DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
lunes, 12 de octubre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. ... Y, el sol la baña cada mañana
Octubre, 12 martes
Fray Juan de Yepes, o sea, San Juan de la
Cruz. Escribió algo precioso. “Qué
bien se yo la fonte que mana y corre… Él nunca estuvo en Álora y esa
estrofa pertenece al ‘Cantar del Alma’. Lo compuso en 1578, en Toledo. Y habla
de la fuente de la fe…
Es la Jerriza de tanta belleza como
puede tener una parte material,
frondosa y desconocida, muy difícil de
transitar por ella, tan difícil como
puede ser el hacerlo por el ‘terreno’ de la Fe.
Está cercana al pueblo, pero…
En la Jerriza estaba el Peñón de la Bigornia.
Del Peñón y de aquella antigua fragua, donde había una pieza maciza de hierro
parecida a un yunque, que es lo que significa ‘bigornia’ solo el recuerdo en
los papeles viejos. La Jerriza, no. La jerriza está en pie, de pie
quebrado como los versos si se quiere, pero en pie. Soporta avatares de los
tiempos y de los hombres…
Es un sitio
pintoresco. Se enclava en ladera a sol naciente de El Hacho, entre el campo de
fútbol y la Fuente de la Manía. Primero, cuando el sol sale, cada mañana por
Los Lagares, toca las cumbres de El Hacho. Luego, poco a poco, baña el
precipicio, los recovecos que hace la erosión, las quebradas, o los petrolifos
que se inventa la imaginación …
En el Libro del Repartimiento se habla del ‘Peñón de la bigornia’ que podría identificarse con el Peñón Gordo. Las inundaciones de 1989 provocaron corrimientos de tierra lo que conllevó, por motivos de seguridad, su desmoche y un principio de demolición que, posteriormente, no se llevó a cabo en su totalidad. A finales del siglo XX el Ayuntamiento construyó una zona recreativa, y a comienzos del XXI, un aparcamiento.
En el campo cuando los hombres trabajaban sin reloj, las sombras en uno peñascos anunciaba que era la hora de migar las sopas. Era mediodía y, por tanto, hora de comer.
En el ocaso, por el contrario, esas zonas son
las primeras a las que llegan las penumbras, hasta el punto que en los meses de
invierno con noches muy largas, hasta bien entrado el día siguiente, no desaparecen
las escarchas. A veces, llegan, incluso, hasta que vuelve a llegar la noche.
La zona tiene su encanto. Si me
apuran hasta un cierto misterio emocional el transcurrir por estos caminos por
los que transitan poca gente, los que precisan de esa intimidad y los que gusta
de andar por los vericuetos que generan aventura.
domingo, 11 de octubre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Jardines de España: 4. Parque Grande José Antonio Labordeta. Zaragoza
Fuente
de Neptuno. Parque Grande José Antonio Labordeta. Zaragoza
Octubre, 11 domingo.
El río Huerva nace en la provincia de Teruel. Entrega sus aguas al Ebro en Zaragoza que es, una de las pocas ciudades de España, si no la única, que baraja tres caudales de agua porque, además, regula las del Canal Imperial de Aragón…
El río Huerva (ya río urbano por allí) es uno de los flancos del parque. En un tiempo, se llamó con otro nombre, Primo de Rivera. Se inauguró en 1929; muchos años después, al día siguiente de su muerte, la Corporación Municipal le dio el nombre del cantautor maño…
Monumento
a Neptuno
Se extienden hasta perder la vista desde la fuente del agua, cercana al puente de los Cantautores prósimo a la entrada principal y siempre bajo la mirada de Alfonso I el Batallador…
Combina
los dos elementos: jardín y parque. Tiene una rosaleda remozada y cambiada de
su estructura inaugural y donde, además, ordena las rosas por colores: rojos,
naranjas, rosas, blancos… Los alterna con grandes arriates.
Dentro del parque se encuentran los viveros municipales. El
Jardín Botánico alberga especies de todo el mundo, pero también con raíces
aragonesas.
Estanque de los Patos
Estanque de los Patos
Tiene un estanque, “el estanque de los patos”. Ocas y cisnes son la delicia de la gente
menuda que, se divierten dándoles comida… Cosas de niños.
Entre los reconocimientos públicos que encierra el parque hay un
recuerdo para los bearneses – el parque además está inspirado en el de
Versalles – comerciantes franceses que se instalaron en estas tierras. ¿Quién
lo diría después de conocer los Sitios y Agustina de Aragón y las heroicidades
de la Guerra de la Independencia…
Salgo con un sabor agradable por la belleza que encierra y
porque en el fondo de todo hay más cosas que nos unen que cosas que nos
separan.
sábado, 10 de octubre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. La Fuente de la Higuera de ayer
Octubre, 10 sábado
El Llanillo chico… Sí, ese que está un poco más allá de la Raja del Soldado y antes de llegar al Visillo del Rapagón era para nosotros, los niños de entonces, algo así como el Maracana, que nosotros ni siquiera sabíamos hacia donde quedaba y donde jugábamos a la pelota – el balón de ‘reglamento’ se le pedía siempre a los Reyes Magos pero se les perdía la carta por el camino - porque los mozalbetes no nos dejaban jugar en el campo grande.
El Club Deportivo Álora donde jugaban Juanillo, “el Eucalipto”, Paquillo “el del Banco”, Andrés Segura… Era nuestro equipo. De Di Stefano, Puskas y Gento sabíamos por los cromos de la colección donde siempre faltaba uno a pesar de comprar y comprar en el quiosco de María la del Guerra y que pegábamos con gachuela en el álbum.
Después de una mañana o una tarde sin reloj, ni VAR y dos piedras por porterías íbamos a la Fuente de la Higuera a saciar la sed. Siempre tenía el agua clara, cristalina y era casi normal que alguien estuviese llenando un cántaro de barro en uno de los dos caños que tenía entonces, porque tenía dos caños…
Ahora que escribo estas líneas recuerdo aquella canción que cantaba Antonio Molina: Hoy he vuelto a pasar / por el camino verde, camino verde / camino verde / que va a la ermita…
El niño, entonces, no lo sabía. Se
enteró cuando fue mayor que a todo el pago se le llamaba Fuente de la Higuera y
que a la ermita que ya no era ermita porque se hizo más grande y luego fue
convento y… las ruinas se apoderaban de él y que el Libro del Repartimiento
aparece: que a Luys de Puerto Carrero se le asignan doce caballerías
de tierra de cuarenta fanegas cada caballería linderas con el agua de
La fuente se enclava en las faldas de El Hacho, en la margen derecha de la carretera antigua, Málaga-Sevilla, en las cercanías del convento de Flores, a dos kilómetros, aproximadamente, de centro de la localidad. Sus aguas son muy apreciadas y con su derrame se riegan huertas y tierras aguas abajo. Es fuente de gran estiaje. Tan grande, tan grande que ahora está seca…
Y como la canción me ronda en la cabeza,
el niño sabe que como decía Juan Ramón “el pueblo se hará nuevo cada año…”,
ahora, como entonces: “lloran de pena las margaritas/ la fuente se ha
secado/ las azucenas están marchitas/ por el camino verde…”




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