DESDE EL LUGAR
Lectores de José Morales García
domingo, 22 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Memoria, verdad, justicia
Marzo,
22 domingo.
Comenté,
en una ocasión, con un amigo de aquella tierra que Huelva es la provincia más
completa de Andalucía. Lo tienen casi todo. Y, además con abundancia. Sin
miseria, hasta el punto de que la bandera la porta su gente: abierta,
generosa, con gracia natural y una generosidad que sobresale.
Me
contaron que en Paimogo, en el tiempo de la aceituna, los niños seguían a sus padres para la
recogida, el asentismo escolar, enorme. El maestro se fue a la Delegación y pidió como
material didáctico una burra… para llegar a todos los sitios alejados y no abandonar
a sus niños. Juan Ramón, nos habló de otro jumento que era suave…
Tienen
el mejor puerto pesquero de Andalucía: Desde Isla Cristina, por el sur, se
puede llegar a los caladeros del Sahara, Mauritania y el Golfo de Guinea; hacia
el oeste, doblado el Cabo de San Vicente, por la Azores, hasta Terranova. Si se navega,
en línea recta, al oeste, que le pregunten a un tal Cristóbal Colón lo se
encontró cuando se echó a la mar desde Palos de Moguer (entonces era Reino de
Sevilla) o a los franciscanos de La Rábida…
Los
cultivos de cítricos, frutos rojos y fresa se han adueñado con el sudor de la gente
emprendedora de aquella tierra y con los de otros que han venido de fuera y han
ha transformado el campo de Villanueva de los Castillejos, Lepe, Rociana…; como antaño, el Condado, aportó
un vino con nombre propio.
Al sur,
Doñana. Si decimos Patrimonio de la Humanidad… y en medio, en el corazón, de la
tierra y en el otro, Ella. La reina de marisma. La Virgen del Rocío. Por
cierto, Huelva es la provincia que más romerías marianas tiene en su patrimonio.
En primavera, toda la provincia se echa a los caminos para llegar a las
ermitas…
Sierra
Morena entrega las armas en la Gruta de las Maravillas y se remonta hacia el
lugar por donde sale el sol por Alájar y la Virgen de los Ángeles en la Peña de
Arias Montano y Aroche y Flores, en el Múrtiga y ya se sabe… “A
orillas de la Ribera…” porque un poco más allá ya es Extremadura…
Nerva
es el único pueblo de España – y conozco unos cuantos – donde el Ayuntamiento
tiene mejor edificio que el templo parroquial. Tiene su porqué… Pregúntelo. Y
un pasodoble, del maestro Rojas que solo se pulsea con la Concha flamenca
de don Perfecto Artola. Y las minas de Riotinto y el Andévalo con tantas
variedades de fandangos como gente de la tierra. Es una exageración, pero
casi.. Y todo lo que me dejo en el tintero que es más de lo expuesto pero el
espacio es el que es.
Le
faltaba – por si no hubiesen tenido bastante desde Tartesos a la mina – un
accidente, como todos, estúpido. Dos trenes coincidieron en vías paralelas en
un maldito segundo… Ayer se echaron a la calle bajo la lluvia con un lema: “Memoria,
verdad y justicia”. Solos los de un corazón duro como el de satanás no puede
mostrar empatía hacia esas personas ahogadas en su dolor. El pueblo de España está,
estamos, estaremos siempre con ellos.
sábado, 21 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Pregón de los marcan época de José Luis Vila en Álora
José
Luis Vila Becerra XXXIX Pregón de la Semana Santa de Álora
Marzo
21, sábado
Cuatrocientas
palabras. Es el espacio de hoy, me avisaban, cuando escribía en SUR. Y, además. “Todo hay que decirlo antes del
punto final”. Eso, del maestro Alcántara. Ahora, yo, con el toro en la plaza
tengo la faena. Pregón de Semana Santa de Álora, interrumpido más de una veintena
de veces por los aplausos del público asistente. Queda claro, calaba, ¡cómo
calaba! Para enmarcarlo.
El pregonero, un perote en la diáspora, José Luis Vila Becerra, hijo de Pedro Vila que quería a su pueblo como lo quiere su hijo, y de María Luisa Becerra. Todo, en el Tomás Salas, ¡otro grande!… Monaguillo en San Lázaro, entroncado con el Cautivo. Figura prominente de su Banda.
Digo que dichosa la rama que al tronco sale. Y cuando la rama… Arrancó con unos versos de su padre, a la Virgen de Flores. Sembró el amor a Álora y encima lo decía como lo dijo su hijo desde un escenario donde no sobraba ni faltaba nada, con esa dicción comedida, exacta, directa, llena de poesía y recuerdos, donde entremezcló vivencias, pues entonces la rama… Pues eso.
