Julio, 10 viernes
El
incendio desencadenado, en la noche del jueves al viernes, en la provincia de
Almería ha generado multitud de opiniones que quieren explicar los hechos y
buscar las causas. Las victimas crecen y el número de desaparecidos, también.
Surgió,
en el Levante Almeriense, entre las sierras de la Atalaya y Sierra Cabrera (integradas
en la Sierra de los Filabres, Sistema Penibético), cerca de Los Gallardos,
municipio de poco más de tres mil habitantes. La zona limita al norte con Vera
(más próxima) y Cuevas de Almazora; al este, con Garrucha y Mojácar; al sur,
con Carboneras; al oeste, con Sorbas. Bédar, se considera el último pueblo de
la Penibética.
Tiene
clima mediterráneo seco. Luvias escasas; veranos, prolongados. En la vegetación,
predominan las plantas xerófilas y las gramíneas. Cultivan almendros, y algo de olivo.
Bédar (953 hab. en
2025) cuenta con un plan territorial de emergencia local (PTEL) que
cumple con la Ley, no así, Los Gallardos que no lo tiene. En la zona se
encuentra un templo internacional budista que acoge a personas que pretenden
profundizar en esa religión. Existe, también, una población muy diseminada de
extranjeros, con mayoría de británicos.
Los medios informan
como posibles causas del incendio: caída de tendido eléctrico, de un poste de
madera, o el rayo de una tormenta seca. El fuego se ha extendido muy
rápidamente. Por la zona corren el Río Aguas y el Jauto, así como
diferentes ramblas. Varias hipótesis barajan la posibilidad de servir como
chimeneas para el fuego…
El
caserío está disperso. Se intercomunican por carriles y ‘veredas’ en las zonas
altas y cuando no, por las propias ramblas. Según algunas informaciones, los
pobladores en un intento de huir del fuego han tomado estas posibles vías
escape y ellos mismos se han encerrado en una ratonera.
Al
escribir este artículo (mediodía del viernes), la cifra de fallecidos alcanza a
doce personas y de desaparecidos supera la veintena…
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