DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
martes, 29 de septiembre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El Reino de Mallorca en el arte de Garrit
Septiembre, 29 martes
Una información
de la prensa mallorquina informa que el Gobierno Balear, a través de la
Consejería correspondiente, ha decidido acercar la historia del Reino de
Mallorca, bajo el epígrafe: “La creación de un reino”, a los escolares
comenzando por los más jóvenes.
Recoge los reinados de Jaime I el “Conquistador”
hasta su final con Jaime III. Abarca históricamente el período
comprendido entre los años 1231 y 1349, aunque su duración varía,
según se considere su etapa independiente o su integración definitiva en otras
coronas. Se desmembró de la Corona de Aragón después de la muerte de Alfonso I,
cuando Jaime I, su descendiente, dona Mallorca, en heredad, a Jaime II y
retorna a Aragón, tras la muerte de Jaime III en la batalla de Llucmajor, en
1349. Entre tanto, ocurren peripecias y avatares propios de la Edad Media.
Han decidido que
la mejor manera y la más atractiva es hacerlo a través de los comics. Es un
modo donde la gente menuda se puede sentir más a gusto al ser un medio muy
apropiado. Este hecho, en sí, no es único. En Andalucía la Consejería de
Educación también lo ha llevado a cabo. El
resultado, muy positivo.
Lo que sí tiene
de excepcional es la persona que ha realizado los dibujos. En este caso, Llorenç
Garrit . No lo ha hecho solo. Ha contado con otras personas que, han aportado,
además, valores estéticos e históricos y que dan aún más valor al trabajo.
Llorenç Garrit es
un hombre de Santany, nació en 1981, en sureste de la isla de Mallorca. No
conocía, absolutamente nada de su obra. Yo lo conocí a través del Certamen de
Pintura “Ciudad de Álora”. Se mueve por
los movimientos modernista. Sus inicios fueron en la música y en la jardinera
Conoce el mundo
del arte moderno de Alemania y el del Nueva York. El arte, dice Llorenç se
entiende igual aquí que Estados Unidos, lo que pasa es que allí lo valoran
mucho más”.
Estuvo relacionado, desde la
cuna, con las artes de la música y a las artes expositivas. Aficionado a los
cómics, cursó estudios de Artes Plásticas y Diseño. Los ha completado con
cursos, sobre la exploración de las artes fotográficas o pictóricas y el
auto-aprendizaje, siempre, motor de su trayectoria.
Su primera exposición mostró los
trabajos de un creador que mostraba sus expresiones artísticas de forma
profesional. Daba el salto. Era el año 2004 y combinaba la pintura con
elementos naturales.
Ahora aflora con un trabajo que
obviamente no conozco pero viniendo de la mano de quien viene no es una
aventura decir que será un asombro de calidad, rigor histórico y expresión
plástica.
lunes, 28 de septiembre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Día de Otoño
Septiembre,
28 lunes
Hoy,
se ha derramado la primera, de las tres Cabañuela del Pastor. El día abrió
entoldado. Estaba gris plata; luego, se oscureció. Subió el tinte y se tornó
más oscuro. Caían gotas casi imperceptibles. La calle cada vez estaba mas
mojada; algunos coches llevaban accionado el limpia parabrisas.
A
media mañana se quiso arreglar. Comenzó a llover de verdad. Era un agua mansa, de
esa que cala. Si yo supiera escribir les diría que era algo precioso, deseado.
Les contaría que los pájaros se han resguardado entre las hojas espesas de
algunos árboles y que los campos, las lomas del Chopo y las de Virote y las
otras, todas las otras y todas las tierras la recibían como se reciben los
regalos especiales y únicos.
Era
una mañana para estarse quietecito y contemplar. Esperar serenamente que pase
el tiempo y aguardar. Aguardar… ¿qué? Ese momento en que uno siente el alma henchida
porque sabe que Dios nos está regalando su Gracia.
Me
senté donde siempre, delante de la ventana. Veía como una música casi continua bajaba
– porque, como dice Barbeito, en días como estos, Dios toca el arpa de la
lluvia- sin descanso, sin interrupción sobre las copas de los algarrobos del Peñón
Gordo, sobre el tejado de frente de mi casa, sobre los olivos escuálidos de la jerriza,
sobre las piedras desprendidas de El Hacho, desde no sabemos cuándo y están ahí
y formaron parte de nuestras vidas y de nuestros juegos infantiles.
Era
mañana de libro. Me refugié en la Vidas del Miguel de Cervantes. Una
biografía distinta. Reeditado por Destino 2025. Hace unos días, cuando caía
la tarde, en un encuentro entrañable, me lo dedicó su autor. Para mi amigo
Pepe Morales, esta vida incógnita. Con todo mi afecto. A. (esa ‘A’ la aclaro
yo: Andrés y agrego Trapiello) 18 de sept. De 2026…
He
leído hasta hace un rato. He puesto, de fondo -ahora no llueve- el Otoño de Vivaldi y acudo a comunicarme
con ustedes que me leen cuando pueden porque hoy es un Día de Otoño.
domingo, 27 de septiembre de 2026
Una hoja suela del cuaderno de bitácora. Jardines de España. Reales Alcázares. Sevilla
JARDINES DE ESPAÑA 2. REALES
ALCÁZARES. SEVILLA
Hay que recorrerlos despacio.
Sin prisa. Da igual la estación del año. Su belleza, deslumbra. Sale al encuentro
del visitante. ¿Quién busca a quién?
No se sabe a dónde atender.
Puede que los descubras con las luces del otoño. Se despiden las buganvillas y
las madreselvas; rompen a llamar los ocres y amarillos…; si es por primavera,
habrá un deslumbre de todos los sentidos.
La noche, en invierno, se echa
la capa, y se resbala por las solerías y cerámicas, por entre las celosías de
las ventanas, por los recovecos de los mirtos mientras la luna rompe el embrujo
de las nubes. Y te susurra palabras de
amor, palabras…
Las tardes de primavera
eclosionan en la ruptura de los sentidos: azahares, surtidores, sombras
embrujadas… y como Altolaguirre: “Mi
tiempo labrado en el aire / en agua, en fuego, en arcilla, testimonio la de un
alma que ante Dios se exterioriza”
El verano tórrido de Sevilla necesita durante el día las sombras, sus sombras, las sombras vitales… y cuando la noche llegue, como don Antonio: “En el cenit, la luna, y en la torre, / la esfera del reloj iluminada. / Yo en este viejo pueblo paseando / solo, como un fantasma”.
Casi imposible, describir en
pocas líneas toda la realidad, la poesía, la historia, incluso la leyenda, que
encierran estos jardines. Junto al palacio real habitado más antiguo de Europa,
Patrimonio, hoy, de la Humanidad
En la antigüedad, huertas
musulmanas; hoy, jardines exuberantes. Abarcan toda la Historia y los estilos
de la jardinería desde el siglo X hasta casi nuestros días. No queda un palmo
que no ofrezca o parte de esa historia o la belleza acumulada a través del paso
de los años. Y, en silencio conmigo mismo, lo hago más mío porque “Yo soy
como la gente que a mi tierra vinieron / - soy de la raza mora, vieja amiga del
sol - que todo lo ganaron y todo lo perdieron…”
Pavos reales, gorriones, palomas, vencejos, golondrinas “pero aquellas que el vuelo refrenaba / tu hermosura y mi dicha al contemplar, / aquellas que aprendieron nuestros nombres…/ esas…no volverán”), jilgueros con nidos, cuando viene mayo, en los naranjo, ruiseñores en las madreselvas…
Antiguos jardines de los taifas
Sevillanos, viejos cruceros almohades, esplendor de lo mudéjar, grutescos
renacentistas que conviven hoy con escenografías barrocas, recuerdos de la
epopeya americana, delicados toques de eclecticismo novecentista, retazos
de jardín regionalista de principios del siglo pasado e incluso un ligero
apunte de paisajismo inglés en honor de S.M. la Reina Victoria Eugenia.
Todo perfumado con un aura de
romanticismo que impregna la poética de sus patios y fuentes, la espesura de
sus setos, la hierática frescura de sus estanques, la sombra de sus árboles, la
escondida semántica de sus nombres: jardín del Chorrón, de la Danza, de la
Galera, jardín del Laberinto, de las Damas, de los Poetas, patio del León,
estanque de Mercurio, pabellón de la China…
Una letanía de nombres. Cada
uno de ellos en sí encierra tanto como para dejar que pase el tiempo en su contemplación
sin tener que justificarlo. Porque aquí
se encierra historia. Mucha historia y belleza, tanta, tanta que uno no sabe
con cual quedarse. ¿Y si se queda con las dos? Entonces, necesariamente, tiene
que ir una y dos o más veces a extasiarse en su interior.
Joaquín Romero Murube, su Conservador, entendía
el Alcázar no solo como un palacio histórico, “sino como un refugio espiritual
donde la naturaleza, el agua y la arquitectura islámica y renacentista se
funden en una sola melodía”.
Mirtos, calas, nenúfares… y ¿como no? rosas, siempre rosas, rosas con espinas, ahíta de color y belleza, como la vida, como Sevilla, como los Jardines de sus Reales Alcázares…
Y si tienes ocasión, siéntate, sueña ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén
P.d. Fotos. Tomadas de la red; M. Hidalgo.