jueves, 6 de agosto de 2026

Por los caminos del Alto Pisuerga




Agosto, 6 jueves


Arrancamos temprano desde Aguilar de Campoo. Era camino de ida y vuelta. Habría que volver, al caer la tarde, al campamento base. Tomamos una carretera de excelente piso, bien señalizada y el paisaje algo más que bello. Comunica Palencia con la Liébana por el Puerto de Piedrasluengas. Era el remonte por la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica. Allí se le llama Montaña Palentina. Era una mañana de luz en la mediación del verano.

          


Cervera de Pisuerga está a la orilla del río. Tiene un románico excelente y una calle larga con soportales que lleva a la Plaza Mayor. Hay mercadillo semanal. Tienen de todo y, además, por el bullicio que había por la calle, también a casi toda la gente de la comarca.

 


                                Desde el Puerto de Piedraluengas. Al fondo los Picos de Europa

 

Casi a la salida, asciende la carretera. Atraviesa un bosquejo de cedros, y vegetación tan densa que lo presenta como algo impenetrable y enigmático. Cuando se corona el paisaje presenta prados recién segados, ganado pastando y yerba preparada para tenerla a mano cuando llegue la crudeza del invierno, las borrascas cargadas de lluvia, el frío riguroso y el aullido del lobo en la lejanía. Entonces las cumbres ya estarán blancas. Entre curvas y caracoleo con el río se llega al Puerto de Pidrasluengas

           Vañes. Embalse de La Requejada


La presa de La Requejada y el pantano de Aguilar remansan sus aguas en el curso alto del río. Muchos kilómetros abajo, se entregará con la sumisión del derrotado, porque él lleva más aguas, al Duero. Antes, habrá engullido al Arlanza y al Carrión y a otros ríos más pequeños y habrá pasado por pueblos a los que les da apellido o por ciudades presentes en la Historia de España: Valladolid, Tordesillas, Simancas, Dueñas…


                 Peña Tremaya

 

Arriba de Tremaya está el nacimiento del río. Dicen que lo hace en la Cueva del Cobre. Parece que no, que es más arriba, entre Peña Labra y la Sierra de Híjar, no lejos del Pico Tres Mares y tras  un trecho subterráneo aflora por la oquedad de la roca.

                


               San Salvador de Cantamuda


Lugar de leyendas medievales. Tierra de osos y lobos. No te digo que escuches el ulular del viento en noches de ventiscas porque yo tampoco lo he hecho; cuando cae la tarde, sí te digo que refresca aunque sea verano. Viene bien algo de abrigo. Cumbres de difícil ascenso, pueblos donde la vida fue, es y tiene pinta de seguir siéndolo, dura. Eso ha conllevado despoblación. La gente se ha ido. Carecen de servicios básicos; luchan con la agrupación forzosa, pero siguen apegados a la tierra cada vez con más años sus pobladores y con más sacrificios para vivir el día a día.

           

                                       Río Pisuerga por Aguilar de Campoo

         

Al paso por Aguilar de Campoo han represado el río. Un brazo artificial bordea el pueblo; el otro, sigue su curso. Se reencuentran un poco más adelante. Las campanas de San Miguel dan cada hora. En el silencio de la madrugada suenan de una manera especial…

 


                             San Miguel. Aguilar de Campoo

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