Marzo,
8 domingo.
Un
castillo desmochado. La cumbre de un cerro pelado de árboles y muñones de
piedra. Un río que baja de la montaña palentina, el Carrión, que camina por la
Tierra de Campos hacia el encuentro con el Pisuerga y, luego, al Duero, y
luego, “a la mar que es el morir…”
Saldaña.
El testigo de la muerte de una mujer de nombre, en los tiempos que corren, feo;
en el suyo, o sea en el que le tocó vivir, de lo más normal. Se llamaba Urraca
– como el pájaro blanco y negro que va a saltitos por la tierras de León y de Castilla
– y murió cuando aún no era primavera de hace
más de ochocientos años.
Urraca,
en su tiempo “la temeraria” fue reina de León durante diecisiete años, los que
van de 1.109 a 1.126 en que muere en el castillo de Saldaña. Hija de Alfonso VI
y Constanza de Borgoña. Su hijo y sucesor, también de nombre Alfonso, como el
abuelo, se casó en el mismo castillo donde murió su madre con Berenguela hija
del Conde de Barcelona… ¡Hay que ver cómo están las cosas ahora…y, entonces,
pues eso! Para fiestas celebraron la primera corrida de toros, censada, de la
que dicen los papeles que se tiene noticia en España.
Casada
con Raimundo de Borgoña. Vino a España en misión de ayuda al haber hecho,
Alfonso VI una llamada a toda la cristiandad para combatir a los almorávides.
Sufrieron una gran derrota en Sagrajas, en las cercanías de Badajoz. Su padre
la hizo reina de Galicia; a la otra hermana, Teresa casada con Enrique, le dio
tierras entre el Miño y el Duero, eran las mimbres para el nacimiento de
Portugal.
Su
hermano Sancho muere en Uclés. Su padre reúne a los nobles en Toledo (Urraca ya
es viuda) la propone como reina. La primera reina en el trono de León. Tiene
aspirantes; normal. Su padre la casa en el castillo de Monzón de Campos con
Alfonso, el Batallador de… Aragón.
Las
guerras civiles asolan Castilla. Unos, contra otros; todos, contra todos. Casi
como ahora. Urraca I de León muere en Saldaña el año 1126. Había nacido en 1081
contaba cuarenta y cinco años. Su final muy falto de documentación, muy oscuro.
Según los papeles viejos, el primer parto con catorce años; el último, del que
muere, con casi cuarenta y cinco, tal día como hoy.
Hoy, de
aquello, no recordamos casi nada. Celebramos un día de homenaje a muchas mujeres
anónimas que lo han dado todo. Me parece que, es insuficiente, habría que celebrar
algunos días más…
No hay comentarios:
Publicar un comentario