Estrasburgo, capital de la Alsacia
Julio,
9 jueves
Nuestro amigo Tomás López se las anda por tierras de
Alsacia… Le he dicho que no es tierra desconocida y que no me importaría
repetir la experiencia.
Hago que afloren los recuerdos y me encuentro un artículo de
hace unos años. Dice: Es un anticipo de lo que dentro de unos meses enviarán
las casas especializadas. Un amigo me
manda el primer catálogo de rosas del año. Ha venido como vienen las cosas
buenas. Por sorpresa. Me llego al correo y está allí. Espera la recogida.
Es un catálogo de un vivero francés. Concretamente, de
Alsacia – mi amigo vive en Barcelona – y trae un muestrario que a los que nos
gustan estas cosas hace que los ojos se iluminen de manera especial y dejan
escapar ese brillo que en ocasiones dicen que emiten los ojos porque reflejan
el estado del alma.
Los franceses hacen las cosas bien. Algunas, muy bien. Este
caso es una pequeña muestra de cómo se hacen las cosas con calidad y
profesionalidad. Naturalmente, al ser su especialidad las rosas – algunas de
creación propia y otras obtenidas por otros rosalistas - el muestrario es
extenso y generoso.
Me ha dado, además, una pequeña alegría añadida. Alguna de
las variedades que comercializan yo las tengo plantadas. Son viejas amigas y
conocidas. Me son familiares, las Charles De Gaulle, la Julio Iglesias, la
Ingrid Berman, la Black Bacarra, la Eddy Mitchel… Todas las conocen las
personas que habitualmente me siguen. Ya saben, en ese pequeño capricho de
poner “nuestra rosa de cada día”, ellas han tenido su protagonismo.
Decía el refrán que “la buena ropa en el arca se vende”.
Eso, era antes. Ahora con los medios y la tecnología puesta al servicio de los
consumidores desde cualquier punto viene algo que anuncia que las fronteras las
ponemos, estúpidamente, los hombres. No existen para el viento, para el vuelo
de los pájaros, para el sol que alumbra cada día o para que un catálogo diga
que en otro lugar cultivan bellezas únicas y, que, además, están al alcance de
la mano de quien gusta de estas cosas.
Rilke dijo de ellas: “Todos cuantos te buscan te tientan. /
Y quienes te encuentran te atan / al gesto y a la imagen”. Rilke también dijo
otras muchas más cosas… Hago mía la letra de U-2 “Veo la espina clavada en
tu costado… / y espero por ti…/ sin ti… / contigo o sin ti…”
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