Santo Cristo de la Salud. (Málaga). José Michael Alfaro. Siglo. XVII
Mayo,
17 domingo
José
Michael Alfaro no era italiano. Es un escultor barroco – que probablemente pasó
en su formación por Italia, pero fue en Málaga donde realizo un puñado de obras,
algunas de gran renombre como es el caso del Cristo de la Salud.
No he
encontrado documentos escritos, a modo de mandas, escrituras o documentos de
pago en los que se puedan constatar el paso y presencia por Álora a lo largo de
la vida del escultor e imaginero aragonés, del siglo XVII. (¿Pudo venir huyendo
para refugiarse de la peste bubónica que asoló Málaga en las décadas los años
cuarenta de aquel siglo?)
Un testimonio
verbal recogido por Pepe Rosas a Mario Palma Burgos, sí lo afirman. Según le
transmitió, en una reparación realizada por su padre, Francisco Palma García al
patrón de Málaga, el Cristo de la Salud, al levantar el rostrillo de la cara
del Cristo, encontró una nota que decía: “Hecho por Micael en Álora. Siglo
XVII”.
El padre
Andrés Llordén O.S.A. en su extensa obra cita el nombre de otros imagineros qué
sí realizaron obras para la parroquia de la Encarnación de Álora y para otras
capillas, pero no a José Michael Alfaro como posible imaginero que dejase su
huella artística.
Michael
indujo a la confusión a muchos investigadores al ‘italianizar’ su nombre compuesto.
Se sabe que nació en Alcañiz, provincia de Teruel, en 1595. Era hijo de Jerónimo Alfaro y Francisca
Serrano. Fue bautizado en el 22 de marzo.
Hay oscuridad en su biografía durante unos años.
Con 34
años, en 1629, se traslada a Málaga. Hace imágenes para Colmenar, Antequera, El
Borge, Riogordo, Motril, Granada y San Ciriaco y Santa Paula, patronos de la
ciudad, para la iglesia los Mártires de Málaga... Trabaja para la sillería del Coro
de la Catedral y deja varios apóstoles, bustos de santos y santas y decora las
cornisas.
Su obra
cumbre es el Cristo de la Salud (1633) que hoy se venera con el mismo nombre en
la capilla de la calle Compañía. Junto a la plaza de la Constitució. Existe una
calle, barrio de la Victoria, que se conoce como ‘Calle Cristo de la Epidemia”.
Va desde Fuente Olletas, al inicio de la carretera del Colmenar al Jardín de
los Monos.
Existía entre los escultores una leyenda. Si se realizaba una imagen que el pueblo la ‘consagraba’ como ‘milagrosa’. Al poco tiempo, su autor moría. Efectivamente, falleció como consecuencia de la peste bubónica que había azotado la ciudad desde unos años antes. El pueblo atribuyó la superación de la epidemia a un milagro. La imagen del Cristo apareció en una carreta de manera casual. Michael anunció que su muerte estaba cerca. Tenía 55 años… Lo enterraron en la parroquia de Santiago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario