San Juan de Baños. El sol de la mañana formaba un aura sobre su espadaña
Agosto 3, lunes
Hace rato que el sol está unos palmos por encima de las tierras del Cerrato. Está segado el cereal. Palencia, al alcance de la mano; el cielo limpio de nubes, azul… Se pierde la vista en la llanura; en el horizonte, cerros de poca altura a los que la comarca debe su nombre. No lejos de allí confluyen, los ríos Carrión y Pisuerga. Costó llegar hasta la iglesia. Demasiadas revueltas. Se echa en falta algún cartel indicador con más precisión.
Al llegar se siente la sensación de
estar ante algo tan único como tener delante de sí la iglesia más antigua de
España. Esos bloques de piedra soportan más de mil años de Historia. Está
documentado.
En la época visigótica debió existir en este entorno un monasterio dúplice: las monjas en san Isidoro (las ‘domnas’ que dieron nombre al pueblo de Dueñas) y los monjes, tal vez, en san Juan de Baños, a tres o cuatro kilómetros, bajo la titularidad de san Martín de Tours.
San Juan de Baños se levantó el año 661 por el rey visigodo Recesvinto. Cogobernó, al principio con su padre, Chisdanvinto y, luego, en solitario. Promulgó el Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo) en 654. Unificaba las leyes para hispanorromanos y godos y persiguió sin piedad a los judíos.
El rey venía de luchar contra los vascones, - “de casta le viene al galgo” -que, unidos a sus hermanos del otro lado, de Aquitania, al mando de Froya cercaron Zaragoza donde fueron derrotados por el visigodo.
El rey padecía males renales. Acudió a
una fuente dedicada al dios romano, Esculapio. La creencia era que curaba los
males del riñón y Recesvinto al sentirse curado y libre de dolores, lo atribuyó
a un milagro. Decidió levantar una basílica en honor de san Juan Bautista, en
acción de gracias.
Fuente ‘milagrosa' que dio origen a San Juan de Baños (Palencia
Cerca de la fuente se encontró “el ara
de las ninfas” con una dedicación votiva. Igual que la corona del rey, una de
las más preciosas joyas visigodas que han llegado hasta nuestros días, se
custodian en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid.
La iglesia es de planta basilical con tres naves y tres ábsides. A lo largo de la historia ha experimentado trasformaciones y añadidos. Eso ha conllevado a la trasformación, parcial, de su trazado original.
Sufrió ataque de los musulmanes. Posteriormente acogió a monjes provenientes de Córdoba. Las monjas, desaparecieron. Sufrió el pillaje y la profanación durante la invasión francesa. La cosa no quedó ahí, ahora la fuente está protegida por una verja de hierro para evitar a los españolitos de hoy…. cosas que pasan.
La
basílica, en un prado cercado por un pequeño muro, otea vientos y temporales.
En los olmos cercanos cantan los pajarillos y en la hierba que la circundan
picotean lo gorriones. Uno tiene la sensación de que, en contraposición con su
pequeñez, está ante algo muy grande.
Corona
votiva del rey Recesvinto. Museo Arqueológico Nacional de España (Madrid)
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