Desde hace tres generaciones la
familia Dot cultiva rosas. En los años 20 del siglo pasado, el abuelo paseaba
por las orillas del Sena, en París. Su padre, un excelente viverista de
frutales lo había enviado a Europa para estudiar nuevas hibridaciones. En una
librería vio un libro sobre el cultivo de rosales.
Lo adquirió y a la vuelta, en San
Feliu de Llobregat (ahora están en la Palma de Cervelló) decidió desarrollar
aquellos conocimientos. Comenzó a hibridar rosas. Aparecían nuevas variedades.
Hoy en el mundo del cultivo de la rosa se le reconocen más de ciento cincuenta
variedades diferentes extendidas por todo el mundo.
Hace unos años reanudé el
contacto, después de un periodo apartado por otras causas y que había iniciado
cincuenta años atrás, cuando ya fui cliente. Hablamos de rosas Camprubí y del
Marqués de Monistrol y de Rosas Torreblanca y…
La cosa fue así. Caía la tarde,
descuelgo el teléfono y pregunto a la voz que me atendía:
-
¿El Sr. Pere Dot? por favor.
-
Soy yo, dígame.
Le cuento, ligeramente, lo que he
narrado antes. Le digo que quiero hacer un pedido y que si lo puedo hacer por
correo, mañana… Si quiere, me respondió, puede hacérmelo ahora y tomo nota. Le
hago varias preguntas, me las aclara…, le pido las variedades por las que tengo
interés, y – agrego – “las otras, las dejo a su elección”. De acuerdo, me
respondió.
-
Dígame, por favor, en importe y el número de
cuenta para hacerles la transferencia…
-
No, me contesta. Usted es de ‘la vieja guardia’, recibirá el pedido y la factura, y ya me lo
girará cuando le venga bien.
Creánme si les digo que, en ese
momento, estaba aturdido. Todo fue tal como he contado. Después, cada año, les
adquiero otras variedades y sigue la misma norma de la casa.
Hace unos días, lo llamé. Le
consulté unas dudas…La misma amabilidad. Cuando venga por aquí, acérquese me
dijo, que me gustaría conocerle, porque solo nos conocemos por teléfono… Yo
tendría que estar este domingo con mi Málaga en Cornellá-El Prat donde juega,
pero…
El Señor Pere Dot, en unas
declaraciones, expuso que todos los rosalistas buscan la rosa azul y la rosa negra.
No se ha conseguido. La más parecida a la negra que nosotros hemos logrado,
dijo, es la ‘rosa President
Tarradellas...” Es la rosa que ilustra este artículo.
La familia Dot que le ponga a esta belleza lograda el nombre que quiera.
ResponderEliminarYo como rosa cultivada y publicada por ti le pongo en mis archivos un apodo:"LA PEROTA", Rosa, La de La Perosia.