jueves, 30 de abril de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Se nos va abril

 

                    Dehesa de Abajo. La Puebla del Río (Sevilla)


Abril, 30 jueves


Dice el calendario que se va abril. El refranero afirma que tiene aguas mil; la liturgia católica que es el mes de los grandes misterios sobre todo el de la Resurrección. Hay, también, en ese mes un pasaje del evangelio que a mí me sabe a genial. El de los discípulos de Emaús. Solo una frase, solo una, ya da sentido a todo lo que ocurrió por el camino: “lo conocieron al partir el pan”.

Abril, este año, por mor del calendario dice que en muchos pueblos se conmemora, un poco antes, a la Virgen que está en el Cabezo, en Sierra Morena, en Andújar. También, en Álora y en muchos más sitios. La imagen de la Sierra es muy morena, tanto que es casi negra; la de mi pueblo, blanca…

Mayo llama ya a la puerta. Mayo, el de las cruces en los patios, el de los rosales en flor, el laVírgenes de Fátima y Auxiliadora, el de san Fernando… El del poema: “por mayo era por mayo / cuando hace la calor…” ¡y usted que lo diga…!

No queda ahí la cosa. El trío, Rafael de León, Quintero y Quiroga compusieron muchas canciones; algunas, sublimes. Me encanta esa que cuenta como el amor no tiene fechas, ni lugares, ni momentos. Viene cuando tiene que venir y punto. Y lo proclama: Amantes de abril y mayo, porque las cosas requieren su tiempo.

El trío se juntó porque el azar lo quiso. Antonio Márquez, marido de doña Concha Piquer les pidió un espectáculo para su mujer. La copla les debe mucho. Ella, también, les dio lo suyo. ¿Cómo se entiende si no que de algo tan cotidiano pueda surgir esta belleza? Amantes de abril y mayo cuenta la proclamación de un amor. Surge quizá de manera espontánea. Ella, ve el paso de los años, inexorablemente; él, con el brío que aportan los veintidós…

No aclara la copla si Peñaflor es el palacio astigitano o es el pueblo en las estribaciones de Sierra Morena, en la margen derecha del Guadalquivir. No importa. Es el protagonista. Aparece porque es testigo, ante la calle, de algo sublime, excelso. No se puede ocultar y aflora: el amor.

La envidia cochina, a modo de murmuración, y la culminación de la felicidad. ¡Qué pena que la copla no nos cuente más cosas!  Amantes de abril y mayo. ¡Casi ná!


 

miércoles, 29 de abril de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Carretería: del pasado a la modernidad


    


Abril 29 miércoles


Una actuación urbanística ha recuperado una de las calles emblemáticas de Málaga. Se une a ese ‘nuevo’ centro peatonal para disfrute del ciudadano que casi no conoce su ciudad. Poco a poco, descubre una joya olvidada. El tiempo la tenía en el baúl de recuerdos abierto de tarde en tarde, o en los papeles de la Historia.

Carretería nació a la sombra de la muralla nazarí. La muralla, arrancaba en la Alcazaba. Cerraba el perímetro de la Ciudad por la Plaza de la Merced, Álamos, la propia Carretería, Pasillo de Santa Isabel hasta el fuerte de San Lorenzo junto a la desembocadura, entonces, del Guadalmedina, en lo que, muchos años después, se conoció como Puente de Tetuán.

La muralla se abría al exterior, de norte a sur, o sea al campo o al río por las Puertas de Granada, de San Buenaventura, junto a lo que hoy es la Plaza del Teatro, de Antequera, Postigo de Arance o Puerta Nueva… De aquellas puertas – de otras también – hoy, solo el recuerdo o el nomenclátor callejero.

 


 Málaga. C/ Carretería. Restos de la muralla nazarí.


El vecindario, una vez perdido el carácter defensivo de la muralla, convirtió el foso en un muladar. Tuvo que actuar el Concejo y donó – lo que hoy podemos identificar como acera ascendente a los vecinos el espacio para que edificasen. En la acera izquierda, en el mismo sentido, las construcciones vinieron muchos años después. Estaba orillado por el río y sus crecidas, periódicamente, vestían de luto a la ciudad.

