viernes, 10 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Ratonera

 


Julio, 10 viernes


El incendio desencadenado, en la noche del jueves al viernes, en la provincia de Almería ha generado multitud de opiniones que quieren explicar los hechos y buscar las causas. Las victimas crecen y el número de desaparecidos, también.

Surgió, en el Levante Almeriense, entre las sierras de la Atalaya y Sierra Cabrera (integradas en la Sierra de los Filabres, Sistema Penibético), cerca de Los Gallardos, municipio de poco más de tres mil habitantes. La zona limita al norte con Vera (más próxima) y Cuevas de Almazora; al este, con Garrucha y Mojácar; al sur, con Carboneras; al oeste, con Sorbas. Bédar, se considera el último pueblo de la Penibética.

Tiene clima mediterráneo seco. Luvias escasas; veranos, prolongados. En la vegetación, predominan las plantas xerófilas y las gramíneas. Cultivan almendros, y  algo de olivo.

Bédar (953 hab. en 2025) cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que cumple con la Ley, no así, Los Gallardos que no lo tiene. En la zona se encuentra un templo internacional budista que acoge a personas que pretenden profundizar en esa religión. Existe, también, una población muy diseminada de extranjeros, con mayoría de británicos.

Los medios informan como posibles causas del incendio: caída de tendido eléctrico, de un poste de madera, o el rayo de una tormenta seca. El fuego se ha extendido muy rápidamente. Por la zona corren el Río Aguas y el Jauto, así como diferentes ramblas. Varias hipótesis barajan la posibilidad de servir como chimeneas para el fuego…

El caserío está disperso. Se intercomunican por carriles y ‘veredas’ en las zonas altas y cuando no, por las propias ramblas. Según algunas informaciones, los pobladores en un intento de huir del fuego han tomado estas posibles vías escape y ellos mismos se han encerrado en una ratonera.

Al escribir este artículo (mediodía del viernes), la cifra de fallecidos alcanza a doce personas y de desaparecidos supera la veintena…

jueves, 9 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Rosas de Alsacia

 


                Estrasburgo, capital de la Alsacia


Julio, 9 jueves


Nuestro amigo Tomás López se las anda por tierras de Alsacia… Le he dicho que no es tierra desconocida y que no me importaría repetir la experiencia.

Hago que afloren los recuerdos y me encuentro un artículo de hace unos años. Dice: Es un anticipo de lo que dentro de unos meses enviarán las casas especializadas.  Un amigo me manda el primer catálogo de rosas del año. Ha venido como vienen las cosas buenas. Por sorpresa. Me llego al correo y está allí. Espera la recogida.

Es un catálogo de un vivero francés. Concretamente, de Alsacia – mi amigo vive en Barcelona – y trae un muestrario que a los que nos gustan estas cosas hace que los ojos se iluminen de manera especial y dejan escapar ese brillo que en ocasiones dicen que emiten los ojos porque reflejan el estado del alma.

Los franceses hacen las cosas bien. Algunas, muy bien. Este caso es una pequeña muestra de cómo se hacen las cosas con calidad y profesionalidad. Naturalmente, al ser su especialidad las rosas – algunas de creación propia y otras obtenidas por otros rosalistas - el muestrario es extenso y generoso.

Me ha dado, además, una pequeña alegría añadida. Alguna de las variedades que comercializan yo las tengo plantadas. Son viejas amigas y conocidas. Me son familiares, las Charles De Gaulle, la Julio Iglesias, la Ingrid Berman, la Black Bacarra, la Eddy Mitchel… Todas las conocen las personas que habitualmente me siguen. Ya saben, en ese pequeño capricho de poner “nuestra rosa de cada día”, ellas han tenido su protagonismo.

Decía el refrán que “la buena ropa en el arca se vende”. Eso, era antes. Ahora con los medios y la tecnología puesta al servicio de los consumidores desde cualquier punto viene algo que anuncia que las fronteras las ponemos, estúpidamente, los hombres. No existen para el viento, para el vuelo de los pájaros, para el sol que alumbra cada día o para que un catálogo diga que en otro lugar cultivan bellezas únicas y, que, además, están al alcance de la mano de quien gusta de estas cosas.

Rilke dijo de ellas: “Todos cuantos te buscan te tientan. / Y quienes te encuentran te atan / al gesto y a la imagen”. Rilke también dijo otras muchas más cosas… Hago mía la letra de U-2 “Veo la espina clavada en tu costado… / y espero por ti…/ sin ti… / contigo o sin ti…”

 

miércoles, 8 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora La fiesta del Tour

 



                Pau, en el Bearn francés.


Julio, 8 miércoles

 

                  En recuerdo a mis amigos Jacques Laulheret y Rafael Lería

 

Dicen, que los franceses inventaron el chauvinismo. Olé por los franceses. Las retransmisiones de la televisión gala del Tour son una gozada. ¡Qué manera de enseñar los suyo! Las imágenes preciosas. La marcha de los ciclistas es la excusa perfecta para mostrar palmo a palmo su país.

Solo tiene un inconveniente. O siesta, o Tour porque ‘soplar y sorber’, ya se sabe.  Francia es una fiesta al paso de la carrera. Pueblos medianos; otros, pequeños, casi aldeas, en la calle. La gente a pie de carretera; el entusiasmo, generalizado.

A esa hora, a la hora de la siesta, cada año nos traen los puertos emblemáticos, los ríos señeros, los bosques tupidos, las campiñas feraces, los viñedos exuberantes. Todo limpio, todo pulcro. Todo a pedir de vista donde se ve que el civismo, la urbanidad y la educación no se venden en el supermercado de la esquina.

Ríos bellísimos de aguas azules, claras, limpias; bosques tupidos; frondosidad de lo verde. Campos sembrados de cereales: maizales, trigos, campos de centeno. El esfuerzo de los hombres de las bicicletas, colosal; el paisaje, sin igual.

No hay papeles, ni cartones, ni basuras en las cunetas; no exhiben el muestrario de latas que ‘crecen’, generosamente, tan espontáneamente en nuestras carreteras. Esta gente del país vecino con nosotros tiene algunos puntos en común; en otras cosas hace mucho tiempo que se nos escaparon por delante. Vamos, que no les vemos el número del dorsal.

La gente hace una fiesta del paso del Tour por sus ciudades, por sus pueblos, por la puerta de sus casas. Setos recortados. Detalles de buen gusto. Muestran su bandera; ondea al viento. Enseñan sus habilidades, lo que producen en su zona. Todo sin grandes dispendios. Unas pacas de paja, por ejemplo, sirven para confeccionar una bicicleta, o una mesa que invita a su gastronomía, o unas botellas del buen vino que crían en la región…

Olé por ese espectáculo visual que cada siesta se nos coloca, enfrente, en el saloncito de nuestra casa…

Hoy, un año más, ha llegado a Pau, la ciudad de mi amigo Jacques. Mi recuerdo y gratitud hacia ellos no se desvances nunca pero hoy aflora de manera especial. Amigos, nos dejasteis desamparados. Eso no se hace…