miércoles, 18 de marzo de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Obispos que dejan huella. Diego Ramírez de Villaescusa

 


              Portada Isabelina (Gótico Tardío) Parroquia del Sagrario. Málaga


Marzo 18, miércoles.


Fue, el segundo obispo de Málaga después de Pedro de Toledo, una vez incorporada a la Corona de Castilla. Nació en Villaescusa de Haro a mediados del siglo XIV. Residió por nuestra tierra poco, aunque dejó obras de gran impacto. Algunas han permanecido hasta nuestros días.

Fue alumno de Elio Antonio de Nebrija en Salamanca, donde se licenció en Teología. En un acto académico sorprendió a los Reyes con su erudición y oratoria.

Los Reyes lo ven “como una persona muy cualificada”. Deciden incorporarlo al Gobierno Real. Comienza, poco a poco, a brillar y Fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina, lo nombra arcediano de Olmedo y al ser elevado al arzobispo de Granada se lo lleva con él como deán de la nueva diócesis.

Los Reyes lo nombran capellán de su hija Juana. La acompañó a los Países Bajos para su boda con Felipe el Hermoso. Él bendijo la unión de la pareja para que consumasen el matrimonio, aunque dos días más tarde, les casara el obispo de Cambray. Se integró en la corte borgoñona a la perfección. Hizo de intermediario de los Reyes Católicos desde Flandes. Fue el primer hombre en tomar en brazos al futuro emperador Carlos I de España y V de Alemania. Permaneció allí ocho años y estuvo al servicio de la futura Juana I de Castilla.

En 1504 comenzó a centrarse en su trabajo como obispo de Málaga, una dignidad eclesiástica, otorgada por Isabel y Fernando en febrero de 1500, pero en realidad la Diócesis de Málaga la gestionó en ese tiempo desde Toledo y Madrid, mientras siguió vinculado a la princesa y de hecho, no visitó la ciudad hasta finales de 1502 o comienzos de 1503. Era el segundo obispado que ocupaba, tras dos años como obispo de Astorga (León).

Afianza el territorio para hacer frente a los asedios por las costas de los berberiscos. Reordena el territorio con disputas sobre Antequera que pretende Sevilla, levantó una torre vigía en la desembocadura del Guadalmedina

Diego Ramírez de Villaescusa sucede al frente de la Diócesis de Málaga a Pedro de Toledo y comienza un duro trabajo, casi un «empezar de cero». «Lo primero es afianzar el territorio, reordena los barrios a través de las parroquias, trata el asunto de los conversos, ordena los diezmos, que es lo que le permite reconstruir o construir en ese territorio inmenso y además estás peleándote con Sevilla por Antequera». Entre sus obras hace la portada gótica de la Iglesia del Sagrario e inicia la Colegiata de Antequera. Tiene enfrentamientos con el Cabildo, preside la Chancilleria de Valladolid y ayuda al Hospital de Santo Tomé.

De aquí pasó a Cuenca…

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