jueves, 2 de julio de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Nardos

                                                 

 

Julio, 2 jueves.

 

Alguien dijo que “de Madrid al cielo”. Si me apuran cualquier rincón de Madrid es bueno para llevarlo, además, a cualquiera de las ramas del arte. Da igual, pintura, música, literatura… En cualquiera de ellas tiene encuadre.

La calle de Alcalá acogió floristas, castañeras, vendedores de madroños; gente que iba y venía; personas que acudimos a Madrid, “rompeolas de las Españas” de cualquier rincón de la Madre Patria o de los que vienen de allende el mar, por donde se va el sol cada tarde.

Las leandras, una zarzuela estrenada en 1931, insertó un pasodoble que de allí pasó a esa intertemporalidad por donde, desde entonces, transita para delirio de los amantes de estas cosas.

Sus autores fueron Emilio González del Castillo y José Muñoz Román, (letra) y música del maestro Francisco Alonso. Celia Gámez le puso poesía; Sara Montiel, pasión; Paloma San Basilio, sensualidad. La inmortalizaron.

Y resuena como un aire lejano que lleva  envuelto un mensaje de amor, en  el estribillo: Lleve usted nardos, caballero, si es que quiere a una mujer. /   Nardos no cuestan dinero y son lo primero para convencer

Y luego, eso sí, la letra descriptiva y dice que, por la calle de Alcalá, la florista viene y va, o sea paseas con un andar garboso de mujer madrileña con pañuelo en la cabeza y ese mirar pícaro que fuerza a quien ve que le retine la mirada.

Y dice, también, la copla que la florista llevaba la falda almidoná y los nardos apoyados en la cadera. Las varas erguidas, enhiestas (eso no lo dice la copla pero se lo digo yo) bamboleadas por la brisa, la poca brisa que en verano bajo del Guadarrama.  La calle de Alcalá entonces cuando, la copla, nacía en la Puerta del Sol y llegaba hasta la Carretera de Aragón, en el entronque con Hermanos Noblejas y Arturo Soria; ahora, la Carretera de Aragón arranca muy cerca de Barajas. No es una exageración, pero casi…

Hay algo más. ¡Cómo reluce! La frase hace referencia a los Caracoles, uno de los palos más festeros del flamenco. La letra es famosa por la copla que dice: "Cómo reluce, cómo reluce la gran calle de Alcalá, cuando suben y bajan los andaluces". Don Antonio Chacón, se la arrebató a Alcalá de Mudela y se la regaló como homenaje a Madrid…

Los nardos vinieron de México. Son, extremadamente, sensuales y olorosos. Florecen de primavera a finales de verano; nacen en el tallo de un bulbo. No quieren ni mucho frío ni mucha agua, y ya saben: Lleve usted nardos, caballero, si es que quiere a una mujer…

 

 

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