DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
martes, 24 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Chanquetes y boquerones
Marzo, 24 martes.
Decía el maestro Alcántara que
los chanquetes son un aguacero frito; otro maestro, que también se
llamaba Manuel y de apellido Machado, cantó a los boquerones. Vino a decir: “¡Boquerones,
hojitas de plata, que, fritos se vuelven de oro”! Y yo, admirador reverente
de ellos, digo que, ahí queda eso.
En Andalucía hay dos provincias
que se quedaron con la ciencia de freír el pescado: Cádiz y Málaga. Como la
esencia no se puede enseñar, entonces, en la noche de los tiempos, o sea, hace
mucho, tanto, tanto que hasta lo ha olvidado el recuerdo una vez que supieron
lo que era conseguir el éxtasis del secreto, entonces, decidieron arrojar la llave al mar.
De vez en cuando, las sirenas, sí, esas que
quería embaucar a Ulises cuando navega de regreso a Ítaca, parece que quieren
sacarla a flote y la convierten en nácar. Viene en la cresta de las olas, para que los
hombres – ilusos los hombres que nos lo creemos todo – pensemos que podemos
asirla en rebalaje con nuestras manos...
En Málaga, desde siempre, ha
sido una ciudad libre. Pueden buscar y no encontrarán un duque, un marqués o un
señor, que lleve por apellido el de la ciudad – fenicia, romana o mora -, da lo
mismo, sí tiene ¡miren por dónde¡ un rey: el boquerón.
Si se cría como para la parte
por donde nace el sol, entonces, es aún más especial. Es pequeñito, viruta de
plata que no se le ha caído a un platero, sino que, diseñada por Dios, se cría,
en el Rincón y, entonces, se dice que es un ‘vitoriano’. Puestos a comer,
para otras cosas también, somos artistas.
Lo mismo damos cuenta de los manjares de la mar que nos cepillamos la
grafología… y la ‘c’ (con la que, por cierto, escribimos: Creador, casa, corazón
o cariño) pasan al limbo de la ausencia…
El no va más de la gastronomía
malagueña es el pescatíto frito: los chanquetes, un recuerdo (los abusos
llevan a esas cosas); el boquerón o el vitoriano una oda del Mediterráneo que
ese sí, todavía, es nuestro. ¿La técnica? La más simple: aceite de oliva virgen
extra hirviendo, la materia prima, o sea, el pescado fresco, da igual de prima,
de alba, o de una noche de luna, un buen emborrizado en harina de trigo y la “gracia
de tus manos”. Buen provecho.
lunes, 23 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Un puñado de razones para conocer Málaga: Alameda.
Río Genil a su paso por el término municipal de Alameda (F. Diario Sur
Bajo un
cielo azul, casi siempre, la Sierra de la Camorra llena el paisaje entre
Alameda y Humilladero. Es una elevación de poca altura y se prolonga por otras
sierras que rompen la monotonía de la llanura entre las Subbética y El Torcal
de Antequera.
La
Sierra de la Camorra está cubierta por vegetación de plantas xerófilas; su
subsuelo, lleno de cuevas y abrigos donde no es una aberración pensar que
pueden encontrase pinturas rupestres y restos de que en un tiempo muy remoto
estuvo ya por aquí la presencia del hombre. Dejó huellas. Dicen, por tanto, que
debió haber comida en la caza o sacada de la tierra fértil que forma su suelo.
En sus
cercanías dos lagunas, la de Fuente de Piedra y la de la Ratosa que, a pesar de
estar seca una buena parte del año, sobre todo en los meses finales de
primavera, en verano y en los primeros de otoño si las lluvias se retrasan está
considerada como una zona de especial interés por la atracción de aves
migratorias.
Alameda,
al norte de la provincia de Málaga, limita con tierras de Sevilla y Córdoba que,
en sus elevaciones, toman el nombre de Sierra de Estepa o de Rute. El Genil
viene de Sierra Nevada, pero está alejado y baña tierras de las poblaciones de
ambas orillas. “Dauro y Genil, torrecillas
muertas sobre los estanques”, los vio Lorca.
