DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
sábado, 3 de octubre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El otoño trae su ritmo
Casi
con la imagen aún viva en la retina me pongo a ensartar palabras como quien
piensa en las cuentas de un rosario imaginario. Era algo así como media tarde.
Cruzo Cortegana. Pregunto por la salida para Almonaster del Real…
- Gire,
al fondo de la calle, a la izquierda y, luego todo, todo seguido. (La abuela
lleva al chiquillo en un carrito…)
-
Gracias, le digo, el niño es precioso.
- Si
que lo es me responde.
Echo
calle adelante, arriba, en la Fuente del Altozano, junto a la ermita de San
Sebastián. En su fachada una cruz de piedra y jazmín lleno de flores. Giro a la
derecha. Es una carretera estrecha, sin arcenes ni cunetas. A tramos, bien asfaltada; en otros, baches, a
veces, tan grandes que son hoyos. Huertos a los lados, cerrados por cercas de
piedra seca. Veo que me he equivocado de ruta. No me arrepiento.
-
Qué te gustan las aventuras, me dice una compañera de viaje.
-
Eso es lo que le gusta él, apostilla mi mujer.
Entro
en un bosque galería de alcornoques, recién descorchados; otros, tienen el color
del paso del tiempo. El bosque es maravilloso. Es un bosque para extasiarse y soñar.
¡Tiene tanta belleza oculta! Encinas, quejigos, rebollos, algún castaño
perdido.
No
salgo del asombro. Se pierde la vista entre tanto tronco retorcido. No hay dos
iguales. Los troncos de los árboles no me dejan penetrar más adentro con la
mirada. Lo imagino. Lo intuyo. Lo adivino. ¿Dónde terminará este bosque?
El Arroyo
El
otoño casi no ha llegado. Trae su ritmo. Viene de camino. Se ve en las choperas. No tienen el
verdor intenso del verano. Brezos, jaras (en este tiempo sin flores),
lentiscos, helechos, cantueso, durillos…
A
veces, entre la frondosidad, se intuye por donde corren los arroyos. Deberán
llevar sus aguas (eso es de mi cosecha, al Múrtiga, porque Fuenteheridos no
está lejos de aquí que es donde nace…). Buscan el cielo las choperas, fresnos,
sauces y álamos blancos.
Sé
que me las ando por la Sierra de Aracena. Es donde dicen que Sierra Morena
entrega los papeles… Llego a un caserío blanco. Paredes
de piedra, ahítas de cal: Las Veredas. En la travesía me encuentro con un
coche. Apenas hay espacio para los dos vehículos. Me paro. El hombre ve que
quiero preguntarle algo. Retrocede.
- Voy
para Almonaster, le digo, pero me he equivocado…
- Siga,
encontrará otras dos aldeas más. Al llegar a la carretera, a la derecha…
Sigo
camino. Cruzo, Arroyo y Acebuche. Son dos aldeas blancas, con teja donde se
crían los líquenes. Es un lugar húmedo, de piedras, ahítas de cal. Preciosas. Diminutas. Escondidas. El bosque no
ha mermado en belleza. Sigo con mis sueños en lo traspuesto. Pienso que he
tenido mucha suerte al tomar otro camino…
El
Acebuche
martes, 29 de septiembre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El Reino de Mallorca en el arte de Garrit
Septiembre, 29 martes
Una información
de la prensa mallorquina informa que el Gobierno Balear, a través de la
Consejería correspondiente, ha decidido acercar la historia del Reino de
Mallorca, bajo el epígrafe: “La creación de un reino”, a los escolares
comenzando por los más jóvenes.
Recoge los reinados de Jaime I el “Conquistador”
hasta su final con Jaime III. Abarca históricamente el período
comprendido entre los años 1231 y 1349, aunque su duración varía,
según se considere su etapa independiente o su integración definitiva en otras
coronas. Se desmembró de la Corona de Aragón después de la muerte de Alfonso I,
cuando Jaime I, su descendiente, dona Mallorca, en heredad, a Jaime II y
retorna a Aragón, tras la muerte de Jaime III en la batalla de Llucmajor, en
1349. Entre tanto, ocurren peripecias y avatares propios de la Edad Media.
Han decidido que
la mejor manera y la más atractiva es hacerlo a través de los comics. Es un
modo donde la gente menuda se puede sentir más a gusto al ser un medio muy
apropiado. Este hecho, en sí, no es único. En Andalucía la Consejería de
Educación también lo ha llevado a cabo. El
resultado, muy positivo.
