lunes, 21 de mayo de 2018

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Lluvia en mayo



Llueve. Lo dice el hombre del tiempo. Avisa de colorines en no sé cuántas provincias. Cuando yo era joven, los colorines solo se empleaban en las carreras de cintas a caballo o en bicicletas. Era algo común en las verbenas de entonces. Alguien puede pensar que hablo del Antiguo Testamento, más o menos.

Ahora sabemos del peligro de las alertas por no sé qué color en el mapa. Y por si fuese poco, también hablan de granizo y tormentas y ventoleras locas de esas que se llevan las macetas de las ventanas y arrancan persianas y chapas y antenas… Vamos, una gozada.

No viene bien el agua en mayo tardío. Hace daño. Ya, espigados los trigos. Los racimos de uva asoman entre pámpanos verdes. Dan gloria bendita los garbanzales. Son de un verde oscuro y profundo como el verde de la Esperanza Macarena cuando mira de esa manera con que solo miran las Vírgenes de la Esperanza.

El agua deja mal al refranero. Por otros sitios dicen ‘como agua de mayo’. Eso es para lugares tardíos de Castilla la de los páramos y alcores, la de las lomas pardas y tierras de calma,  la de orillas de ríos de aguas profundas y misteriosas, para esa Castilla que hizo una cosa que se llamó España y que ahora se empeñan en destruirla…

Aquí, en Andalucía, al campo lo hace el mes de abril. Ese de las bruscas por la tarde y amapolas en las lindes, ese de olivares entramados ofreciendo su fruto como el cielo estrellado ofrece puntos luminosos para que los de la tierra sueñen.

Ahora, cuando suenan los goterones en los cristales – repiqueteo morse al alcance de la mano -  y el campo está abierto en un compás de espera, como aguarda  el maestro, de rodillas,  en la puerta de chiqueros a que salga lo que tiene que salir y que viene desde lo más hondo de la oscuridad, ahora, el campo teme el pedrisco inoportuno, el vendaval que revuelca espigas, el oidio que lo ahiña todo…

Cantaban esta mañana los pájaros. Me acuerdo del romance…”Que por mayo, era por mayo / cuando hace el calor / cuando los trigos encañan / y están los campos en flor… No. No quiero agua en mayo, pero ya se sabe, manda Otro…




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