DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
martes, 10 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Fernado Ortiz, un olvidado del XVIII
Jesús Orando en Huerto. Fernando Ortiz. S.XVIII; el ángel Egudiel. Antonio Castillo Lastrucci (1949)
Marzo, 10 martes
Llama la Semana Santa a la
puerta. Se refresca memoria de muchas cosas. Entre otros la de aquellos
imagineros que nos dejaron sus obras. Algunas, aún pueden admirarse a pie de
calle.
Es el caso de Fernando Ortiz
nació y murió en Málaga (1717-1771). Está considerado como el imaginero más
importante de Málaga en siglo XVIII y, a medida, que se conoce su obra,
también, como uno de los grandes imagineros de la España de su tiempo.
Nació en la calle Madre de Dios.
En su familia que se dedicaba a la artesanía no aparece ninguna figura determinante
de su vocación. Él pudo aprender en los talleres de los Zayas, Fernando y
Pedro, que desde Úbeda se habían trasladado a Málaga.
No hay mucha documentación
sobre su vida. Se sabe que el nombre de su mujer era Josefa y que se casaron en
la iglesia del Sagrario de Málaga. El matrimonio tuvo 8 hijos. Tres hijas
profesaron en el Convento de la Purísima Concepción situado en la Plaza de la
Constitución. Pidió ser enterrado en la iglesia de Santiago, aunque no se
conoce el lugar exacto del enterramiento.
Vivió un tiempo en Madrid lo
que le permitió enriquecer su estilo. Académico de San Fernando fue comisionado
para buscar mármoles destinados al Palacio Real.
Es un seguidor del estilo,
formas y manera de Pedro de Mena hasta el punto que algunas de sus obras se han
atribuido a Mena y posteriormente, la mayor de las veces, al ser restauradas y encontrada
su firma, ha facilitado reconocer su autoría.
Algunos críticos reconocen tres
etapas en su vida. La primera (1735 – 1745) en la que define su estilo y seguimiento
a la obra de Mena con manifiesta influencia. Se demuestra en el coro de la
catedral de Málaga; la segunda (1745-1756) en la que la influencia de Mena se
limita a los rostros y acentúa los movimientos y los plegamientos más acordes
con el arte andaluz de la época; la tercera (1756-1771), considerada como su
época de esplendor y donde plasma parte de la experiencia adquirida en Madrid a
la sombra de Olivieri. Es la época más italianizante.
Su
muerte temprana, 54 años y los desmanes de destrucción de la guerra propiciaron
que su obra, que no era muy numerosa, esté, en parte, desaparecida.
Tiene imágenes en diferentes puntos de la
provincia de Málaga, de Granada, Cádiz, en Tarifa (su primera obra que lo dio a
conocer) y Sevilla, en Osuna. Su gran
obra – una vez que los críticos han logrado separar lo atribuido a Mena – es Jesús Orando en Huerto que se procesiona el
Domingo de Ramos.
lunes, 9 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Quiero abrazarte tanto...
Var. Solidor
A quienes tuvimos veinte años y ahora
tenemos algunos más…, rosas de esta mañana; la primera floración de la primavera.
Marzo,
9 lunes.
“Siento tu mano fría correr despacio
sobre mi piel
Y tu pecho en mi pecho y tu desnudez
Ya olvido reproches que imaginé.
Vente conmigo al huerto, que están las
rosas queriendo ver
La promesa que has roto para volver
Y así creer lo que les conté.
Dije que te quería como a nada en el
mundo
Que seguía tus pasos, tu caminar
Como un lobo en celo desde mi hogar
Con la puerta abierta de par en par
De par en par.
Que tenía en penumbra nuestro rincón en aquel salón
Con dos cubiertos y tu canción
Y con tus flores en el jarrón.
Siento tu mano tibia, que palmo a palmo
besa mi piel
Y tus brazos me enredan hoy como ayer
En este nuevo día vuelvo a creer.
