Julio, 2 jueves.
Alguien dijo que
“de Madrid al cielo”. Si me apuran cualquier rincón de Madrid es bueno para
llevarlo, además, a cualquiera de las ramas del arte. Da igual, pintura, música,
literatura… En cualquiera de ellas tiene encuadre.
La calle de
Alcalá acogió floristas, castañeras, vendedores de madroños; gente que iba y
venía; personas que acudimos a Madrid, “rompeolas de las Españas” de cualquier
rincón de la Madre Patria o de los que vienen de allende el mar, por donde se
va el sol cada tarde.
Las leandras, una zarzuela
estrenada en 1931, insertó un pasodoble que de allí pasó a esa
intertemporalidad por donde, desde entonces, transita para delirio de los
amantes de estas cosas.
Sus autores
fueron Emilio González del
Castillo y José Muñoz Román, (letra) y música del maestro Francisco Alonso.
Celia Gámez le puso poesía; Sara Montiel, pasión; Paloma San Basilio,
sensualidad. La inmortalizaron.
Y resuena como un aire
lejano que lleva envuelto un mensaje de
amor, en el estribillo: “Lleve usted nardos,
caballero, si es que quiere a una mujer. / Nardos no cuestan dinero y son lo primero para
convencer
Y luego, eso sí, la letra descriptiva y dice que, por la
calle de Alcalá, la florista viene y va, o sea paseas con un andar garboso de
mujer madrileña con pañuelo en la cabeza y ese mirar pícaro que fuerza a quien
ve que le retine la mirada.
Y dice, también,
la copla que la florista llevaba la falda almidoná y los nardos apoyados
en la cadera. Las varas erguidas, enhiestas (eso no lo dice la copla pero se lo
digo yo) bamboleadas por la brisa, la poca brisa que en verano bajo del Guadarrama.
La calle de Alcalá entonces cuando, la
copla, nacía en la Puerta del Sol y llegaba hasta la Carretera de Aragón, en el
entronque con Hermanos Noblejas y Arturo Soria; ahora, la Carretera de Aragón
arranca muy cerca de Barajas. No es una exageración, pero casi…
Hay algo más. ¡Cómo reluce! La frase hace
referencia a los Caracoles, uno
de los palos más festeros del flamenco. La letra es famosa por la copla que
dice: "Cómo reluce, cómo reluce
la gran calle de Alcalá, cuando suben y bajan los andaluces". Don Antonio Chacón, se la
arrebató a Alcalá de Mudela y se la regaló como homenaje a Madrid…
Los nardos
vinieron de México. Son, extremadamente, sensuales y olorosos. Florecen de
primavera a finales de verano; nacen en el tallo de un bulbo. No quieren ni
mucho frío ni mucha agua, y ya saben: “Lleve usted nardos, caballero, si es que
quiere a una mujer…
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