domingo, 16 de agosto de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Málaga se echa a la calle






Agosto, lunes 17


La ciudad de Málaga esa que está a la orilla del mar de Ulises que se hizo grande (el mar) y se vino hasta las Torres de Hércules…. Esa, a pie de Gibralfaro, y entre el Guadalhorce y la Caleta, está de fiesta. Se ha echado a la calle (como si Málaga viviese para sus adentros). Vamos ha inaugurado su feria, su extroversión y su manera de entender la vida porque aquí “calo no hace, pero hace caló” que decía mi amigo Agustín Lomeña y, aquí, se trabaja lo justo para vivir; lo otro, es ‘otra’ cosa. ¿O no?

Cuando yo era niño ni la feria era feria ni se celebraba en estas fechas. Verán. Todo comenzaba un poco antes. Por aquel tiempo se llamaban “los Festejos”, en terrenos de Martiricos, entre la Rosaleda y el Puente de Armiñan, y abarcaba la primera semana de agosto.

 


 

Las corridas de toros, por la tarde. Las figuras de entonces Luis Miguel, Antonio Ordoñez y el Litri. Dieron paso a El Viti, Diego Puerta y Paco Camino. Curro comenzaba, continuó y terminó cuando él quiso. En Málaga, decían los que sabían, se lidiaban ganaderías ‘cómodas’.  Venían los toros de Samuel Flores, de los de antes, Atanasio, Pérez Tabernero y ganaderías de Cádiz y Sevilla. Los críticos decían que se regalaban las orejas. No sé. Antonio Carmona Ros las retrasmitía por Radio Nacional; Pacurrón, la contaba en Sur, a la mañana siguiente.

Lo primero que tuvieron que plantearse fue el lugar. Un nuevo lugar. Desde Martiricos deambularon por un puñado de sitios incluida la barbaridad del parque. Allí donde Camarón le pidió mil pesetas y le firmó un vale a mi amigo Alfonso Queipo de Llano Jiménez (“Todo el mundo, solía decir, recuerda mi primer apellido, pero ignora el segundo”). A lo mejor, de dije yo, una noche de reunión en mi cada con Paco Rengel, Juan “el Capitán” y Pepe Rosas, cuando el alba casi tocaba los tejados, es que hay algunos que no saben quién era Jiménez Fraud ni qué la Residencia de Estudiantes…


Ya, al parecer se ha encontrado el sitio, para el día y para la noche; ya han peregrinado con una caravana variopinta, casi fiesta de ‘moros y cristianos’ pero sin arcabuces y pólvora y con verdiales; ya han tenido un estilo nuevo de un pregonero, diferente. Un señor, Juan Francisco Funes, granadino de Loja, profesor de Educación Física de Instituto, que el año pasado casi pusieron a los pies de los caballos entregándole el Málaga y ahora huele a que quieren echarlo a los leones de la Primera División casi con las mismas mimbres de la temporada anterior.

 


 


Ya están los jazmines en todo su esplendor y las mujeres podrán llevar en sus manos  un abanico o “algo menos que una estrella y algo más que una flor” como definió la biznaga el maestro Alcántara…


 

sábado, 15 de agosto de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Arde el Pirineo

 




Agosto, 16 domingo        


Arde, también, el Pirineo oscense. Paisajes de ensueños, otoños dorados de encantamiento, veranos verdes e inviernos de tiritar bajo temperaturas muy frías. Algo de eso puede ser parte de un pasado que tardará muchos años en volver. Lo ha destruido el fuego.

Recuerdo un viaje no muy lejano, rodeado por las cumbres más altas del Pirineo - Maladeta, Poset y Aneto -, Benasque conservaba los valores de los pueblos del Alto Aragón: paisajes increíbles; parajes solitarios, bucólicos y llenos de paz; montañas sierras, y valles; ríos de aguas frías y cristalinas, lagos embalses; bosques y pequeñas llanuras.

El hielo se precipita en aguas bravas que saltan de peña en peña y forman pequeñas cascadas que alimentan el Esera. A sus pies se asienta como una miniatura preciosa y precisa que en algún momento teme romperse.


Benasque. (Huesca)


Casas oscuras de piedra seca y tejados pizarrosos; muros horadados por pequeñas ventanas simétricas y puertas con arcos de medio punto. El hombre ha sabido luchar contra la dureza del clima pirenaico y se ha adaptado a su hábitat para ofrecer lo mejor que posee: nieve y ocio; cura anti-estrés en los rigores del invierno o en los meses de temperaturas placenteras en el estío.

Abedules; pinares y abetos; hayedos y quejigos, revisten las laderas - verdes o blancas, según la estación-, hasta bajar al sotobosque de rododendros, arándanos, helechos y enebros.



