sábado, 7 de febrero de 2026

UNA HOJA SUELTA DEL CUADERNO DE BITÁCORA. Se nos fue cuando venía el alba

 


Febrero, 7 sábado

Las sierras estaban coronadas de nieve como ahora; los ríos no llevaban tanta agua como estos días. Los almendros, cubiertos de flores; no se había vestido, todavía los cerezos. Hace un ramillete de años, cuando llamó la luz del alba, él ya no estaba. “Pronto madrugó la madrugada”. Lo habían convocado para jugar el partido donde las canastas se cuentan por estrellas y las técnicas se anotan en las hojillas que se lleva el viento.

Era un niño grande. Tenía más grande el alma que el cuerpo. Lo conocí, como suele ocurrir con la gente que el destino nos pone en el camino de manera casual. Todo fue a través de la Semana de Cultura Andaluza en el Colegio Los Llanos. “Este año, me dijo Paco Parras, que hacía que todos hiciésemos lo que había que hacer en cada momento, hay que traer algún jugador de Baloncesto”

Manos a la obra. Contacto con el periódico – entonces, escribía yo para SUR. Hablo con Redactor jefe de Deportes. Se lo digo. “No te preocupes. Hecho. Vente y hablamos con Paco Rengel”. Esa fue la vereda por el que este hombre llegó a mi vida.

Todo tan sencillo como el encontrarse con una persona generosa, entregada, servicial hasta dejarse las pestañas…. De su mano vino mucha gente del deporte.  De su mano compartí coche con Pablo Lasso una noche desde Sevilla a esas horas en que en los pueblos suelen quitar las calles, de su mano fundamos ymalaga.com el primer periódico digital de Málaga. Con él un grupo de amigos del gastronómico fuimos a Pamplona a despedir a Antonio Jesús López Nieto, el mejor árbitro de futbol que ha dado Málaga, a Pamplona, o sea, al revolver de la esquina…

Pero de su mano conocí algo más importante, mucho más. No se es ‘más’ porque se ocupen puestos de responsabilidad en un medio de comunicación, ni se sea el especialista de Baloncesto del Grupo Correo, o que todo el mundo diga que es quien más conoce del tema a nivel nacional, o se emprendan nuevas etapas. No, no. De su mano supe que fue uno de los hombres más dignos, más honestos y más enteros que he tenido el honor de conocer.

Se nos fue físicamente hace un ramillete de años; en el cariño y en el recuerdo sigue tan presente como si no pasase el tiempo. Los ríos llevan más agua que aquellos días y están con flores los almendros, con flores blancas como tu alma, Paco.



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