Lo que sí tiene
de excepcional es la persona que ha realizado los dibujos. En este caso, Llorenç
Garrit . No lo ha hecho solo. Ha contado con otras personas que, han aportado,
además, valores estéticos e históricos y que dan aún más valor al trabajo.
Llorenç Garrit es
un hombre de Santany, nació en 1981, en sureste de la isla de Mallorca. No
conocía, absolutamente nada de su obra. Yo lo conocí a través del Certamen de
Pintura “Ciudad de Álora”. Se mueve por
los movimientos modernista. Sus inicios fueron en la música y en la jardinera
Conoce el mundo
del arte moderno de Alemania y el del Nueva York. El arte, dice Llorenç se
entiende igual aquí que Estados Unidos, lo que pasa es que allí lo valoran
mucho más”.
Estuvo relacionado, desde la
cuna, con las artes de la música y a las artes expositivas. Aficionado a los
cómics, cursó estudios de Artes Plásticas y Diseño. Los ha completado con
cursos, sobre la exploración de las artes fotográficas o pictóricas y el
auto-aprendizaje, siempre, motor de su trayectoria.
Su primera exposición mostró los
trabajos de un creador que mostraba sus expresiones artísticas de forma
profesional. Daba el salto. Era el año 2004 y combinaba la pintura con
elementos naturales.
Ahora aflora con un trabajo que
obviamente no conozco pero viniendo de la mano de quien viene no es una
aventura decir que será un asombro de calidad, rigor histórico y expresión
plástica.
lunes, 28 de septiembre de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Día de Otoño
Septiembre,
28 lunes
Hoy,
se ha derramado la primera, de las tres Cabañuela del Pastor. El día abrió
entoldado. Estaba gris plata; luego, se oscureció. Subió el tinte y se tornó
más oscuro. Caían gotas casi imperceptibles. La calle cada vez estaba mas
mojada; algunos coches llevaban accionado el limpia parabrisas.
A
media mañana se quiso arreglar. Comenzó a llover de verdad. Era un agua mansa, de
esa que cala. Si yo supiera escribir les diría que era algo precioso, deseado.
Les contaría que los pájaros se han resguardado entre las hojas espesas de
algunos árboles y que los campos, las lomas del Chopo y las de Virote y las
otras, todas las otras y todas las tierras la recibían como se reciben los
regalos especiales y únicos.
Era
una mañana para estarse quietecito y contemplar. Esperar serenamente que pase
el tiempo y aguardar. Aguardar… ¿qué? Ese momento en que uno siente el alma henchida
porque sabe que Dios nos está regalando su Gracia.
Me
senté donde siempre, delante de la ventana. Veía como una música casi continua bajaba
– porque, como dice Barbeito, en días como estos, Dios toca el arpa de la
lluvia- sin descanso, sin interrupción sobre las copas de los algarrobos del Peñón
Gordo, sobre el tejado de frente de mi casa, sobre los olivos escuálidos de la jerriza,
sobre las piedras desprendidas de El Hacho, desde no sabemos cuándo y están ahí
y formaron parte de nuestras vidas y de nuestros juegos infantiles.
Era
mañana de libro. Me refugié en la Vidas del Miguel de Cervantes. Una
biografía distinta. Reeditado por Destino 2025. Hace unos días, cuando caía
la tarde, en un encuentro entrañable, me lo dedicó su autor. Para mi amigo
Pepe Morales, esta vida incógnita. Con todo mi afecto. A. (esa ‘A’ la aclaro
yo: Andrés y agrego Trapiello) 18 de sept. De 2026…
He
leído hasta hace un rato. He puesto, de fondo -ahora no llueve- el Otoño de Vivaldi y acudo a comunicarme
con ustedes que me leen cuando pueden porque hoy es un Día de Otoño.