Puedo decir que José Luis Vila Becerra desgranó tres pregones en uno. Uno, a la infancia; otro, a Álora. Recuerdos a Encinasola y el tercero, a la simpar Semana Santa de Álora. Nos llevó de la mano por la niñez que algunos también habíamos vivido; cantó al pueblo blanco, el que está en par del río, en sus calles, recovecos y esencias y, por si fuera, poco nos hizo rezar a todas y cada una de las imágenes que llegan al alma por las tres calles “que no tiene Madrid…”
Decía Santa Teresa que cantar era rezar doblemente. Benito Moreno rezó con una Saeta Llana – que solo se cantaba en Álora y en Marchena, la saeta, claro – a Jesús Orando en el Huerto; Yolanda López Arillo rezó con su voz, “Tras tus pasos Madre” con música del maestro Sergio Pastor… Coronas de las Vírgenes en el escenario, iluminadas con luz indirecta cada vez que el pregonero se detenía en ellas. Una puesta en escena, soberbia, directa, emotiva.
Recorrió
el pregonero lo que le iluminaban su alma enfervorecida con la metáforas
oportunas, precisas, directas, entroncadas con el recuerdo que el tiempo
afianza, incrusta y pervive… Gracias pregonero, siempre gracias. Me quedo
corto. Cuenten, cuenten…
viernes, 20 de marzo de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Marisa Segura
Marzo, 20 viernes
Marisa
es una mujer pequeña – en estatura, claro – de ojos grandes y negros; de mirada
franca y voz quebrada por mor de una puñetera afonía crónica en las cuerdas
vocales o como se llame que, para el caso, es lo mismo. Marisa, tiene un
corazón grande y generoso. Como las buenas esencias, en frasco… ya se sabe.
Marisa
es una hormiguita del tiempo; de la colección; de su crónica mala memoria que dice
ella; como todos los grandes se infravalora; de la fotografía, de la
investigación. Después de don José Fernández López de Uralde que ya no está con
nosotros, tiene la mejor biblioteca privada de Alora. Alguien dijo: detrás de
una Kodak (años sesenta) siempre aparece un japonés. Extrapolado: detrás de una
cámara digital siempre hay una mujer. Se llama Marisa.; y, además es amiga mía.
Marisa
ha recopilado, también, lo que otros miraron para que nosotros lo viésemos. O
sea, fotografías. Cuánto más antiguas, mejor. Tendrá cientos. ¿Digo, cientos?
No; me quedo corto, miles. Ya no tiene capacidad física para contarlas. Ni ella
misma sabe los tesoros que guarda. Unas, en soporte de papel; otras, en eso que
se llama pendrive, “pendrai” para los
amigos. La digitalización tiene cosas así.
Siempre
tiene alguno perdido (me refiero a los pendrive); siempre tiene que
descargarlos; siempre anda falta de lo que damos en llamar tiempo… Pero lo encuentra.
Cada año, en su colegio - el Cervantes de Álora - porque Marisa ha sido docente,
yo digo que lo sigue siendo, las exponía en su Semana Cultural y nos vemos como
fuimos, y nos añoramos y… nos alegramos.
Le faltaban
paredes - sala de exposiciones temporal - en el gimnasio. La vida. La vida en
la estación, aquellas máquinas del tren… ‘País, paisaje y paisanaje’ que decía
don Miguel de Unamuno. Marisa hace que tenga actualidad la coplilla del
Cancionero Anónimo: “Ojos que no ven / o
que ver desean,/¿qué verán que vean?”
Experta
en desempolvar la pátina del tiempo, nos muestran lo que fue y ya no es; gente
recordada. Con esas fotos antiguas nos dicen cómo eran…, algo nuestro que
dormía en el recuerdo. Y, ahora, cuando menos se espera, Marisa Segura Zamudio,
- ese es su nombre completo -, nos las trae, cada noche, de la mano de
facebook.
Acaban
de reconocerle su labor. Le han dado el título de “Mujer del Año”. Un
reconocimiento público – los homenajes en vida por lo que estoy totalmente de
acuerdo con el Jurado que se lo ha concedido ¿para qué se quiere un reconocimiento
cuándo se esté criando malvas? – que viene a decir lo grande que es Marisa.
Mujer de cada día, como el pan que nos alimenta, como el sol que nos alumbra,
como la sabiduría que nos guía. Gracias, Marisa.