Vente conmigo al puerto, que hay una
barca en el malecón
Con tu nombre pintado secando al sol
Con tu mano grabada junto al timón.
Var. Alberta
Sabes que te quería como a nada en el
mundo
Que seguía tus pasos, tu caminar
Como un lobo en celo desde mi hogar
Con la puerta abierta de par en par,
De par en par.
Que tenía en penumbra nuestro rincón en aquel salón
Con dos cubiertos y tu canción
Y con tus flores en el jarrón.
Quiero abrazarte tanto con mis sentidos,
con tanto amor
Que no haya más sonido que nuestra voz
Y mi cuerpo en el tuyo a continuación.
Y yo andaré la tierra como un romero
buscando a Dios
Y tendré tu regazo, tu comprensión
Y una casa pequeña para los dos.
Tú sabes que te quiero como a nada en el
mundo
Que seguía tus pasos, tu caminar
Como un lobo en celo desde mi hogar
Con la puerta abierta de par en par,
De par en par.
Que tenía en penumbra nuestro rincón en aquel salón
Con dos cubiertos y tu canción
Y con tus flores en el jarrón.
Manuel San
José Sánchez / Letras del mundo@ S.A
Var. Solidor
domingo, 8 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. También era de las nuestras: Urracal I de León
Marzo,
8 domingo.
Un
castillo desmochado. La cumbre de un cerro pelado de árboles y muñones de
piedra. Un río que baja de la montaña palentina, el Carrión, que camina por la
Tierra de Campos hacia el encuentro con el Pisuerga y, luego, al Duero, y
luego, “a la mar que es el morir…”
Saldaña.
El testigo de la muerte de una mujer de nombre, en los tiempos que corren, feo;
en el suyo, o sea en el que le tocó vivir, de lo más normal. Se llamaba Urraca
– como el pájaro blanco y negro que va a saltitos por la tierras de León y de Castilla
– y murió cuando aún no era primavera de hace
más de ochocientos años.
Urraca,
en su tiempo “la temeraria” fue reina de León durante diecisiete años, los que
van de 1.109 a 1.126 en que muere en el castillo de Saldaña. Hija de Alfonso VI
y Constanza de Borgoña. Su hijo y sucesor, también de nombre Alfonso, como el
abuelo, se casó en el mismo castillo donde murió su madre con Berenguela hija
del Conde de Barcelona… ¡Hay que ver cómo están las cosas ahora…y, entonces,
pues eso! Para fiestas celebraron la primera corrida de toros, censada, de la
que dicen los papeles que se tiene noticia en España.
Casada
con Raimundo de Borgoña. Vino a España en misión de ayuda al haber hecho,
Alfonso VI una llamada a toda la cristiandad para combatir a los almorávides.
Sufrieron una gran derrota en Sagrajas, en las cercanías de Badajoz. Su padre
la hizo reina de Galicia; a la otra hermana, Teresa casada con Enrique, le dio
tierras entre el Miño y el Duero, eran las mimbres para el nacimiento de
Portugal.
Su
hermano Sancho muere en Uclés. Su padre reúne a los nobles en Toledo (Urraca ya
es viuda) la propone como reina. La primera reina en el trono de León. Tiene
aspirantes; normal. Su padre la casa en el castillo de Monzón de Campos con
Alfonso, el Batallador de… Aragón.
Las
guerras civiles asolan Castilla. Unos, contra otros; todos, contra todos. Casi
como ahora. Urraca I de León muere en Saldaña el año 1126. Había nacido en 1081
contaba cuarenta y cinco años. Su final muy falto de documentación, muy oscuro.
Según los papeles viejos, el primer parto con catorce años; el último, del que
muere, con casi cuarenta y cinco, tal día como hoy.
Hoy, de
aquello, no recordamos casi nada. Celebramos un día de homenaje a muchas mujeres
anónimas que lo han dado todo. Me parece que, es insuficiente, habría que celebrar
algunos días más…