.

Puede que mi amigo a lo mejor tiene recuerdos de alguna novia de juventud, de una noche de feria in lllo tempore por aquellos lares, vaya usted a saber, y, ¡mira por dónde! le ha venido el recuerdo. (Prometo no decir nada a nuestra doña Concha). ¡Qué sé yo! Pero no quiero dejarte con esa pena.

Me he documentado, querido amigo, para aclarar, que su nombre se debe al latín – de eso sí sabías y sabes bastante más que un servidor que solo pasó un poquito más allá de Introductorio - , “Turris-is" (Torre). Tercera declinación…

Está inmersa en la Sierra de Cabrera con valiosos asentamientos de la Cultura de los Millares, la argárica y la ibero-romana… Desde la lejanía, su enhiesto campanario, parece que quiere arañar el cielo casi siempre azul, aunque, a veces, con nubes de paso para hacerlo más bello. Ya se sabe, en Almería llueve poco, aunque la sierra algunas veces en invierno amanece blanca…

Sufrieron casi todas las guerras que nos han asolado y sus consecuencias. De esas, no hablamos. Con solo imaginarlas probablemente nos quedemos cortos. Tuvo riqueza minera y ruina posterior.

En la Sierra – cosa rara en la climatología de la zona – se han criado alcornoques, que son tierra húmeda, almeces, nogales, robles y quejigos, álamos blancos y madroños. Cualquiera puede pensar que estamos en la España húmeda y no es el caso, obviamente.

Su riqueza de patrimonio, considerable; de etnografía, muy bien despachada con fiestas para andar todos los caminos de año, con festones y vainica doble para la Fiesta de la Vieja, la Semana Santa y las matanzas en torno a ese aminal del que nos gustan hasta los andares.

Ah, la iglesia se la dedican a la Purísima. Sobresale al caserío…