DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
sábado, 4 de julio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Buganvillas. Borbotones de color
Julio, 4 sábado
Las buganvillas en Andalucía
se visten de todos los colores; acaparan todas las tonalidades. Moradas, rojas,
blancas, doradas, amarillas… Desde la lejanía son un reclamo para gozar del
esplendor de su colorido.
En estos días de verano
están ahíta de colorido. Quieren mucha luz; poca agua. No son exigente en
suelos y algunas como las moradas tienen una fuerza arrolladora hasta el punto
de polinizar a otras de distinto color que estén cercanas para imponer el suyo.
El maestro Barbeito dice que se preparan
para cuando llegue el otoño, “enfrentar
sus flores a los vientos abantos”
Vienen de las islas
del Pacífico, pero tuvieron un paso de transición por América del Sur y, de ahí,
que hay quien fija su origen en estas tierras del Nuevo Mundo mientras
desconocen el primigenio. Abarca muchas especies.
Alcanzan un gran
desarrollo hasta el punto que son más arbustos y plantas trepadoras que piden
espacio por el que puedan expandirse sin frenos. Cubren las paredes - hay quien
las usa como setos, en Málaga, en Ciudad Jardín, parten las medianas de la
autovía que bajas desde las Pedrizas. En otros lugres ponen una nota de
colorido impresionante en rincones y tapias.
Sus hojas se disponen de forma alterna a lo largo del tallo con
pequeñas flores, solas o en grupos de tres, rodeadas de 3 o 6 brácteas de
colores espectaculares: magenta, rojo o amarillo.
Son enormemente resistente al sol. De hecho, en el clima
Mediterráneo han encontrado un lugar muy apropiado para regalaros toda su
belleza. En verano es un verdadero obsequio para la vista y al ser de un
colorido con tanto poder se divisa desde la lejanía. Casi es la mejor planta
para decorar exteriores – se impone a todas las demás – y para marcar
diferencias entre diferentes puntos del jardín.
La luz es vital en su desarrollo. Admite toda la luz que el sol
nos regala y no soporta vientos fríos del norte en los meses invernales. Por
altas temperaturas pueden encontrarse a gusto incluso con 35º o más; los fríos,
no van con ellas.
No son exigentes en agua. Es más, a veces, hay algunas que solo se
riegan con el agua de la lluvia y ya sabemos como se muestra de generosa por
nuestra tierra. Su floración aparece casi todo el año. Son alternativas a las
yedras que ponen notas de verdor sobre las paredes.
Yo tengo la gama de colores que he podido encontrar en los viveros
de la zona. Estoy empeñado en las de color rojo; no las encuentro. Cualquier
día me llevo la sorpresa, como uno se lleva cuando ve, desde la habitación del
hotel en Granada, cómo aparece la luna llena sobre la Alhambra… y, entonces, se
le dan rienda suelta a los sueños.
viernes, 3 de julio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Garrit
Julio, 3 viernes
A Garrit lo
conocí por mediación de otros amigos, Joan Más y Aina, su mujer. Una llamada de
teléfono y… Dentro de unos días, me dicen, va por Álora para participar en el
Certamen de pintura, un amigo. Si puedes, atiéndelo. Su padre es muy amigo de
Joan… Bueno. Ellos sabían que con solo la llamada era suficiente. Quisieron
ponerle apellidos y agregaron lo que les he contado.
Fuimos a
recogerlo al aeropuerto. Hice, lo que todos, cuando vamos a recibir a alguien
que no conoces. Uno que viene de Londres puede traer un paraguas en la mano o
una gabardina (aunque sea a Málaga y verano)… Uno que viene de Mallorca… ese
pastel que lo envuelven en encajes y es gloria bendita: una ensaimada.
Ya les digo,
entre gente que se ven por primera vez, se acude a hablar de lo que lo que
podemos tener en común. En este caso, Joan y Aina. Me dicen que, ahora, están
en Palma; luego, a Pòrtol, cerca de Marratxi. Le digo que sí, que lo conozco… Y,
que nuestra amistad arranca desde muy atrás del siglo pasado. En 1971; en 1972
me concedieron el honor de ser su testigo de boda en la Seu, de Santa María a la que dedican Catedral…
Lorenç Garrit es
un hombre de Santany, nació en 1981, en sureste de la isla de Mallorca. No
conocía, absolutamente nada de su obra. Me dice que se mueve por los movimientos
modernista. Sus inicios fueron en la música y en la jardinera. ¡Ay! tenemos un
punto en común. Me habla de rosales. Los trabajó en un tiempo. Ahora con la
pintura está más distante. Tenemos hilo…
Conoce el mundo
del arte moderno de Alemania y el del Nueva York. El arte, dice Llorenç se
entiende igual aquí que Estados Unidos, lo que pasa es que allí lo valoran
mucho más”. Si yo fuese un crítico de arte podría decir que este hombre pisa
fuerte, muy fuerte en ese campo. Como lo soy, tiene menos valor, mi opinión,
pero no su arte que abre caminos y senderos con luz propia.
