Diciembre, 20 domingo
Álora se enclava en el vértice norte de lo que antaño se llamó Hoya Málaga y ahora Valle del Guadalhorce. La Sierra de Abdalajís le corta los vientos fríos que vienen del norte. Su clima, agradable, salvo momentos puntuales, en invierno, y caluroso, en verano.
Se asienta en las laderas del Monte Hacho que se prolonga por el
Monte Redondo, desde donde se
ve el mar. Tiene una altitud de 570 metros; el Monte Redondo, 526 m.
Resalta por su pendiente situada entre el 20 y el 40% en el sector más bajo y a partir de los 200 m. pasa al 40-80% en el talud que cierra por el lado del río su característica cima plana. En algunas zonas el corte es a plomo.
En su composición entran a formar parte rocas
areniscas calcáreas del Postorogénico que forman un suelo pardo
calizo sobre material consolidado.
¿Faltan las figuras del Portal del Belén? No, cada uno lleva, en su interior, las suyas.
En el Libro del Repartimiento, en 1492, aparece que al Bachiller Serrano se le asigna: “e de allí por el camino del rodo arriba fasta el cabillo del Hacho”; a la Iglesia Mayor “quedale mas un higuera de hasta una arançada en la sierra del Hacho”.
El Hacho es a nosotros como el Gurugú a Melilla, el Pan de Azúcar a Río de Janerio, como el Monte Igueldo a San Sebastián, el Tibidabo a Barcelona o Sierra Nevada a Granada..., como todo eso junto, y algo más… Sencillamente, nuestro.
En el Monte Redondo, en los parajes conocidos como Los Toriles o el Hoyo de Aurioles se dan paisajes de una belleza singular.
Las zonas Kársticas (El Toril y los Órganos) del
MonteRedondo, comprende lugares de subsuelo caracterizados por una composición
geológica donde predominan las calizas, dolomitas, mármol, yeso y sal. Crean un
paisaje único por su Belleza.
El karts es un tipo de paisaje en el que la disolución del lecho rocoso sobre el que se asienta crea sumideros, arroyos que se hunden cuevas y manantiales. El lugar es de una belleza inusitada, excelsa. Provoca la admiración del visitante ante una sorpresa escondida, sin que se pueda, sospechar ni vislumbrar, cuando se transita por la zona, si no se tiene una información previa, siquiera, de su existencia.
Solsticio de invierno, dicen, que comienzan a alargar los días. Entra un tiempo estupendo para, en una mañana de sol. emprender la experiencia de un paseo por estos paisajes singulares. No lo olviden: Alora, para amarla, conocerla…
Monte Redondo envuelto en el embrujo de una
mañana de niebla.
Bibliografía.
MORALES GARCÍA, José. Diccionario del
paisaje de Álora… y algo más. 2025 (Inédito). Fotografías: Felipe Aranda,
Marisa Segura, Marilina Cruzado, José Morales.
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