DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
domingo, 30 de agosto de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Jaculatorias de una letanía apócrifa
Álora (Málaga)
Agosto, 30 domingo.
Santiago,
donde la lluvia es arte. La del Monte del Gozo, la del hito penúltimo del
Camino donde el peregrino abraza al Apóstol, y el botafumeiro llena de incienso
las naves del tempo… El final, en Finisterre, y en la Costa de la Muerte y en
ese lugar donde dicen que queman las ropas para acabar con todas las impurezas…
¿Seguro?
Salamanca,
arte, saber y toros. La de Fray Luis y don Miguel de Unamuno. No quiero, dejó
escrito, un hombre que hable como un libro sino un libro que hable como un
hombre. La del Tormes que viene de Gredos y la del Lazarillo que dice el ciego
que “usaba poner cabe sí un jarrillo de vino cuando comíamos”.
Asturias,
punta verde de España. «Asturias es España y lo demás tierra reconquistada».
Ahora no está de moda estudiar a Don Pelayo, no, no. Ni a Covadonga, ni esa
tierra que se asoma a otras tierras por el Desfiladero de los Beyos y por los
puertos de Pajares y Leitariegos para bajar, a la par del Narcea, hasta Cangas
y luego… ¿Luego? Hasta el mar, el Cantábrico, con el que cantábamos en la
escuela que limitaba España por el norte. ¡Faltaría más!
Los
carreteros que salían con las primeras sombras de la noche desde las orillas
del Guadalquivir, querían que les saliese el sol por Antequera… ¿Adónde iban? A
Granada “tierra soñada por mí”; la que tiene el “agua oculta que llora”, la que
por sus ríos - Darro y Genil – decía Federico que corría “llanto y sangre”.
¿Y
si iban a Almería? Ellos no sabían que, allí, el sol pasa el invierno; que en
Jaén, está el paraíso interior pero se va por otro camino. Y, entonces verían
los olivoso alineados como presentando armas al caminante que viene de
Castilla, la Nueva. Ahora le han cambiado el apellido, donde está Argamasilla
de Alba, que dicen que era el lugar del que Cervantes no quería acordarse ¿y si
era la cárcel de la calle Sierpes?
Málaga,
cantaora, a orillas de la mar; Álora, a la que llegan las brisas del mar pero
el mar no se ve, y tiene el cielo siempre azul. Alora, conocerla para amarla;
Ronda, la de los toreros machos.
“… Y
Sevilla”.
sábado, 29 de agosto de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Los minerales del Rif
Agosto, 29 sábado
La zona conocida como el Rif, en Marruecos, abarca
una extensa comarca, entre Tánger, a orillas del Océano Atlántico hasta Saïdía,
en la provincia de Berkan, casi en la frontera con Argelia, a orillas del mar
Mediterráneo.
Tánger, con la independencia de Marruecos en 1956
del Protectorado español perdió su ‘aire” de ciudad internacional; Saïdía se ha
convertido en un foco turístico con grandes hoteles y playas de arenas finísimas.
Toda la zona del Rif es rica en mineral de hierro
de excelente calidad. Era notable la calidad de la magnetita y los hematites. Su
dos puntos de explotación, Uixan y Buxan. En las cercanías de Nador. Están
cerrados desde 1984
La magnetita tiene el 72% de hierro puro. Se emplea
en la metalurgia y en la producción de acero; la hematites proporciona un
hierro que se procesa en altos hornos y se destina, esencialmente, para la
construcción, la industria y la automoción.
España las explotó a través de la Compañía Española
de Minas del Rif. Construyó un ferrocarril de vía estrecha hasta el puerto de
Melilla. Potentes locomotoras arrastraban las tolvas de minera. Una vez en el
puerto, se cargaba el mineral a mano, para el transporte por mar; después, en bateas
por cables aéreos hasta los barcos que esperaban la carga para transportarla al
Reino Unido, Alemania y las Vascongadas.
El Rif es una zona de un paisaje muy bello y sugerente.
Verde y muy montañoso, cascadas de agua y nieves en inviernos muy duros y
aislados. Altas cumbres y valles profundos. La comunicación entre ellos, de extrema
dificultad. La vida es dura, sin apenas agricultura y sí, algo de ganadería. Eso
conlleva que la población que tiene que luchar contra demasiadas adversidades.
Su carácter, a veces indómito y rebelde, fue un constante
foco de sublevaciones contra España que mantuvo constantes guerras. Está
poblado por tribus que viven en cabilas, pequeños núcleos de población donde se
acentúa el carácter tribal.
Del período de guerras contra España, aún se recuerda
aquella canción: “En el barranco del lobo / hay una fuente que mana / sangre
de los españoles / que murieron por la Patria”.
Ceuta pertenece a la corona española desde 1580,
antes portuguesa desde 1417. Al separarse los reinos hispanos optó por seguir unida
a España; Melilla, desde 1497.
Marruecos existe desde 1956. En el 789, bajo la
dinastía de Idrisida, sin unión entre las tribus existían de modo dispar sin
una autoridad única, hasta su creación en la segunda mitad del siglo XX. (Este
párrafo es más complejo; por motivos de espacio y fuera el objeto del presente
artículo, lo obvio).
La Ciudad de Melilla, le rinde reconocimiento. F. Rafael Nuño
viernes, 28 de agosto de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Manuel Rodríguez, Manolete
Monumento a Manolete. Córdoba
Agosto,
28 viernes
Hoy,
28 de agosto, día de San Agustín de Hipona, el que acuñó: “Nos hiciste Señor
para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”, Manuel
Rodríguez Sánchez, Manolete (1917-1947), se vistió de rosa en la plaza de Toros
de Linares, formando terna con Luis Miguel Dominguín, que le comía los terrenos
y Gitanillo de Triana. Ganadería, Miura, de Lora de Río, finca Zahariche. Un
toro: Islero, número 21 en la camada…
¿Hizo
Dios a Manolete para el toreo? Aquí cuadra lo del refrán: “De casta le viene al
galgo…” Su padre, torero, su madre, casada en primeras nupcias con Lagartijo
Chico. Su abuelo, su tío y su primo, toreros… ¿Descansó el corazón del que
llamaron IV Califa el día que pasó a la Historia del toreo? No lo sabremos
nunca. Los muertos no hablan. Las leyendas son eso, historias que otros hacen
que corran y corran y nunca se terminen.
La
muerte llegó de madrugada. La cornada, en el quinto toro, que ya le había
‘avisado’, parecía, dice Rosario Pérez, que traía ya la muerte consigo. Una
premonición desde antes de acudir a la plaza lo había dejado entrever… Manolete
se vistió en el Hotel Cervantes. Por la mañana, le anunció a los periodistas
“K-Hito”, y Bellón que era su último año y que se despedía de los ruedos.
¡Tenía hambre de vivir la vida!
Algunos
investigadores quieren ver una intención maligna al administrarle un plasma en
mal estado, donde el fascismo y la iglesia no ‘veían’ con buenos ojos la vida
que llevaba con Lupe Sino, su compañera, que podía ser un mal ejemplo para la
juventud, mientras que su muerte en la plaza, lo pasaba a las páginas de la
heroicidad. Cuando he estado documentándome para escribir estas líneas, eso me
parece demasiado, demasiado.
Enjuto
como un junco del río. Enhiesto, seco, impasible. En la mediación del camino del
toreo estilista y puro de Joselito, y el ‘pasmo’ de Belmonte. Manolete fue el
ídolo de una España de alpargata, hambre y luto. Su muerte conmocionó de tal
manera, que 79 años después, se siguen escribiendo – cada vez menos, es verdad
– pinceladas de su vida.