sábado, 15 de agosto de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Arde el Pirineo

 




Agosto, 16 domingo        


Arde, también, el Pirineo oscense. Paisajes de ensueños, otoños dorados de encantamiento, veranos verdes e inviernos de tiritar bajo temperaturas muy frías. Algo de eso puede ser parte de un pasado que tardará muchos años en volver. Lo ha destruido el fuego.

Recuerdo un viaje no muy lejano, rodeado por las cumbres más altas del Pirineo - Maladeta, Poset y Aneto -, Benasque conservaba los valores de los pueblos del Alto Aragón: paisajes increíbles; parajes solitarios, bucólicos y llenos de paz; montañas sierras, y valles; ríos de aguas frías y cristalinas, lagos embalses; bosques y pequeñas llanuras.

El hielo se precipita en aguas bravas que saltan de peña en peña y forman pequeñas cascadas que alimentan el Esera. A sus pies se asienta como una miniatura preciosa y precisa que en algún momento teme romperse.


Benasque. (Huesca)


Casas oscuras de piedra seca y tejados pizarrosos; muros horadados por pequeñas ventanas simétricas y puertas con arcos de medio punto. El hombre ha sabido luchar contra la dureza del clima pirenaico y se ha adaptado a su hábitat para ofrecer lo mejor que posee: nieve y ocio; cura anti-estrés en los rigores del invierno o en los meses de temperaturas placenteras en el estío.

Abedules; pinares y abetos; hayedos y quejigos, revisten las laderas - verdes o blancas, según la estación-, hasta bajar al sotobosque de rododendros, arándanos, helechos y enebros.



Río Esera


El Esera se abre en un valle ancho para, aguas abajo, unirse al Cinca. Va claro, cristalino y frío; en sus orillas crecen olmos temblones de hojas tintileantes que parecen campanillas para una carroza en día de Corpus. En ocasiones cede la vegetación y las orillas se cubren de cantos rodados, arrastrados con las aguas del deshielo, mientras que la carretera, estrecha y rodeada de prados, lo cruza una y otra vez, en un caracoleo sin fin, para ir a morir, arriba, en una altura cercana a los tres mil metros junto al pantano Paso Nuevo.

Los días de verano son luminosos y radiantes; las noches frescas y, a veces, en cualquier paseo nocturno, la presencia del gran San Bernardo pacífico y lleno de beatitud, sorprenderá al forastero -pequeño gran susto de momento- con un ladrido propio de bajo polifónico.



                 Cumbre de Salvaguardia. Valle de Benasque


No solo posee naturaleza viva, Benasque es un bastión de historia. Aquí tuvo su sede el condado de Ribagorza, y aquí supieron de luchas medievales contra sus vecinos los francos, del Sobrarbe, del Pallars, o contra los musulmanes que llegaron hasta Huesca y que han pervivido en reminiscencias de pequeños santuarios, en casas solariegas, palacetes y residencias, señoriales que blasonaron de escudos añejos los pueblos del Valle.



Condado de Benabarre. Ribagorza

 




                 Vegetación de Benasque. Huesca.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario