DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
martes, 23 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Verano
Junio, 23 martes
Ha entrado el verano con aire que viene del desierto. El cielo está sucio, feo. Dicen que tiene polvo del desierto en suspensión. Lo llaman calima. Anuncian calor. Y dicen, los viejos, que de esto saben algo, que el año que preludia puede ser de pronóstico reservado, lo que tampoco es una novedad con lo que está cayendo.
Han entrado las maquinas segadoras a los secanos… En otro tiempo habrían sido cuadrillas de segadores. Los tiempos adelantan que es una barbaridad. Lo decía don Hilarión en la Verbena de la Paloma. Don Hilarión llevaba razón. Las maquinas han suprimido las cuadrillas de siega. Es verdad que quitan trabajo, en este caso, para bien, porque es horrible el calor que soportaban los hombres en las costeras de las lomas en los tiempos de siega.
La sabiduría popular lo plasmó a modo de copla: “De segar de los secanos ya vienen los segadores / de beber agua de pozo / toda llena de gusanos”.
Vendrán las brevas, por San Juan ya está rayadas en las higueras y bandadas de pajarillos de plumas negras están yendo y viniendo para degustar el néctar; ciruelas, a los ciruelos y los mirlos a los huertos de tomates, frutas perdidas en los pimpollos y bichillos de todas clases tienen un festín continuo.
La sandía – “como si de pronto se entreabriera el día” que dejó dicho Salvador Rueda el poeta de Benaque a quien Málaga dejo morir de olvido en la Coracha, llenará el postre de la mesa. Complemento final al gazpacho refrescante; los melones, ponen el punto de dulzor sensual en el paladar, guindas sensuales y uvas por Santiago que anunciarán que el verano va llegando a su mediación…
Entran días con horas de sopor y, noches, muy cortas. Se abren las damas de noche cuando declina la tarde. Embriagan el ambiente. Son noches de jazmines y heliotropos.
Se acuestan tarde porque los días son muy largos los pájaros, aunque se levantan pronto, o sea que duermen poco. y buscan las sombras los gatos; en los charcos del arroyo abrevan las tórtolas. Sestean las cabras y se acarran las ovejas…
Me acuerdo de Juan Ramón
cuando en el crepúsculo de la tarde entraba con Platero en el pueblo y de la
tristeza de sus jazmines. De madrugada veo las estrellas desparramadas por el
cielo. Casi al alcance de la mano, casi tan nuestras que parecen que, un año
más, nos hablan y nos reciben y nos dan la bienvenida. Es tiempo de verano.
lunes, 22 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Otra manera de ver el arte
Junio, 22 lunes
Dicen
que eso es un tópico. Puede ser verdad. El arte siempre ha caminado en un afán
de superar todo lo anterior y, el artista, en este caso, una mujer, muestra
cómo ella lo ve y así lo transmite al espectador que se acerca a la obra. Lo de
repetir, es adocenamiento, conformismo; lo de este cartel, arte
La autora, Elena Martín muestra el cromatismo que regala Álora, uno de los
pueblos con mucha belleza en su interior, y que, al mismo tiempo, regala a
cuantas personas se acercan a ella que avienta soles en el vértice norte del
Valle del Guadalhorce.
No conozco personalmente a esta joven artista. Desde el propio Ayuntamiento
informan que es poseedora de un Master de Diseño Gráfico y UX/UI y en su obra
da salida a su creatividad y a su interés desbordado por el diseño.
Expone en su obra anunciadora un collage donde una mujer se erige en eje
conductor que hace girar figuras geométricas con algunas muestras
arquitectónicas, civiles y religiosas. Sobresale bajo la infinitud del cielo el
castillo árabe con el juego de sus diferentes torres y que le dan nombre al
recinto, al filo del precipicio. No sé si por azar o por intención adrede le ha
dado su lugar preciso, exacto en la obra.
Al
templo de la Encarnación le ha captado con enorme proyección simetría el triple
ventanal del campanario o la ventana de una de las dependencias…; el detalle de
la campana que no lo es, pero ella lo insinúa y el espectador necesariamente ve
una campana… Diría más identifica sus tañidos esparcidos sobre el propio
pueblo.
No queda ahí la cosa. Álora es la Cuna de la Malagueña Cunera. Una guitarra
lo dice todo, unas florecillas complementan el agua de la fuente que rinde
homenaje al Cante por Malagueñas y a cuantos expandieron este cante o aquellos
otros que llevaron el folclore, o sea el saber del pueblo por los caminos del
aire…
El cartel es una renovación. Huye de lo manido y de lo tópico. Según la
autora su “intención era crear una imagen atractiva, actual y capaz de
transmitir la identidad de nuestro pueblo desde una perspectiva diferente".
Con creces lo ha conseguido. Y si no, miren, el lenguaje no verbal del abanico…
Cabe felicitara a la Corporación Municipal por la elección del cartel y a
la autora, de la que se esperan más obras con la belleza, precisión y mensaje de
este cartel anunciador de la Feria de 2026
domingo, 21 de junio de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. De la ilusión a la histeria
Junio, 21 domingo.
Málaga
y la provincia han vivido una semana fuera de sí. Lo más inconcebible que a
usted se le pueda ocurrir ya había gente que había estado allí y venía de
vuelta. Málaga ha pasado de la ilusión a la histeria colectiva. Todo se ha
desbordado y el río se había salido de madre.
Obviamente,
nuestro deseo era ascender, pero llegar a la locura generalizada que se ha
vivido en Málaga es excesivo. Esta sociedad, desengañada por muchas cosas,
necesitaba a garrarse a algo, aunque sea tan fútil como un partido de futbol.
Los
valores que otras veces nos han tenido encantados se han perdido y los hemos
suplantados por cosas muy banales. Si no se hubiese conseguido, el desencanto habría
sido enorme. La sociedad, a veces, apuesta a granos vacíos, y últimamente, en
la nuestra es flor de cada día y no
consigue frutos...
Permítanme
un recuerdo para amigos que comenzamos hace casi cuarenta años a ir juntos a la
Rosaleda: Miguel Ruiz, Pedro, Martos, Paco Estrada y sobre todo a Fernando,
Fernando Espíldora (su hermano Antonio vivía en Sevilla, y al terminar los partidos
nos hablábamos). Con Fernando he vivido momentos únicos, excepcionales. Tenía
unos golpes increíbles. De todos, ahora, porque ya no están acudo yo solo, - a
los partidos nocturnos, en invierno, no. Llego a mi casa tardísimo y mi mujer
está en zozobra).
Hay
sabia nueva. Novísima. Dos antiguos alumnos. De niños venían conmigo a la
Rosaleda. No hemos perdido el hilo del cariño.
Antonio Javier Trujillo y Jesús Mora Ávila anoche, entre un aluvión de
amigos, se acordaron de mí. Antonio Javier escribe en El Español Lean el
artículo. Excepcional, magnífico. Me
llama y me dice: Lo llamé desde Tarragona y ahora, en la alegría que nos llena,
vuelvo a hacerlo. De tú, Antonio Javier, de tú, le dije, y me responde: “No,
esta noche de Usted.”
Jesús
desde Estepona me pone un mensaje: “Don José. Enhorabuena. muchas gracias, una vez más, por sembrar
en mí aquella semilla malaguista que se mantendrá en mí hasta el fin de mis
días🥲💙🤍💙⚽”. Yo, le respondí: El mérito no es mío
sino tuyo que eres una excelente tierra para dar el ciento por no. Yo soy el
agradecido por tanto como tú me has dado. Un fuerte abrazo.
Estos dos hombres hoy, siendo niños ayer
fueron unos extraordinarios lazarillos en un momento de mi vida donde las
circunstancias casi me imposibilitaban ver la luz. Ya ven el fútbol que mueve
tanto, conjuga también los hilos de la vida para llevar la alegría a una
ciudad, a amigos lejanos que se congratulan, a otros, a los que uno, aunque no
los vea a diario, se siente unido, muy
unido…
Hoy, si toca. Ah, por cierto, en mi
carné dice que soy el socio número 181 del Málaga…