viernes, 22 de mayo de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Lo parece, pero no están perdidos en la Raya

 


Ermita de la Virgen de Gracia. Oliva de la Frontera (Badajoz)

          Mayo, 22 viernes


La frontera entre España y Portugal se conoce como “la Raya”. A ambos lados, pueblos fronterizos que han vivido momentos de guerras, tensiones y agobios; otras veces,  momentos de paz; y, ni lo uno, ni lo otro, según qué tiempos.

Valencia del Mombuey y Oliva de la Frontera – y otros muchos – se pueden subir a ese carro donde van los papeles de sus historias. Pequeños en población; grandes en un pasado donde fueron los protagonistas.

 

     Valencia del Mombuey desde el castillo de Noudar (Portugal)


Desde el castillo de Noudar, que es Portugal, Valencia del Mombuey, es una pincelada blanca rodeada de dehesa. Al norte tiene el Pico del Perdigón, pero casi destaca desde la lejanía. Su altura, normalita: 362 m. Entre Oliva de la Frontera y Valencia, solo 20 km., y la Sierra del Oratorio.

                            Río Ardila por Valencia del Mombuey. (Badajoz)


Todo su término por el sur lo cierra el río el río Ardila. Aguas abajo, recoge al Múrtiga. Ese que nosotros cantamos: “A orilla de la Ribera está la Virgen de Flores… “Sí, ese, precisamente, ese.  Ya juntos van para el Guadiana y luego…   

Oliva de la Frontera ha cambiado varias veces de nombre. Su pasado, rico, muy rico. En la ermita de Nuestra Señora de Gracia, dos tallas humanas. Representaban el sol y la luna. Procedían de un templo erigido al dios Jano. 

 


Paisaje de Dehesa. Oliva de la Frontera (Badajoz)

Los romanos buscaron el mineral de cobre entre Oliva y Jerez de los Caballeros; los musulmanes se implantaron hasta 1.230 cuando Alfonso IX de León les arrebató aquellas tierras (Bailyo de Jerez) y las entregó a la Orden del Temple. (Esa repoblación del reino leonés le trajo ‘apellidos’ a algunos pueblos lo pusieron detrás de su nombre: Arroyomolinos, Calera, Segura, Fuentes…, y la devoción a la Virgen de Roca-Amador).

Una reminiscencia de aquella época y consecuencia de depender del Temple fue el Fuero de Bailyo, costumbre por la que todos los bienes aportados al matrimonio pertenecen a los dos cónyuges en igualdad de condiciones: “Lo tuyo mío; lo mío tuyo”.

         Se sometían a partición como si fueran bienes gananciales. No se tiene en cuenta lo aportado por cada uno de los dos en el momento del casamiento. El Papa Clemente V en 1312 abolió la Orden del Temple y la costumbre pasó a Fuero Real.

Sus habitantes aportaron páginas a la Historia de América y de España, de sus suelos han salido primeras figuras en las letras y en la política. Un amigo me dice que el picón de la zona de Oliva de la Frontera es de excelente calidad... Ah, y curiosamente, entre Jerez de los Caballeros, Oliva de la Frontera, Valencia del Mombuey y Encinasola distan 20 km., obviamente, no siempre por la misma carretera…

               Dolmen de la Piedra ‘Pinchás’ Valencia del Mombuey (Badajoz)

 

jueves, 21 de mayo de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Violante, la Reina olvidada (1236 - 1301)

 



Mayo, 21 jueves

 

Era hija de Jaime I “el Conquistador” y Violante de Hungría. Nació en Zaragoza en 1236 y murió en Orreaga / Roncesvalles en 1301. Fue reina consorte de Castilla a donde llegó siendo aún una niña de doce años, por su matrimonio con Alfonso X, “el Sabio”. Se casó en Valladolid en 1246.

Su vida estuvo llena de momentos muy convulsos. Dada su juventud, la reina no quedaba embarazada – cosa que se superó cuando alcanzó la madurez biológica y llegó a tener once hijos – por lo que el rey pensó en repudiarla y se trajo a la princesa Cristina de Noruega (la que está enterrada en Covarrubias), a la que casó con su hermano, Felipe porque al llegar a la Corte la princesa noruega la reina ya tenía dos hijas, intrigas palaciegas y luchas en la sucesión del trono. A parecer fue también amante de Alfonso.

