DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
domingo, 21 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. De la ilusión a la histeria
Junio, 21 domingo.
Málaga
y la provincia han vivido una semana fuera de sí. Lo más inconcebible que a
usted se le pueda ocurrir ya había gente que había estado allí y venía de
vuelta. Málaga ha pasado de la ilusión a la histeria colectiva. Todo se ha
desbordado y el río se había salido de madre.
Obviamente,
nuestro deseo era ascender, pero llegar a la locura generalizada que se ha
vivido en Málaga es excesivo. Esta sociedad, desengañada por muchas cosas,
necesitaba a garrarse a algo, aunque sea tan fútil como un partido de futbol.
Los
valores que otras veces nos han tenido encantados se han perdido y los hemos
suplantados por cosas muy banales. Si no se hubiese conseguido, el desencanto habría
sido enorme. La sociedad, a veces, apuesta a granos vacíos, y últimamente, en
la nuestra es flor de cada día y no
consigue frutos...
Permítanme
un recuerdo para amigos que comenzamos hace casi cuarenta años a ir juntos a la
Rosaleda: Miguel Ruiz, Pedro, Martos, Paco Estrada y sobre todo a Fernando,
Fernando Espíldora (su hermano Antonio vivía en Sevilla, y al terminar los partidos
nos hablábamos). Con Fernando he vivido momentos únicos, excepcionales. Tenía
unos golpes increíbles. De todos, ahora, porque ya no están acudo yo solo, - a
los partidos nocturnos, en invierno, no. Llego a mi casa tardísimo y mi mujer
está en zozobra).
Hay
sabia nueva. Novísima. Dos antiguos alumnos. De niños venían conmigo a la
Rosaleda. No hemos perdido el hilo del cariño.
Antonio Javier Trujillo y Jesús Mora Ávila anoche, entre un aluvión de
amigos, se acordaron de mí. Antonio Javier escribe en El Español Lean el
artículo. Excepcional, magnífico. Me
llama y me dice: Lo llamé desde Tarragona y ahora, en la alegría que nos llena,
vuelvo a hacerlo. De tú, Antonio Javier, de tú, le dije, y me responde: “No,
esta noche de Usted.”
Jesús
desde Estepona me pone un mensaje: “Don José. Enhorabuena. muchas gracias, una vez más, por sembrar
en mí aquella semilla malaguista que se mantendrá en mí hasta el fin de mis
días🥲💙🤍💙⚽”. Yo, le respondí: El mérito no es mío
sino tuyo que eres una excelente tierra para dar el ciento por no. Yo soy el
agradecido por tanto como tú me has dado. Un fuerte abrazo.
Estos dos hombres hoy, siendo niños ayer
fueron unos extraordinarios lazarillos en un momento de mi vida donde las
circunstancias casi me imposibilitaban ver la luz. Ya ven el fútbol que mueve
tanto, conjuga también los hilos de la vida para llevar la alegría a una
ciudad, a amigos lejanos que se congratulan, a otros, a los que uno, aunque no
los vea a diario, se siente unido, muy
unido…
Hoy, si toca. Ah, por cierto, en mi
carné dice que soy el socio número 181 del Málaga…
sábado, 20 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Santo Tomás Moro
Junio, 20 sábado
Cuando yo era joven
asistí en el cine Albéniz de Málaga a la proyección de una película excelente,
de esas que, a uno lo enganchan y lo hace amante del cine. Era 1966. Fred
Zinnemann dirigió “Un hombre para la eternidad”. Alcanzó seis premios de
la Academia y otros muchos de los que se entienden de menor importancia. La
película narraba la vida de un hombre, Tomás Moro, canciller de Inglaterra, con
una conducta fiel a sus principios. Le costó la vida.
Se enfrentó al rey
Enrique VIII que, ante la negativa del Papa, Clemente VII, de concederle la anulación del matrimonio con
Catalina de Aragón, decidió separarse de la iglesia de Roma. El cisma estaba en
bandeja. Se separó y creó su propia iglesia. Nacía la Iglesia Anglicana de la
que se erigía, además, Sumo Pontificie.
Tomás Moro, se
opone. No firma el acta donde el rey rompe con Roma. Lo encarcela en la Torre
de Londres y, tras un juicio amañado, fue condenado y ejecutado en 1535. Su negativa a reconocer al monarca como cabeza
suprema de la Iglesia de Inglaterra y su rechazo a convalidar el divorcio del
rey con Catalina de Aragón, le costó la vida.
