viernes, 6 de noviembre de 2026

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. ¿Quién va a ganar?

 

 


Noviembre, 6 viernes


¿Quién pierde? Obviamente, quien no gana. El dilema está en discernir qué se entiende por ganar o por perder.

En el ballet el Lago de los Cisne conocido por su trama y por la música de Chaikovski narra el amor entre el príncipe Sigfrido y Odette, una princesa condenada por un malvado a ser cisne de día y humana por la noche.

El amor verdadero libera al yo auténtico de la trampa de una imagen fraudulenta. Sigfrido promete amor y fidelidad eternos a Odette. Su idealismo desmesurado y búsqueda del amor romántico y perfecto se ven, influenciados por la mano del destino.

En otro lugar de ese inmenso país, Rusia, Zhivago viajaba en un tranvía. por una calle de Moscú, por la misma que, curiosamente, va el tranvía, con paso firme y decidido Lara, que le hizo ser el poeta que es.

Quedan ya muy lejos la revolución, la estancia en la casa de campo, aquella noche de lobos aullando en la estepa cubierta de nieve, y el hombre que se realiza entre sueños y realidad y plasma en el papel los sentimientos que brotan del alma...

El destino, antes, los ha hecho encontrarse en una biblioteca de un poblado perdido en medio de la nada…. Los ojos de Lara dicen que aquello, con un ‘no’, es un “si”. No puede romperse… El amor se va. Navega por no se sabe dónde por mor de la guerra. Parece que puede haber un reencuentro añorado. Ahora, es el corazón, el otro corazón, el que no aguanta…

Vivimos en España la ruptura de los sueños de un amor.  Ese sueño de amor vino. Se llamó: democracia. Se venía de un pasado triunfal para algunos; triturador y desgarrador, para otros. Un puñado de jóvenes habíamos nacido en el interregno que vino después. Se abría el futuro.

Democracia. Creímos que nacía el amor. Como el amor, una entelequia que con la ilusión de muchos florecía como las rosas en primavera. Ahora, corre un viento de demasiada tensión. Crispación. Reproches. Nos hemos propuesto ahogarlo. Hay algo nuevo. A eso se puede llamar, desamor. Todos la mataron, se suele decir, y ella sola se murió. ¿Será como el recuerdo de un lago donde es el final de un cisne que soñó, lo imposible? ¿Terminará en una calle cualquiera y sin nombre porque han tirado una noche en la bolsa de basura la voluntad de entenderse? Los que juegan en el parque lo dejarán escrito en sus libros de Historia. Se puede helar el alma…

No hay comentarios:

Publicar un comentario