Portada Isabelina (Gótico Tardío) Parroquia
del Sagrario. Málaga
Marzo 18, miércoles.
Fue, el segundo obispo de Málaga después
de Pedro de Toledo, una vez incorporada a la Corona de Castilla. Nació en
Villaescusa de Haro a mediados del siglo XIV. Residió por nuestra tierra poco,
aunque dejó obras de gran impacto. Algunas han permanecido hasta nuestros días.
Fue alumno de Elio Antonio de Nebrija en Salamanca, donde se licenció en Teología.
En un acto académico sorprendió a los Reyes con su erudición y oratoria.
Los Reyes lo ven “como una persona muy cualificada”. Deciden incorporarlo al
Gobierno Real. Comienza, poco a poco, a brillar y Fray Hernando de Talavera,
confesor de la Reina, lo nombra arcediano de Olmedo y al ser elevado al
arzobispo de Granada se lo lleva con él como deán de la nueva diócesis.
Los Reyes lo nombran capellán de su hija Juana. La acompañó a los Países
Bajos para su boda con Felipe el Hermoso. Él bendijo la unión de la pareja para
que consumasen el matrimonio, aunque dos días más tarde, les casara el obispo
de Cambray. Se integró en la corte borgoñona a la perfección. Hizo de
intermediario de los Reyes Católicos desde Flandes. Fue el primer hombre en
tomar en brazos al futuro emperador Carlos I de España y V de Alemania. Permaneció
allí ocho años y estuvo al servicio de la futura Juana I de Castilla.
En 1504 comenzó a centrarse en su trabajo como obispo de Málaga, una
dignidad eclesiástica, otorgada por Isabel y Fernando en febrero de 1500, pero
en realidad la Diócesis de Málaga la gestionó en ese tiempo desde Toledo y
Madrid, mientras siguió vinculado a la princesa y de hecho, no visitó la ciudad
hasta finales de 1502 o comienzos de 1503. Era el segundo obispado que ocupaba,
tras dos años como obispo de Astorga (León).
Afianza el territorio para hacer frente a los asedios por las costas de los
berberiscos. Reordena el territorio con disputas sobre Antequera que pretende
Sevilla, levantó una torre vigía en la desembocadura del Guadalmedina
Diego Ramírez de Villaescusa sucede al frente de la Diócesis de Málaga a
Pedro de Toledo y comienza un duro trabajo, casi un «empezar de cero». «Lo
primero es afianzar el territorio, reordena los barrios a través de las
parroquias, trata el asunto de los conversos, ordena los diezmos, que es lo que
le permite reconstruir o construir en ese territorio inmenso y además estás
peleándote con Sevilla por Antequera». Entre sus obras hace la portada gótica
de la Iglesia del Sagrario e inicia la Colegiata de Antequera. Tiene
enfrentamientos con el Cabildo, preside la Chancilleria de Valladolid y ayuda
al Hospital de Santo Tomé.
De aquí pasó a Cuenca…
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