jueves, 30 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. A Dios por la oración y la penitencia. Eremitorio de San Vicente


 


Julio, 30 jueves


Los eremitas surgieron en Oriente, originariamente en Egipto y Siria. Almas ansiosas de Dios buscaron en las cuevas del desierto, en el sacrificio y en la oración el alcance de sus ideales dentro de la dureza del ascetismo.

Muchos vivieron en la soledad de la oquedad de una roca o ellos mismos la horadaron para vivir en su interior; otros, en cambio, posteriormente, vivieron en comunidad y participaron, en algunos actos con el resto de hermanos que ansiaban un mismo fin.

 


El movimiento asceta en España también tuvo sus seguidores. Cervera de Pisuerga, en la ladera sur de la Montaña Palentina, en el entronque de los ríos Pisuerga y Ribera, camino de Vado, en un prado rodeado de montañas hay uno que floreció allá por el siglo III, Está excavado en la roca. Se le conoce como eremitorio de San Vicente.

 

 


En la Plaza Mayor, pregunto. Me indican la dirección. Echo camino adelante – está a las afueras – rectifico la marcha y vuelvo sobre mis pasos. De nuevo pregunto. Está mal indicado, me dicen, pero siga adelante. Lo encontrará antes de llegar al río.

Pertenece al conjunto de eremitorios enclavados en la Montaña Palentina, al sur de la cordillera Cantábrica. El lugar, precioso. Un nogal centenario permite el paso bajo su copa, si se aparta un poco la valla… porque el sitio está cercado.

 

 

 


Tiene una sala a modo de rectángulo. Se accede por vanos toscos que rompen la roca. Una capilla excavada a sol naciente se aparta del resto mediante un escalón que le da el protagonismo que reclama. Parece que, en sus inicios, pudo tener un ábside de mampostería, hoy totalmente, desaparecido.

La ermita está rodeada por una necrópolis de los siglos VIII y IX. Una veintena de tumbas excavadas en la roca con singularidad antropomórfica y donde claramente se observan los huecos para los hombros. En la actualidad pueden observarse con nitidez una decena.

 


En la antigüedad no se descarta que hubiese en el lugar, del que pudieron formar parte la ermita y la necrópolis, un pequeño monasterio amparado en otros edificios de los que hoy no queda nada.

San Vicente, una vez desaparecida la comunidad monacal, pervivió hasta mediados del siglo XIX en que se abandona definitivamente. La roca, el prado con yerba verde, las montañas lejanas…. Ahí oteando vientos y tiempos para gozo de los que hurgamos en nuestra España, sin ir más lejos.

 


Fte.

-  Esteban Saínz Vidal. El eremitismo en alto Ebro y alto Pisuerga. La iglesia monástica rupestre de San Vicente. Fundación Santa María la Real. Centro de Estudios del Románico.

- Fotos: 

   - Andrés García Suárez / Luisa Bernal

   - Diputación de Palencia


miércoles, 29 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Entre el Cielo y la Historia

 


              Paisaje otoñal en La Pernía

      

Julio, 29 miércoles


La Pernía es una comarca en la Montaña Palentina. Al norte limita con el Puerto de Piedrasluengas; al este, con las Sierra de Corisa, de Híjar, Peña Labra y Valdeolea; al sur, con Cervera de Pisuerga y al oeste con el Parque Natural de Fuentes Carrionas.

Tiene monte, paisajes, un río de norte a sur, el Pisuerga recién nacido con pajarillos que cantan en sus choperas una mañana de verano; lobos y osos ocultos en la impenetrabilidad de las laderas, más grandes cuanto más cercanas, y una leyenda que cambió el nombre del pueblo. No hay gente en estos pueblos. Su ‘capital’, San Salvador de Cantamuda (108 hab.).

 

 


Rollo jurisdiccional de San Salvador de Cantamuda

 

El rollo jurisdiccional, en la plaza del pueblo, recuerda otro tiempo; un puente medieval.  Su joya, una iglesia románica, la Colegiata de San Salvador. Más de mil años reflejados en la piedra sobreviven al paso del tiempo. Dicen que la espadaña de su campanario es la más bella del románico español…

 


Peña Tremaya

 

Todo comenzó, dice la leyenda una noche fría de invierno. El conde Munio vive en el castillo de Peña Tremaya. Duda de la fidelidad de doña Elvira, su mujer. Carga en una mula coja sus enseres, y le da por compaña una criada muda. Espera que se despeñen y mueran. Llegan a San Salvador y la muda ‘canta”. Cambia de nombre. Toma el de San Salvador de Cantamuda.

Dice la historia en dos documentos: 1037 y 1069 conservados en la catedral de León que la condesa Doña Elvira otorgó una cuantiosa donación e incluye el monasterio. Después colegiata con abad y canónigos…Su construcción, poco a poco a través de los años.

 


                                       Interior de San Salvador de Cantamuda.

 

El interior, de una armonía portentosa, sobrecogedora. La nave se cubre con bóveda de cañón, propia del románico puro; el ábside central con bóveda de horno reforzado; capiteles con bueyes, caballos y una serpiente. El altar mayor, excepcional… El templo, para más realce, en un prado…

 


                                         San Salvador de Cantamuda

martes, 28 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Tierra de osos y lobos

 



                    Valle de la Liébana. Ladera norte del Puerto de Piedrasluengas. 


Julio, 28 martes

 

Tenía ganas de volver por aquellas tierras. Quería saludar a las montañas, esas de las que vemos sus nombres escritos en los mapas. Quería reencontrarme con el Carrión y el Pisuerga recién nacidos y con otros ríos menores. Con árboles impresionantes, con cumbres que arañan, en la lejanía, el cielo.

 


                                Vaca de raza parda palentina


Pastan vacas de raza parda palentina y caballos bretones en los prados. A casi todos los circundan pastores eléctricos. Es tierra de osos y lobos. Los prados, en las laderas de los montes. La hierba segada preparada para cuando lleguen los días duros del invierno. La gente está en sus cosas. Esta España despoblada, de pueblos minúsculos, algunos con escudos nobiliarios en sus fachadas, orillan la carretera.  Ven pasar los coches…

San Cebrián de Mudá, intenta aclimatar el bisonte europeo. No hubo suerte. No había nadie. La oficina, cerrada. Un grupo de chavales jugaban bajo un nogal en las horas de la siesta. Habían llegado esa mañana para pasar unos días en la montaña…

            En el Parque Natural de las Fuentes Carrionas nace el río Carrión. Aguas abajo, en Dueñas, las entregará, como tributo al Pisuerga.

 


                 Oquedad por la que aflora el río Pisuerga

 

Carretera adelante, el pantano de Requejada, tiene el agua azul de cielo, remansada, en este caso, del Pisuerga. Antes de llegar, a Areños, el río todavía, aprendiz de todo, tras pasar por Tremaya (15 hab.)  y Santa María de Redondo (43 hab.), lleva a Fuente del Cobre. Dicen que, por la oquedad, aflora, pero viene de las laderas del Pico Valdecebollas…

 


                 Camasobres (Montaña Palentina)


Camasobres (12 hab.) y Piedrasluengas (7 hab.) que da nombre al puerto, uno de los lugares más bellos que uno puede encontrase por los caminos; a la derecha, Piedra Labra, ese que pintábamos de marrón en el mapa y la cumbre, blanca. El la lejanía los Picos de Europa recortan el cielo y el Pico Tres mares, dice que sus aguas van al Cantábrico, al Mediterráneo y al Atlántico.

¿Delante? La Liébana y el verdor tupido de endrinos, tejos, hayas, robles…


                          Peña Labra