Estuvo
relacionado, desde la cuna, con las artes de la música y a las artes
expositivas. Aficionado a los cómics, cursó estudios de Artes Plásticas y
Diseño. Los ha completado con cursos, sobre la exploración de las artes
fotográficas o pictóricas y el auto-aprendizaje, siempre, motor de su
trayectoria.
Su primera exposición mostró los trabajos de un creador que mostraba sus expresiones artísticas de forma profesional. Daba el salto. Era el año 2004 y combinaba la pintura con elementos naturales.
Anduvimos por
nuestra tierra y él, con ojos de artista, me enseñó a ver, ‘de otra manera’ las
cosas en las que estamos envueltos. De su mano, pateamos el Museo Pompidou de
Málaga… Desconozco si volverá a nuestro certamen. Su pintura va por otras
tendencias. La amistad que nació entre nosotros, empuja al deseo de su
venida...
jueves, 2 de julio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nardos
Julio, 2 jueves.
Alguien dijo que
“de Madrid al cielo”. Si me apuran cualquier rincón de Madrid es bueno para
llevarlo, además, a cualquiera de las ramas del arte. Da igual, pintura, música,
literatura… En cualquiera de ellas tiene encuadre.
La calle de
Alcalá acogió floristas, castañeras, vendedores de madroños; gente que iba y
venía; personas que acudimos a Madrid, “rompeolas de las Españas” de cualquier
rincón de la Madre Patria o de los que vienen de allende el mar, por donde se
va el sol cada tarde.
Las leandras, una zarzuela
estrenada en 1931, insertó un pasodoble que de allí pasó a esa
intertemporalidad por donde, desde entonces, transita para delirio de los
amantes de estas cosas.
Sus autores
fueron Emilio González del
Castillo y José Muñoz Román, (letra) y música del maestro Francisco Alonso.
Celia Gámez le puso poesía; Sara Montiel, pasión; Paloma San Basilio,
sensualidad. La inmortalizaron.
Y resuena como un aire
lejano que lleva envuelto un mensaje de
amor, en el estribillo: “Lleve usted nardos,
caballero, si es que quiere a una mujer. / Nardos no cuestan dinero y son lo primero para
convencer
Y luego, eso sí, la letra descriptiva y dice que, por la
calle de Alcalá, la florista viene y va, o sea paseas con un andar garboso de
mujer madrileña con pañuelo en la cabeza y ese mirar pícaro que fuerza a quien
ve que le retine la mirada.
Y dice, también,
la copla que la florista llevaba la falda almidoná y los nardos apoyados
en la cadera. Las varas erguidas, enhiestas (eso no lo dice la copla pero se lo
digo yo) bamboleadas por la brisa, la poca brisa que en verano bajo del Guadarrama.
La calle de Alcalá entonces cuando, la
copla, nacía en la Puerta del Sol y llegaba hasta la Carretera de Aragón, en el
entronque con Hermanos Noblejas y Arturo Soria; ahora, la Carretera de Aragón
arranca muy cerca de Barajas. No es una exageración, pero casi…
Hay algo más. ¡Cómo reluce! La frase hace
referencia a los Caracoles, uno
de los palos más festeros del flamenco. La letra es famosa por la copla que
dice: "Cómo reluce, cómo reluce
la gran calle de Alcalá, cuando suben y bajan los andaluces". Don Antonio Chacón, se la
arrebató a Alcalá de Mudela y se la regaló como homenaje a Madrid…
Los nardos
vinieron de México. Son, extremadamente, sensuales y olorosos. Florecen de
primavera a finales de verano; nacen en el tallo de un bulbo. No quieren ni
mucho frío ni mucha agua, y ya saben: “Lleve usted nardos, caballero, si es que
quiere a una mujer…