Puente medieval. Arenas de San Pedro (Ávila)
Abril,
21 martes
La Sierra
de Gredos es una montaña totémica. Forma parte del Sistema Central. Don Miguel de Unamuno decía de ella que era “el
espinazo de Castilla”. Divide las dos mesetas: la submeseta norte, antaño
conocida como Castilla la Vieja y la sur. En la escuela se estudiaba como Castilla
la Nueva.
En la
vertiente norte de Gredos nace el río conocido por su belleza literaria: Dio apellido a una de las obras cumbres del
Literatura española: El Lazarillo. Pasa por Salamanca; lleva sus aguas al río
Duero.
En la
sur, el Alberche y el Tiétar, entre otros. La última vez que anduve por allí
fui buscando sus fuentes, o sea su nacimiento. Dimos con algo que podría serlo.
Estaba enterrado entre zarzas y malezas y una alambrada no nos permitió
acercarnos más. Lo dimos por encontrado. Llevan sus aguas al río Tajo. El río
de Toledo, de Garcilaso, y de Lisboa.
La Sierra,
como se conoce en toda la zona, arranca casi en las puertas de Plasencia. Al norte,
el valle de Ambroz. Hervás, ciudad de pasado judío. Monumental, patria del
imaginero Pérez Comendador y Béjar, la del duque y de la extinta fábrica de
mantas. Al sur, la Vera.
Casi
todos sus pueblos agregan el apellido, “… de la Vera”. Cuacos, la excepción.
Cuaco de Yuste. Allí residió y murió el hombre más grande y poderoso de su tiempo.
Carlos I, el Emperador; en sus calles jugó uno de los personajes más importantes
de la Historia de España: Don Juan de Austria. El emperador quiso tenerlo cerca
y lo tuvo…
He ido
una, dos, tres… muchas veces a La Vera. He entrado por el Puerto de Mirabete,
por Plasencia, por el Puerto del Pico, conforme se viene de Ávila y se baja por
Mombeltrán, por Oropesa, por el Piornal y abajo, Garganta la Olla, por Navalmoral
de la Mata y tras cruzar el Campo de Arañuelo y el Tiétar, uno ya sabe que está
en un lugar distinto.
Campos sembrados
de tabaco, de pimentón - pimentón de la Vera – hortalizas, maizales… Los aspersores,
en verano, dicen que eso ya es otra tierra, otro lugar que tiene algo de mítico,
de sobrecogedor, de mensaje. Evoca un tiempo que ya no es de cuando veía en sus
libros “Editorial Gredos”.
Siempre
desde la distancia lo he visto como ese lugar que, como los imanes, son irresistibles.
Aparecen los primeros robles. El mayor porcentaje de robles, nacidos por la
Gracia de Dios, que tiene España, bendita España, más al sur. En invierno, Gredos
blanco de nieve; en las tardes de estío, con un caperuzón de nubes. “Hay
tormenta en la Sierra”, y a sus pies, Arenas de San Pedro.
Recuerdo
tus sombras, tus aguas heladas en las Gargantas, tus puentes, tus caminos, tu
estela larga que va conmigo….
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