DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
martes, 7 de abril de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. ...Y paró el tiempo.
Morante, por verónicas. Real Maestranza de Caballería. Sevilla
Abril,
7 martes
Fue en
el segundo de su lote. Era un toro criado en la dehesa salmantina de
Garcigrande. Los toros de la ganadería pastan en un terreno medio ondulado,
poblado de encinas y con ríos pequeños que tributan al Tormes, en término del
mismo nombre y de Alaraz. Es un toro bellísimo por su estampa, bien armado y
con trapío. Nada búfalos aplaudidos en otras plazas. Los de ayer en Sevilla –
‘un toro de Sevilla y para Sevilla” dijo alguien. Se lució. Los toros hicieron
pasar un mal rato grande al ganadero. A los toreros, también. Solo hicieron
bueno el refrán: “corrida de gran expectación; corrida de decepción”.
La
primera sorpresa fue la presencia del Rey Emérito. Se vino desde Abu Dhabi para
ver a Morante. Como tiene palco, no tuvo problemas de entrada. Lo recibieron
con una gran ovación. Este hombre, - con más luces que sombras - barrunto que
se muere fuera de España. Luego vendrán las lamentaciones. No hay que
preocuparse. No llegan a tres días. Al tiempo…
La
plaza, la Real Maestranza de Caballería y Sevilla estaba como es norma de la
casa propia para las grandes ocasiones. El cartel, de ensueño. De esos que
agotan las entradas antes de salir del despacho del empresario. Un acierto televisarlo
en directo. De no ser así, nos estaría vetado para muchos.
Alguien
dijo que con ver solo paseíllo de Curro Romero ya estaba visto todo. No, no. El
paseíllo, obviamente, ya sin Curro, fue digno de verse. Los dos matadores,
(Roca Rey y David Miranda) cedieron el protagonismo a Morante. Lo dejaron
aparecer solo en el ruedo. La ovación, de estruendo. La debieron oír en la Cruz
del Campo; en San Santiponce, en la Venta de Antequera y la misma Puebla…
Luego,
el Himno Nacional. ¡Qué bien suena en una tierra donde se le quiere! Y el
minuto de silencio por los que no están que eran unos pocos incrementados con
lo de Adamuz… Esas cosas que en España se hace tan bien, o sea, los entierros.
No soy
crítico taurino, pero sí sentí un pellizco por dentro, cuando con un capote y
un toro delante al que se cita y se arranca o se queda a medio camino, y un
hombre, Morante, un artista, como quien no quiere va y para el tiempo. Eso solo
lo se lo he visto hacer a dos genios: a Curro, en Madri y en la corrida del
Domingo de Resurrección a Morante, la otra tarde en Sevilla a un toro de
Garcigrande...
lunes, 6 de abril de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Abril
Abril,
6 lunes
Abril ha
traído rosas a los rosales más tempranos. Una lluvia de Gracia de Dios se ha
expandido sobre sus hojas frondosas y cada una, amarilla, rojas, blancas y
otras pespunteada como los toros salineros que levantan la expectación cuando
aparecen por la puerta de chiqueros, y además la acompañan con una voz de admiración.
Abril
ha traído florecillas nuevas a los bordes de los caminos. Se han espigado como
si pretendiesen alcanzar un cielo imposible los cardos, las tagarninas, las
corregüelas que se extienden como un manto para que por él transite y oye con su
pisar aquel pollino que hace unos días entró al Señor por las calles de
Jerusalén.
Abril
ha vestido de pámpanos nuevos a las parras. Ellas en su modestia desnuda han
comenzado a vestirse. Como a las niñas de quince años todo le cae bien. Son hojas
tiernas. Uno tiene el temor que esos pedriscos que se dejan caer, de vez en
cuando, las tardes de primavera los dañe y… Bueno.
Abril
ha desencajado la sinfonía de gorriones en los cipreses de la alberca. No cantan,
no. Solo que entre ellos tiene un enredo de piar como esas voces de romanzas de
tenores huecos de los que hablaba don Antonio Machado. Solo que, aquí, sabemos que
se las andan a la greña. pero no sabemos – lo intuimos – qué se dicen entre
ellos.
