sábado, 18 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Abandono rural

 







Julio, 18 sábado

 

El telediario muestra imágenes pavorosas; los periódicos digitales – los otros, lo de papel prácticamente han desaparecido – se renuevan con una periodicidad asombrosa y dan noticias de cómo se dominan algunos fuegos y aparece otros.

Las últimas noticias dicen que han ardido o arden tierras de la Axarquía malagueña, del Este de Almería, de las Cinco Villas en Aragón, de lugares de Navarra y de otros de Castilla-La Mancha, en Guadalajara. Pronto van a ser sustituidos por otros. ¿Dónde? Donde menos se piense.

Dan explicaciones sobre sus posibles causas. Ustedes también tienen las suyas. Casi todos coinciden en una: abandono rural. El campo se ha quedado, como otros lugares, sin nadie. La radio decía que han desaparecido de nuestro suelo más de veinte mil pastores. Es decir, la posible población de un pueblo que apunta de medio para arriba. 

La poca rentabilidad, las malas condiciones de vida, la dureza del trabajo, la dependencia de factores externos: lluvias, carencia de cosecha o que no vengan otros productos de otros países que gozan de permisividad y mientras tanto, a los autóctonos de les cruje con ‘plagas’ burocráticas y de las otras.

Hay más. Una a todo eso la falta de prestaciones – he estado casi medio mes yendo y viniendo, por causas familiares a Tolox, desde Álora, dos veces al día. En una distancia de treinta kilómetros. Carreteras sobre caminos de herradura. Aproximadamente, se invierte casi un hora, se interrumpe la comunicación de teléfono y si tienes la ‘suerte’ de encontrarte por un camión por delante…¡Ni les cuento!

No hay mejor suerte si se va a Antequera, desde el eje del Guadalhorce. La hora de viaje no te la quita ni Dios (Bueno, Dios está para otras cosas, disculpen que lo implique aquí). Por cierto, han comenzado las obras para prolongar en 4 km. de autovía, ¡aleluya!, para acercar Málaga, dicen, a Ronda…

Alguien debería ver cómo están las cunetas. Yerbas secas, plásticos y basuras. (Esto no lo produce la tierra). Lo cierto es que el campo, por una u otra cosa, está abandonado y España arde.

jueves, 16 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Acinipo

 


                 Acinipo. Ronda (Málaga)


Julio, 16 jueves.

 

 

Mañana de verano. Madrugo para evitar las horas del mediodía.  Me echo a andar ‘por la rosa de los vientos’.

 

Si al salir de Ronda, como yo, después de pasar por la Indiana, sigues de frente, te lleva por la izquierda, a Montejaque y Benaoján. Hoy las descarto; por la derecha, a las ruinas romanas de Acinipo.

 

“Se ubican - dice la guía de la que me sirvo - en una gran meseta caliza de origen terciario, con una altitud media de 999 metros, sobre el nivel del mar”.

 

He andado por allí varias veces. Me permito abrirte un abanico por si te es de utilidad. Si es por primavera, el campo, vestido y en flor; si por verano, como hoy, el estío hace amarillear el pasto; si es otoño, tonalidades de oros viejos y, si por invierno, el viento y el helor te corta la cara.

 

Las ruinas se mantienen en pie. Sostienen el paso del tiempo y de los hombres. Entiende que te encuentras en lugares que estuvieron poblados desde el Neolítico. Por Acinipo - eran y son fértiles sus tierras - pasaba una vía que unía puntos de tanta importancia como el Valle del Guadalquivir y la costa gaditana. El hombre, además, ayer como hoy, compraba mármoles y piedras de construcción, hierro y arcillas para la alfarería e iba de un lugar a otro...

 

Si te sientas en la escalinata, medita en la precisión del dato - ¿por qué 999 metros? - y piensa en aquellos hombres del siglo I que levantaron murallas, termas, templos, el propio teatro, que ahora te acoge.... - ¿qué actores llevarían el mensaje perdido en las ondas del viento que, quizá, como esta misma mañanalo hace en tu cara de viajero, acariciaba a los espectadores (pan y espectáculo) que otros tiempos llenaron el graderío? Hasta el siglo IV estuvo poblada; luego, transfirieron el papel dominante a la cercana Arunda.

 

De Ronda – ‘la de los toreros machos’ pregonaba Villalón – se ha escrito mucho; de Acinipo, menos, y a mi entender quizá poco. Ronda, más sevillana que malagueña es la capital de la Serranía; Acinipo, tartésica y romana. acuñó monedas con granos de uva… Parece que le va a llegar un momento de rescatar parte de aquel esplendor. Nunca es tarde...

 

miércoles, 15 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día.

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Salve, Estrella de los Mares

 


        El Purgatorio. Siglo XVIII. Parroquia de Santa María de la Mesa. Sahara de la Sierra (Cádiz)


Miércoles, 15 de julio


Doña Concha, doña Concha Piquer, dicen, mecía – porque una cosa es cantar y otra mecer – la copla como no lo había hecho nadie. Algunas, se le han acercado, pero solo eso, de cerca.

Doña Concha cantata eso de A la Virgen cirio y a la mar maera. Hablaba de La Lirio y del Café de la Bizcocha, en Cádiz. Estamos en otro tiempo. De aquello no queda nada. Del fulgor del verano, sí. De las tres celebraciones de la Virgen - Carmen, Asunción y Natividad- la marinera abre puerta en el calendario.

Salve, estrella de los mares… Este año, como tantos, habrá gente en el rebalaje con los pies en la arena de la orilla y un suspiro en la garganta esperando a la jábega que la trae desde mar adentro a tierra entre cohetes, vítores y cantos…

Entrañable, Paco Rengel, no estarás como aquella tarde -¿cuánto tiempo ha pasado desde entonces? -  El tiempo pasa, pero no borra. No quiero ni puedo hacerlo cuando el mar llegue, al compás de las olas, a la playa de El Palo.  Tú habías pregonado a la Virgen, a la festividad, a la gente que la vive unos días antes. Hombres de la mar con su fe a cuestas.  Hombres duros, de cara arrugada y alma curtida. Saben de olas y arreboles que anuncian cambio de tiempo, de tempestad y mar brava, y que sacan, a manera de copo, lo que dan las profundidades.

Esta gente de la mar conoce las noches cuando arrecia el levante, y de olas que rompen en proa o en popa y de cuando el poniente siembra el azul de pañolitos blancos. Saben de estrellas lejanas perdidas en la oscuridad impenetrable.

Ellos se adelantan a los pronósticos y con solo mirar la mar saben lo que puede pasar dentro de un rato cuando se haga realidad el cambio de tiempo, y entonces, precisamente entonces, nunca les falta ese asidero que se llama Virgen del Carmen.

En casa de mi abuela había un cuadro que me sobrecogía cuando yo era niño. La Virgen del Carmen sacaba a las almas del purgatorio ofreciéndoles desde su mano extendida un escapulario; en la otra, un Niño Jesús, contemplaba la escena donde las llamas nunca se apagaban….

En la parroquia de Santa María de la Mesa, en Zahara de Sierra, hay un cuadro con la misma temática. Tiene una variante, entre los penitos que arden en el purgatorio hay un personaje revestido de cardenal… ¡Qué cosas, verdad! Salve, estrella de los mares…