martes, 15 de septiembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Y, llegó el tren...

 



Septiembre 16, miércoles

 

‘Solo’ se cumplen hoy, 16 de septiembre de 2026, 163 años en que por el túnel de la estación de Álora apareció el tren que inauguraba el primer tramo de la Vía. Unía las estaciones de Álora y Málaga. El segundo, Álora-Córdoba, ya estaba en construcción y se pondría en servicio unos años después.

El túnel tiene ciento ochenta metros de longitud en su primer trazado. Después ha tenido modificaciones. Se impuso como precio para viajeros, para primera clase 21 rs. ; para segunda 15 rs y sesenta céntimos.  La concesión de las obras la obtuvo la empresa Vitali-Ricard y Cía de París.

Era el 16 de septiembre. No dicen las crónicas de la época que tiempo hacía aquel día,.. (Si lo dicen cuando Alfonso XIII inauguró el embalse del Conde de Guadalhorce 21 de mayo de 1921 y llovía, tanto, que deslució el acto porque se mojaron las carpas que acogerían los actos).

Buscaban el carbón mineral de Peñarroya-Pueblo Nuevo y Bélmez y acercarlo a Málaga para el desarrollo de la industria siderúrgica implantada por la familia Heredia oriunda, como los Sáenz de Tejada, y otras familias afincadas en Málaga, de la Tierra de Cameros, en La Rioja. Participaron también Jorge Loring Oyarzabal, casado con Amalia Heredia Livermore; Tomás Heredia y Marín Larios. El día de la firma de constitución de la Sociedad estuvo presente, unos años antes, en Málaga, la reina Isabel II

Inicialmente se descartó el actual trazado y se buscaron otras alternativas. Por curiosidades de la vida se optó por la que hoy existe y se descartaron las otras que ya incluso tenían hechos los estudios económicos de explotación. “Si el río rompió la sierra – dicen que comentaron – nosotros la romperemos con picos, palas y trabajo”. Surgieron muchos problemas sobre todo entre la estación de El Chorro y Álora, pero eso vino después de la inauguración del primer tramo.

Al trazado de enorme dificultadad se le añadieron desprendimientos de tierras, aparición de gas grisú y trazados de puentes para salvar el propio río Guadalhorce, arroyos, correntías y cañadas, además de ‘mala administración del dinero y baja calidad de algunos de los materiales” (Todo está inventado)

La apertura de este tramo formaba parte del ambicioso proyecto para conectar ciudades por vía férrea. El marqués de Salamanca intento uno de Campillos a Granada y el marqués del Duero llegara los productos subtropicales (caña de azúcar desde sus colonias en el río Guadiario… Era el tiempo de “los caminos de hierro”.

Actualmente la infraestructura histórica forma parte del recorrido de la línea C-2 de Cercanías Málaga, que conecta la capital con el Valle del Guadalhorce pasando por Cártama y Pizarra hasta la estación de los Prados de doña Julia por donde debería haber cruzado el primitivo trazado a la margen derecha y por Cártama buscar el puerto de Málaga entre Carratraca y Ardales subiendo por el Camino de las diligencias del arroyo de las Cañas

La estación de Álora cuenta con dos andenes y cuatro vías ferroviarias. Y un montón de sueños que ya están en el olvido….

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. La Seo

 




Septiembre, 15 martes


La tarde va de la mediación hacia arriba. Comienza a hacer calor. Un chavalillo corretea, incansable, por la plaza detrás de una pelota. Estoy sentado en el brocal de la fuente que cierra y separa la plaza de la Seo, de la del Pilar. A lo mejor es solo una y a mí se me antojan como dos. Da igual. Las cosas son del color del cristal con que se mira.

Me siento en su borde. Busco el frescor del agua. Introduzco los brazos en la fuente… De vez en cuando, bajan palomas, beben y emprenden el vuelo hacia los tejados, hacia el cielo de una ciudad que encierra mucha historia. Zaragoza tiene tanto que hay que saborearla una y dos y más veces… No se arrepentirán. Eso sí, en invierno si sopla cierzo, imposible; en verano, tórrida. Ustedes verán.