Abril
por esta tierra que está al sur del sur viste las lomas de verde. Los trigos alcanzan
la altura para espigarse en cuanto el calendario diga que en Encinasola vuelven,
en romería, con la Virgen de Flores, a orillas del Múrtiga, o sea a la Ribera;
en Cártama bajen a la de los Remedios de la ermita la pueblo, y en Álora, el
último domingo del mes, veneren a la de la Cabeza y un año más la procesionen
por Santa Brígida, por los Callejones, por la estación que ya no es lo que era…
Abril ya
ha traído a todas las golondrinas que tenían que venir de esas tierras lejanas
que están allá, más allá del mar de Ulises, hoy cementerio azul para miles de
personas que huyen y creen que aquí es posible vivir. Ellos no tienen la capacidad
de las golondrinas para remontar los peligros. Solo sabemos de algunos, de
otros, ni eso.
Abril
está aquí con el rey emérito y Morante aclamados en la Real Maestranza –
Sevilla es así – con una corrida que hace gala al aserto: “corrida de expectación,
corrida de decepción” y con un torero muerto en los corrales de la Malagueta… Los
toros matan. Es lo que pasa. Abril, abril… Felices Pascuas de Resurrección.
sábado, 4 de abril de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Y resucitó...
Y RESUCITÓ
Abril, 5 domingo
Ya cantan las
alondras en las lomas del chopo; los ruiseñores han acompañado al alba como
ningún otro día lo hacen; cantan los reclamos en la cuesta del Verrón; se
espigan los trigos en las lomas y sobresalen las amapolas rojas. ¿Por cierto,
alguien conoce alguna amapola que no sea roja? Hay ‘otras’ con forma
parecida y color rosáceo o blanco, pero eso es otra cosa. A lo que íbamos…
A primera hora, muy
temprano, María se levantó con sigilo. Abrió la puerta con sumo cuidado; luego,
la entornó sin dar portazo. Casi todos dormían. Aún la ciudad no se había
despertado. Solo algunos madrugadores de los que van al campo se cruzaron con
ella.
Llegó al sepulcro.
La piedra corrida. Miró, sin entrar, pero no vio a nadie. Se giró y vio a un
hombre. Pensó que podía ser el jardinero. Sin más se dirigió a él. Pensaba que
había robado el cuerpo del…
- Si has sido tú, le
espetó sin más, dime dónde lo has puesto.
- ¡María!
- ¡Maestro!
Luego le encargó que
avisase a los demás, que había ocurrido lo que les había anunciado y todo eso
que sabemos. Y María fue y lo contó. Algunos, como que no la creyeron. Tampoco
tenía mayor importancia.
Pasado del tiempo,
los creyentes, decidieron perpetuar ese momento, no con la exactitud que cuenta
el evangelio, pero sí a modo de como pudieron verlo los artistas. Lo llevaron a
las vidrieras de las catedrales, a los lienzos, a las tallas. En muchos pueblos
y ciudades hoy se proclamará - ya lo hizo anoche la Vigilia Pascual – desde lo
alto de algunos tronos.
Roque López Duarte Máytquez,
(Era Alta, Murcia, 1747 – Murcia 1811) escultor discípulo de un artista
murciano universal, Salzillo, realizó una de las escasísimas figuras que
tenemos de tiempos remotos de Jesús Resucitado. Es de un logro artístico
excepcional.
Es una escultura en
equilibrio sobre el pie izquierdo como único punto de apoyo. Aunque su autor se
considera como un artista barroco por su relación con Salzillo, al que imitó en
los estofados de paños y fisonomías, algunos autores lo clasifican ya dentro de
las corrientes neoclásica.
Hay quien le ve una
influencia claramente italiana manifestada en la poca amplitud del manto, en su
mirada en un punto determinado, la corrección anatómica y una aparente frialdad
en su policromía.
En Álora, en mi
pueblo, se venera, en la capilla del Cementerio Municipal de San José, una
imagen obra del salesiano Enrique Herencia. Se procesiona, desde 1994, triunfante
de la muerte, en la mañana del Domingo de Resurrección.