Río Esera


El Esera se abre en un valle ancho para, aguas abajo, unirse al Cinca. Va claro, cristalino y frío; en sus orillas crecen olmos temblones de hojas tintileantes que parecen campanillas para una carroza en día de Corpus. En ocasiones cede la vegetación y las orillas se cubren de cantos rodados, arrastrados con las aguas del deshielo, mientras que la carretera, estrecha y rodeada de prados, lo cruza una y otra vez, en un caracoleo sin fin, para ir a morir, arriba, en una altura cercana a los tres mil metros junto al pantano Paso Nuevo.

Los días de verano son luminosos y radiantes; las noches frescas y, a veces, en cualquier paseo nocturno, la presencia del gran San Bernardo pacífico y lleno de beatitud, sorprenderá al forastero -pequeño gran susto de momento- con un ladrido propio de bajo polifónico.



                 Cumbre de Salvaguardia. Valle de Benasque


No solo posee naturaleza viva, Benasque es un bastión de historia. Aquí tuvo su sede el condado de Ribagorza, y aquí supieron de luchas medievales contra sus vecinos los francos, del Sobrarbe, del Pallars, o contra los musulmanes que llegaron hasta Huesca y que han pervivido en reminiscencias de pequeños santuarios, en casas solariegas, palacetes y residencias, señoriales que blasonaron de escudos añejos los pueblos del Valle.



Condado de Benabarre. Ribagorza

 




                 Vegetación de Benasque. Huesca.

 

 

viernes, 14 de agosto de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nuestra rosa de cada día

 


Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Por María al Paraiso

 

                    

                           Santuario de Flores. Álora

 

Agosto, 15 sábado.


En España se celebra la Festividad de la Virgen de la Asunción. Ciudades grandes, pueblos o lugares recónditos se echan a las calles. Unos celebran la festividad religiosa; otros, la lúdica. Antiguamente, cambiaba el calendario agrícola.

España arde en fiestas y en fuego, del otro, del que quema, desde San Juan de la Peña a Niebla; muchos lugares del territorio patrio están bajo el miedo del fuego.

Andalucía, “Tierra de María Santísima”, comenzó con las celebraciones marianas allá por abril. Encinasola, con “su Virgen de Flores” cuando aún no había traspuesto la Semana Santa por las esquinas del pueblo; después, la provincia de Huelva se echó, de romerías a sus ermitas y a sus tierras.

Por Pentecostés vino el Rocío; la gente de la mar, por julio, con su Virgen del Carmen y a mitad de agosto, con la celebración de la Asunción por muchos otros sitios.

Nosotros, en Álora, mi pueblo y el tuyo porque aquí cabemos todos, veneramos a la Virgen de la Cabeza, como en Sierra Morena, a finales de abril y por la Natividad, a la Virgen de Flores. Ya ves, nos adelantamos a la del Rosario, de octubre…

Decía esta mañana, Lorenzo Orellana, en su mensaje, que la Asunción es un cántico de fe. Afirmaba que el programa de Dios va en serio y el destino del hombre no es la muerte sino la vida, “seremos llevados a la vida del Señor”.

Los hijos de Encinasola trajeron consigo la devoción a la Virgen de Flores.  En 1502, según la tradición oral la Reina Isabel les entrega una imagen de la Virgen en Sevilla. Construyen primero una ermita, sobre ella en 1590 se inician los trámites para levantar un convento franciscano adscrito a los recoletos. Las obras comienzan en 1592. Fray Diego Gómez, el primer padre Guardián; el último, fr. Antonio Estrada que entregó el convento a los desamortizadores en 1935.

El convento de Flores es una muestra de la arquitectura franciscana y de su concepción del tránsito del hombre por el mundo. El santuario de cuadrado, exento de adornos. Conciben la existencia del hombre sobre la tierra como un tránsito.

El arco toral da entrada a una segunda muestra que ya comunica con el Altar Mayor y con el Camarín, octogonal, exhuberantemente adornado con yeserías donde se recogen las advocaciones a María en el Antiguo Testamento.

 


Cripta del convento de Flores. Álora (Málaga)


Bajo él, la cripta. Allí recibían sepultura los religiosos. Curiosamente solo tienen 16 enterramientos. Las de la parte superior de los nichos enlazan con la sustentación de camarín. Por María, tras el transito por lo vida, se alcazaba la plenitud del gozo en el cielo.

 

   Camarín del Convento de Flores. Álora (Málaga)

Si has llegado al final de este artículo te habrás podido preguntar el por qué hablar de una advocación si hoy celebramos ‘otra’. Muy sencillo: por María, a su Hijo…