La Seo es la sede del obispo. Tiene bajo sus muros muchos años –  más exacto, siglos – de historia. Fue romana, musulmana, románica. En siglo XII, en 1118, Alfonso I tras la conquista de Zaragoza comienza las obras… Después, cada estilo dejó algo de su huella. Algunos perduran; a otros, los devoró el paso del tiempo. Ley de vida. Del foro romano, poco. De la primitiva mezquita, el minarete. Del gótico, renacimiento, barroco, rococó… más. Está, también, más cercano.

La dedican a San Salvador. Es enterramiento de personajes ilustres del Reino de Aragón (uno de los dos pilares de lo que luego, será España). Si les digo que tiene cinco naves, quizá, dentro de un rato, ni se acuerden. Sí se van a llevar en ese poso que queda después de olvidar que estuvieron en un lugar excepcional, y que, además, posee una colección de tapices, única.

Decidimos entrar. Diego (mi nieto se llama Diego) Imita. Los niños imitan a los mayores. Si un niño ve que a las personas con las que tienen más relación, por ejemplo, no se le cae el móvil de la mano, pronto pedirán uno…

Él quiere, también, un cacharro para seguir las instrucciones del audio guía. Verán que no suelo poner fotos familiares. Aquí, lo vi casi en estado puro. Imita. Se intuye que su mirada irradia complacencia, está a gusto… Su manilla sobre el pecho parece que transmite, que escucha atento, pero que en cualquier momento puede salir escopetado… Como así fue.

Recorrimos el templo. El abuelo, prestó atención; él, a lo suyo… Puede que, cuando pase el tiempo, quizá encuentre en un archivo olvidado el recuerdo de una tarde en la Seo de Zaragoza y, entonces, como en los versos de Juan Ramón “mi espíritu errará nostáljico…”

 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Tradición y progreso




Septiembre, 14 lunes


“Pasó el día; pasó la romería”.  Me viene a la mente lo que decía don Hilarión en la Verbena de la Paloma del maestro Bretón:  hoy “los tiempos adelantan, que es una barbaridad”, y lo repetía, por si quedaba alguna duda. Una barbaridad, sí, don Hilarión. Una barbaridad.

 

 

                              

                  Foto. Autor desconocido. Arch. Marisa Segura


Verán, entre esas fotos, la de en blanco y negro y las dos en color puede, mejor, sin ‘puede’, mediar más de un siglo. La masa de gente que llena la calle es probable que corresponda a la primera romería. Primer cuarto del siglo XX, algo así como 1922. Los soldados de la Guerra de África - ¡por Dios que cerca nos sigue quedando África! – la organizan para dar gracias. Lo dice el refrán: “es de bien nacidos, el ser agradecidos”.

No me cuadran algunas cosas. Los hombres tienen chaqueta para ser verano, blusas y gorras. En los de enfrente, a pie de calle, incluso, corbata. En Álora, esas prendas las usaban algunos, en invierno; con la calor, sombrero de palma. Las mujeres parece que se cubren, algunas, con un velo, prenda que se usaba para ir a la iglesia, pero ¿para ver pasar la romería?

En la de color, que cierra el artículo el ‘romero’ está al día. En su mano izquierda sostiene – no se ve con nitidez en la fotografía – las bridas de la serreta del caballo y un catavinos con el ‘néctar divino’, a media copa. En la derecha, lo que mandan lo cánones: un teléfono móvil. ¿Lo consulta? ¿Lee un mensaje?  O, simplemente, da la posición sin tener que usar el GPS…



Solo una cosa no ha cambiado. Una devoción del siglo XV; una imagen del XVI y una fe que a pesar de que hay muchas ventoleras en contra ha sorteado siglos, problemas, contratiempos y se sostiene y se le reza y se le dice que eres el “Huerto escondido…”

Desde mañana cuando el gentío haya vuelto y siga la rueda de la vida, Ella espera en su Santuario, en la cartera del perote, en el portarretratos, en la estampa del que vive lejos, del que está enfermo, en el nido del alma donde solo cabe Ella… “Pasó el día; pasó la romería. Ella, no.


Pd. Me informa Marisa Segura que el documento gráfico de la romería es de su tía doña Rafaela Zamudio Márquez. Ella fue madrina de Coronación de la Virgen y una grandísima benefactora. ¡Lástima que no esté fechado! Tampoco es nada raro porque no siempre se ha tenido la costumbre de ponerlo en las fotografías.