Volviendo a Carretería que debe su nombre por ser la entrada de las carretas (tenían prohibida la entrada al centro) que traían las mercancías a la ciudad, muestra señales palpables de casas notables, palacetes, mansiones…


Imagen comparativa del proceso de restauración. (2011-2012)


En la fachada del número 15, una placa dice que en la inundación del 24 de septiembre de 1907 el agua alcanzó dos metros de altura. Era la señal, pero el pueblo sabía que todo el barrio había sido anegado; el número 9, con una notable fachada de buena rejería, y molduras en sus huecos, adornada en el XIX da cuenta de un pasado de esplendor. Así, una sucesión de palacetes, museo del Vino, edificaciones notables.

En la Nuño Gómez nacieron dos personajes ilustres del siglo XIX. En la 11 el político de la Restauración, Antonio Cánovas del Castillo. Conjuntamente, con el riojano, Sagasta, marcaron la Historia de España; en la 13, el escritor Salvador González Anaya… La historia de Málaga del XVIII al XX, pero el espacio no da más.

Lugar excelente para tapear, pasear, ver, si es posible coger sitio en la Tribuna de los pobres, el paso de procesiones…  

 


  María Santísima del Rocío. Martes Santo. Tribuna de los Pobres

 

martes, 28 de abril de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora.

 

                   



                           ...Y CON LA MUERTE EN LOS PITONES

 

Ha terminado la feria de Sevilla. ¿No lo sabían? Bueno algo de eso han dicho periódicos, televisiones y emisoras de radios, pero no iba yo por ahí. No. Iba por la otra feria, por la de verdad, por esa que abre la puerta única en una plaza excepcional. Se llama Real Maestranza de Caballería, la plaza; la puerta, la del Príncipe. Es la puerta de la gloria, pero como la gloria es tan efímera dura lo que tardan en llegar al Hotel Colón que no está muy lejos de allí.

 Zahariche se asienta en una loma entre Palma del Río y La Campana. De allí han venido los que han echado el cerrojo en la última corrida. En Zahariche pastan los toros de Miura, portadores, quizá, de la leyenda y de los genes de aquellos otros toros míticos que, cuando la historia no tenía nombre, pastaban, aguas abajo, en la marisma de Tartessos. Dicen que son los únicos toros que aprenden desde el primer capotazo.

Del campo charro, no lejos de Ciudad Rodrigo, de la ganadería de los Hermanos García Jiménez, llegó un embarque. Uno, en la tablilla decía que de nombre ‘Clandestino’, ha dado un disgusto grande al maestro Morante. Sí, José Antonio, de apellido Morante y es de la Puebla, la que ve como ya no vienen los barcos de vela camino a Sevilla.  Ahora vienen otros. ¡Dios qué barcos!

De Guadalix de la Sierra, de la ganadería de Ricardo del Río González, en la Sierra de Madrid, el que estuvo a punto de llevarse a ese lugar por donde pastan no los toros, sino las nubes, a Andrés Roca Rey. Ese muchacho que cambió su tierra peruana para hacerse torero en Sevilla.

El ganadero-poeta arruinado, Fernando Villalón, en su búsqueda de míticos toros de ojos verdes, los alimentaba con margaritas del Guadalquivir; con espigas de media primavera crecidas con ‘lluvias de abril y sol de mayo’, que diría don Antonio Machado, en la Campiña de brisas ábregas y solanos de levante para que crezcan jaramagos y amapolas.

Ahora el río sigue su curso desde Cazorla a Sanlúcar; dentro de unos días otro río, el Guadiamar, le lavará con su agua a algunos peregrinos, ‘otro’ pecado original, en el Vado del Quema. Son los que van por primera ver a la Blanca Paloma en las marismas… Eso, yo lo viví un año con su noche y es otra cosa. He ido más veces, pero nunca como aquella vez y en esa fecha. En fin, la mañana del Lunes de Pentecostés está ahí casi al alcance de la mano. Dicen que seguirá llorando la margarita por ser romero…