Fue un hombre de una
cultura excepcional. Irónico, con gran humor. Lorenzo Orellana, publica: “Dame,
Señor, una buena digestión y naturalmente algo que digerir”. Experto en Leyes, Filosofía e Historia, entre
otras materias. Amigo personal de Erasmo de Roterdam, seguidor de san Agustín
de Hipona y reconocido por numerosas Universidades europeas.
Su gran obra la
Utopia, escrita en 1516, es algo irrealizable por lo que pretende implantar
en la sociedad de su tiempo. Él ya lo vio y propone la creación de una sociedad
imaginaria, que vive en una isla, también, irreal.
Es un modelo
sociopolítico y filosófico basado en la supresión de la propiedad privada y
del dinero. Defendía una sociedad igualitaria. El trabajo, bligatorio para
todos, la educación, universal, y donde reina la tolerancia religiosa y los
bienes se administran en beneficio colectivo.
La riqueza pertenece
a la comunidad. Al no existir la propiedad privada ni el dinero, se elimina la
ambición, la codicia y la desigualdad social. Los hombres según su teoría
vivirían en un mundo fantástico. No era un loco. Su vida estuvo llena de
coherencia y fue ejemplar en muchos aspectos. Se casó joven y al morir su
mujer, en menos de un mes se casó, de nuevo. Costumbre inusual en aquellos
tiempos.
Su nueva esposa,
viuda, llevaba una niña – él tenía dos y un niño -. Luego tuvo más hijas. A
todas les dio la misma educación que al varón. Algo insólito en aquellos tiempos.
La Iglesia Católica lo canonizó en 1937. Su fiesta, se celebra el 22 de junio.
San Juan Pablo II lo elevó a Patrono de políticos y hombres de Estado….
viernes, 19 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora.La Iglesia del Carmen de Antequera, joya del Barroco
Junio, 19 viernes
Andalucía es una ebullición del Arte Barroco. Sí, ese estilo que en contraposición con el Renacentista que dejaba atrás, enmarañó la madeja y lo llevó al compás de la Contrarreforma y, además, se quedó un poco corto con lo que venía después, el Rococó. (Ya la palabra, en sí es rebuscada).
Algunas ciudades andaluzas compiten entre ellas: Écija, Priego de Córdoba, Osuna, Carmona, o la propia Sevilla…y muestran bellezas que parecen insuperables. Hay una que se escapa antes de llegar a la línea de meta. Antequera. Es inalcanzable.
A Antequera hay que ir sin prisa. Es imposible, no solo en el barroco, que ya lo es, sino en todo su patrimonio -Prehistórico, romano y natural- , abarcarlo en un día. Iglesias, conventos, palacetes, casas señoriales, espadañas, fachadas, museos, leyendas… Pasado sobre pasado. Se sobrepone sobre sí mismo.
Debes saber que “el sol sale por Antequera” que está casi en el centro geográfico de Andalucía y que puedes venir por las carreteras, ahora autovías, desde Sevilla, Córdoba, Granada o Málaga. Yo, lo hago por una del siglo XIX (no han tenido tiempo, ni dinero, ni voluntad de suprimir algunas curvas ni darle un poquito de más anchura)…
Acércate al Carmen. Asómate al mirador. Contempla la panorámica de la Moraleda. Debe el nombre a las huertas que cultivaban las moreras como base alimenticia de la larva que daba vida a la industria de la seda.
Está colgada sobre el precipicio y fue convento de Carmelitas Calzados. Su origen, como casi todo en Antequera, en el XVI.
Entra. De su aspecto exterior - descompuesto - no te destaco nada.
Su retablo es la joya del templo. “Es un himno carmelitano en el que santos y santas relacionados con la orden se ven acompañados de toda una corte de ángeles adolescentes y pequeños que tocan instrumentos musicales, sostienen guirnaldas o juntan sus manos en actitudes que parecen una aptitud orante o un toque de las palmas”.
Y todo el artilugio barroco no es sino marco para resaltar el camarín central en el que se guarda la imagen de la Virgen del Carmen, titular de la Orden y del templo. El autor Antonio Primo; las imágenes de José de Medina; obra, del XVIII.
Me parece que lo mejor que puedes hacer ante una obra así es sentarte delante, según dispongas de tiempo, y escudriñar con ojos avizores cuánto de belleza se muestra bajo la pátina del paso del tiempo que mutila santos, ausenta y volatiza figuras o simplemente los cubre con una capa de polvo.
De yeserías, retablos, imágenes, capillas..., lo mejor es que te dejes llevar por la ‘Guía de Jesús Romero’, o por las explicaciones de los jubilados que te lo enseñan. Te van a decir más y mejor.
Créeme. Te
quedarán ganas de volver…