Y RESUCITÓ
Abril, 5 domingo
Ya cantan las
alondras en las lomas del chopo; los ruiseñores han acompañado al alba como
ningún otro día lo hacen; cantan los reclamos en la cuesta del Verrón; se
espigan los trigos en las lomas y sobresalen las amapolas rojas. ¿Por cierto,
alguien conoce alguna amapola que no sea roja? Hay ‘otras’ con forma
parecida y color rosáceo o blanco, pero eso es otra cosa. A lo que íbamos…
A primera hora, muy
temprano, María se levantó con sigilo. Abrió la puerta con sumo cuidado; luego,
la entornó sin dar portazo. Casi todos dormían. Aún la ciudad no se había
despertado. Solo algunos madrugadores de los que van al campo se cruzaron con
ella.
Llegó al sepulcro.
La piedra corrida. Miró, sin entrar, pero no vio a nadie. Se giró y vio a un
hombre. Pensó que podía ser el jardinero. Sin más se dirigió a él. Pensaba que
había robado el cuerpo del…
- Si has sido tú, le
espetó sin más, dime dónde lo has puesto.
- ¡María!
- ¡Maestro!
Luego le encargó que
avisase a los demás, que había ocurrido lo que les había anunciado y todo eso
que sabemos. Y María fue y lo contó. Algunos, como que no la creyeron. Tampoco
tenía mayor importancia.
Pasado del tiempo,
los creyentes, decidieron perpetuar ese momento, no con la exactitud que cuenta
el evangelio, pero sí a modo de como pudieron verlo los artistas. Lo llevaron a
las vidrieras de las catedrales, a los lienzos, a las tallas. En muchos pueblos
y ciudades hoy se proclamará - ya lo hizo anoche la Vigilia Pascual – desde lo
alto de algunos tronos.
Roque López Duarte Máytquez,
(Era Alta, Murcia, 1747 – Murcia 1811) escultor discípulo de un artista
murciano universal, Salzillo, realizó una de las escasísimas figuras que
tenemos de tiempos remotos de Jesús Resucitado. Es de un logro artístico
excepcional.
Es una escultura en
equilibrio sobre el pie izquierdo como único punto de apoyo. Aunque su autor se
considera como un artista barroco por su relación con Salzillo, al que imitó en
los estofados de paños y fisonomías, algunos autores lo clasifican ya dentro de
las corrientes neoclásica.
Hay quien le ve una
influencia claramente italiana manifestada en la poca amplitud del manto, en su
mirada en un punto determinado, la corrección anatómica y una aparente frialdad
en su policromía.
En Álora, en mi
pueblo, se venera, en la capilla del Cementerio Municipal de San José, una
imagen obra del salesiano Enrique Herencia. Se procesiona, desde 1994, triunfante
de la muerte, en la mañana del Domingo de Resurrección.
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