Vivió
gente del calcolítico y dejaron restos, Por su suelo pasaron tres importantes
vías romanas de la Bética. Unían Malaca, Corduba e Hispanilis. Se encontró un
pequeño tesoro visigodo y la civilización árabe apenas dejó huelas…
Un
personaje célebre pero ya de tiempos muy cercanos, el siglo XIX fue José María
Hinojosa conocido por el sobrenombre de “El Tempranillo”. Durante sus años
jóvenes se dedicó, como muchos más, al bandolerismo no exento de literatura y
admiración popular por aquello de “robar a los ricos para darlo a los pobres”.
Posteriormente
colaboró con las fuerzas reales y contribuyó, por sus conocimientos, a
desmantelar a algunas partidas. Fue abatido por uno de sus correligionarios que
no perdonó la deserción. Está enterrado en la iglesia del pueblo y es un
reclamo turístico para posibles viajeros que buscan otras cosas en sus
desplazamientos.
La
iglesia parroquial fue obra de los marqueses de Estepa. Se levantó en el siglo
XVIII y refleja aspectos de la arquitectura de un barroco decadente y con
connotaciones propias del rococó, aunque con grandes limitaciones. Posee tres
camarines que rompen la monotonía.
Pueblo
llano, sin grandes elevaciones. Invita a la visita, pero eso sí, nunca en
verano, donde las temperaturas son tórridas.
domingo, 22 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Memoria, verdad, justicia
Marzo,
22 domingo.
Comenté,
en una ocasión, con un amigo de aquella tierra que Huelva es la provincia más
completa de Andalucía. Lo tienen casi todo. Y, además con abundancia. Sin
miseria, hasta el punto de que la bandera la porta su gente: abierta,
generosa, con gracia natural y una generosidad que sobresale.
Me
contaron que en Paimogo, en el tiempo de la aceituna, los niños seguían a sus padres para la
recogida, el asentismo escolar, enorme. El maestro se fue a la Delegación y pidió como
material didáctico una burra… para llegar a todos los sitios alejados y no abandonar
a sus niños. Juan Ramón, nos habló de otro jumento que era suave…
Tienen
el mejor puerto pesquero de Andalucía: Desde Isla Cristina, por el sur, se
puede llegar a los caladeros del Sahara, Mauritania y el Golfo de Guinea; hacia
el oeste, doblado el Cabo de San Vicente, por la Azores, hasta Terranova. Si se navega,
en línea recta, al oeste, que le pregunten a un tal Cristóbal Colón lo se
encontró cuando se echó a la mar desde Palos de Moguer (entonces era Reino de
Sevilla) o a los franciscanos de La Rábida…
Los
cultivos de cítricos, frutos rojos y fresa se han adueñado con el sudor de la gente
emprendedora de aquella tierra y con los de otros que han venido de fuera y han
ha transformado el campo de Villanueva de los Castillejos, Lepe, Rociana…; como antaño, el Condado, aportó
un vino con nombre propio.
Al sur,
Doñana. Si decimos Patrimonio de la Humanidad… y en medio, en el corazón, de la
tierra y en el otro, Ella. La reina de marisma. La Virgen del Rocío. Por
cierto, Huelva es la provincia que más romerías marianas tiene en su patrimonio.
En primavera, toda la provincia se echa a los caminos para llegar a las
ermitas…
Sierra
Morena entrega las armas en la Gruta de las Maravillas y se remonta hacia el
lugar por donde sale el sol por Alájar y la Virgen de los Ángeles en la Peña de
Arias Montano y Aroche y Flores, en el Múrtiga y ya se sabe… “A
orillas de la Ribera…” porque un poco más allá ya es Extremadura…
Nerva
es el único pueblo de España – y conozco unos cuantos – donde el Ayuntamiento
tiene mejor edificio que el templo parroquial. Tiene su porqué… Pregúntelo. Y
un pasodoble, del maestro Rojas que solo se pulsea con la Concha flamenca
de don Perfecto Artola. Y las minas de Riotinto y el Andévalo con tantas
variedades de fandangos como gente de la tierra. Es una exageración, pero
casi.. Y todo lo que me dejo en el tintero que es más de lo expuesto pero el
espacio es el que es.
Le
faltaba – por si no hubiesen tenido bastante desde Tartesos a la mina – un
accidente, como todos, estúpido. Dos trenes coincidieron en vías paralelas en
un maldito segundo… Ayer se echaron a la calle bajo la lluvia con un lema: “Memoria,
verdad y justicia”. Solos los de un corazón duro como el de satanás no puede
mostrar empatía hacia esas personas ahogadas en su dolor. El pueblo de España está,
estamos, estaremos siempre con ellos.