jueves, 2 de abril de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora: Y Dios está allí
Abril, 2 Jueves Santo
Ha
amanecido un día sin la luminosidad que dice el refranero que debe tener este
jueves que acompaña a otros dos jueves, el que celebra al Corpus Cristi y a la
Asunción. Da igual. Dios está, también, allí.
El sol,
por el cambio de hora, cada mañana aparece un poco antes en el horizonte. Esta
mañana, salvada el alba, no estaba tan limpio de nubes, de bruma, o de
cualquier otro atisbo que tuviera la intención de poner algo de telarañas como
uno cree que era su deber.
Muy
temprano cantaban los mirlos en la huerta y con otros pájaros, también – en la
alameda del arroyo. Se las andan ahora en ese proceso asombroso de cumplir su
ciclo y hacen sus nidos. Verdaderas obras de arte, admirables. Allí, no cabe
ninguna duda, está Dios. Está la mano de Dios.
Las
florecillas del camino, con abejas libando, a medida que el sol ha subido hacia
su cenit, han abierto. Ofrecen tonalidades de colores increíbles, asombrosas.
Tan únicas, que solo pensar en reproducirlos ya es una obra de arte. No tengo
ninguna duda. Detrás, sin que casi se perciba, está el esplendor de Dios-
En el
orbe católico el Jueves Santo tiene una significación especial. Celebramos la
Institución de la Eucaristía. Se inició el ciclo con el solsticio de invierno,
la Natividad; en la Epifanía, darlo a conocer a los gentiles; la Cuaresma
preparó para la Pascua: Última Cena: Pan y Sangre de Cristo, Muerte en la cruz
y sobre todo la Noche de Pascua. “!Qué noche tan dichosa / en que se une el
cielo con la tierra, / lo humano con lo divino!” después vendrá la
Ascensión, Pentecostés y aquello de: id…, y fueron. Y Dios estaba allí.
Aquellos
que recibieron el mensaje supieron de la igualdad de todos, de compartir con el
que no tiene, de tender la mano a quien lo necesita. Como no es fácil el
cumplimiento, pues hace que, a veces, nos quedemos con las hojas y olvidemos la
raíz. Me acuerdo ahora de San Juan de la Cruz: Al final, nos examinarán de
amor. Ya se sabe donde hay caridad y amor, allí está Dios.
miércoles, 1 de abril de 2026
Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Dolorosos que no era hermanos solo de Jueves Santo
Abril, 1 miércoles
En las cofradías, la generosidad, enorme. Algunos, incluso, la envuelven en el papel invisible del anonimato. Trabajan en la sombra. A bote pronto me viene Salvador Cordero (Huerto) , Juanito, el del Señor, (Nazareno de la Torres), Martín, el de la Baratera (Dolores). Y más, muchísimos más. El espacio no permite la difusión de todos sus nombres.
De otros, sí voy a reseñar pinceladas
de sus biografías. Pablo Consiglieri García. Nació el 12 de febrero de 1916 y muere en 5 de
marzo de 1992. Vio la primera luz en Argentina donde residían sus padres
emigrantes que buscaban una nueva vida. El fallecimiento de su padre hizo que
su madre regresase al pueblo por lo que residió en Álora desde la infancia
hasta su muerte. Persona afable, generosa, activa, inteligente y humilde. Tenía
una inteligencia práctica poco común, lo que le hizo granjearse la amistad y
admiración de muchos. Muy devoto su Virgen de los Dolores y de
Su hijo Diego nació en
Álora en 2 de julio de 1947. Hermano Mayor de la Cofradía de María Santísima de
los Dolores Coronada desde el año
Miguel Mamely de la Plana nació en Álora, el 16 de julio de 1910. Casado con María González Almodóvar Muy devoto de la Virgen de los Dolores. En 1973, Hermano Mayor honorario.
Antonio Hierrezuelo Domínguez nació en Sedella (Málaga) el 18 de febrero de 1911 y muere
en Álora en 1986. Llegó a Álora en los años cuarenta y echó raíces para
quedarse definitivamente aquí. Hombre muy ligado a
Hoy, el artículo va cargado con otra poesía: la de la generosidad
y entrega a lo que se ama…