En su haber se le reconoce una gran capacidad de negociación entre los intereses encontrados de su padre, Jaime I y su marido Alfonso X. Esa mediación también la adoptó en apoyo de sus nietos, hijos de Fernando de la Cerda muerto, prematuramente, y en contra de sus hijos, Sancho IV fracasando en el intento de mediación.

Pidió ayuda a su hermano Pedro III de Aragón para que interviniese entre su marido y sus sobrinos. No lo consiguió y su hijo Sancho, apoyado en la nobleza castellana, declaró una guerra contra su propio padre y contra sus sobrinos, los Infantes de la Cerda, refugiados en Aragón. Mueren Sancho y su hijo, Fernando IV “el Emplazado”. La reina no pisó la tierra de Castilla.

Mujer muy piadosa fue fundadora de numerosos conventos, pero el más notable es el de San Pablo de Valladolid como recuerdo de su ascendencia húngara. Peregrinó a Roma para asistir al jubileo del año 1300. A su regreso enfermó y murió el año 1301 en Roncesvalles. No se sabe con exactitud donde reposan sus restos. Según algunas versiones pueden estar en Orense, en la Catedral de Sevilla junto a los de su esposo, el rey ‘Sabio’ o en la propia Colegiata de Santa María de Roncesvalles. Hoy es un enigma por resolver…

 

Bibliografía:

GÓMEZ MORENO, Manuel (1946). El Panteón de las Huelgas Reales de Burgos. CSIC

MARIANA Juan de (1855) Historia General de España. Madrid

SALVADOR MARTÍNEZ, H. (2003) Alfonso X el Sabio. Ediciones Polifemo.

 

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

Una hoja suelta en el cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Caminos que llevan a Málaga

 



             Río Guadalhorce por Álora


Mayo, 20 miércoles


    El escritor andalusí al-Saqundi, decía, en el siglo XIII que dos ríos llevaban, desde el alfoz de la ciudad, hasta Málaga en la orilla del mar azul. Es el mismo mar de Ulises, el que baña las costas de África, allá en la lejanía o las de este lado, en el sur de Europa. Eso no lo decían los escritores de aquel tiempo, pero se lo digo yo.

    El Guadalhorce viene de lejos. Nace en puerto de los Alazores; el Guadalmedina, en los límites del Campo de Cámara. No se han puesto aún de acuerdo en el significado del ‘horce’ del primero; lo de ‘guadal’ sí queda claro. Hay quien lo llama río del trigo; otros, río de aguas cristalinas; otros, río de ‘encuentros’. Si les digo la verdad, no sé con cual quedarme.

    ¿Trigo? Es verdad que lo había en la vega de Antequera por donde pasa el río desde Archidona hasta Bobadilla, donde da un giro inesperado y el río que iban hacia el Atlántico dice que no y se viene al Mediterráneo. No es fácil ni el camino ni la fractura del murallón de caliza que tiene que atravesar para dejar unos de los lugares más bellos y sobrecogedores que uno puede encontrarse en su andar por esos mundos de Dios.

    ¿Aguas cristalinas? No sé qué decirles. Sus aguas son claras excepto cuando las crecidas de otoño con los arrastres se vuelven turbias y feas, muy feas; el estiaje – o sea, el agua que lleva el río en verano, es muy grande por lo que hay zonas donde incluso aparece seco.

    En cuanto a río de ‘encuentros’… Hay que rizar mucho el rizo. Es el río más importante de la Cuenca Mediterránea, es verdad, pero solo recibe a Río Grande que viene de la Sierra de las Nieves en el Parque Nacional, en Yunquera y el Campanillas, por la izquierda que no es un río que rompa moldes…

    El Guadalmedina es el río de la Ciudad. Viene de lejos pero su caudal es muy pobre. No tiene afluentes que lo engrosen a lo largo del recorrido. Sus crecidas, sobre todo en otoño, eran temidas.

    El pantano del Agujero, ya casi en las mismas puertas de Málaga, sirvió de regulador. Solo permitía el paso del agua con una oquedad, en su muro, que río podía admitir en su cauce desde Ciudad Jardín hasta la playa. Se terminó el toque de campanas de la catedral y de las iglesias en las madrugadas como aviso a los vecinos.

    Años después el pantano del Limonero ha servido de fuerte contenedor… Caminos desde el interior hacia la Ciudad, Ciudad del Paraíso la llamó Aleixandre… ¿Por qué será?