Santuario
de Fátima. Procesión de las antorchas
¡AY, TRECE DE MAYO!
13 de mayo, miércoles.
Lo pide la fecha en el
calendario y lo pide el tiempo; lo pide lo que uno lleva dentro y “tus ojos
de manzana / y tus labios de cuchillo…” Se lucieron Rafael de León y el
Maestro Solano. Se lució doña Concha y, otras que, también la han cantado, pero
como como ella, ninguna.
Hay otro trece de mayo. Portugal - ¡con la de buena gente que hay, ahí, casi al lado de la Raya! hoy también tiene un día grande. En Fátima miles de personas irán a ver a su Virgen. Don Antonio Machado dijo que España era devota de Frascuelo y de María. También tenemos ahíto el calendario de advocaciones marianas en estas tierras: Rocío, Pilar, Flores, Desamparados, Fuensanta, Paloma, Aliseda, Monserrat o Remedios….
Me decía un amigo que la fe empieza donde termina la limitación del hombre. Cientos, miles de personas buscarán una salida, elevarán una, cientos, miles de plegarias y, a la noche - o quizá antes - vuelvan a sus casas con la esperanza de que todo va a tener arreglo.
Dicen los que saben que la copla siempre es una pequeña historia con un inicio, un desarrollo y, el desenlace. Puede. Ésta, desde luego, además de un poema bellísimo, es un canto a la desesperación, al amor ciego, al amor que llega de dónde, donde y cuanto quiere… En la España de hoy quizá se quedaría en la plaza del suspiro.
¿Cuántos nombres tienen nueve letras? ¿Sería un capricho de Rafael de León poner el nueve? ¿Sería la prueba definitiva para ver si la cuenta estaba bien hecha? Maestro, preguntaba el niño en la escuela ¿con la prueba del nueve?
Se va a echar dentro de unos días, mucha gente a los caminos. Gente de media Andalucía - en la otra mitad se mira, se observa, se interroga-. Van a la aldea de Almonte. El lunes de pentecostés llama a la puerta y en la madrugada del domingo al lunes vamos a ver escenas que a uno le faltan calificativos para darles un sitio, pero las cosas son cono son o como queremos que sean.
Hace muchos años fui por primera vez a Fátima. Después he vuelto. Les aseguro que el rezo del rosario por la noche en la explanada de la Basílica es de las cosas que impresionan de verdad.
(“Bienaventurados los que sin ver creyeron”)
¡Ay, trece, trece de mayo en que me encontré contigo!
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