jueves, 10 de noviembre de 2016

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. Y, por allí se va el sol

Si vas por la Sierra de Huelva, pasado Rosal de la Frontera, cruza de nuevo el Chanza; vuelve sobre tus pasos. Desde Aroche - han hecho una carretera nueva - encamínate a Encinasola: “Estrellita marinera / que vas caminando al norte / dime si podré llegar / a Encinasola esta noche”.

Cuando llegues a Encinasola debes saber que estás en tierra de Juan Gualberto que fue ministro cuando Fernando VII.  Tienen por patrón a San Andrés y a la Virgen de Roca-Amador y a la de Flores: “A orillas de la Ribera / está la Virgen de Flores / patrona de Encinasola / reina de los corazones”

En la iglesia, en la parroquia, que posee una colección pictórica notable,  hace un frío que hasta Dios tirita (te lo digo por experiencia de una noche única). Su campanario se ve desde la lejanía. El Santuario de la Virgen de Roca-Amador está sobre una colina; la ermita de  Flores, más lejana y un poco escondida. Si te llegas a Flores, en verano, caminas por tierra reseca. No verás a nadie a quien preguntar si vas por buen camino…

Al otro lado del río, - el Múrtiga - está Barranco; es Portugal. Tierra quebrada y puerta de entrada para el Alentejo. Monsaraz, regala el paisaje más bello de la llanura alentejana y el Guadiana un mar interior en el pantano de Alqueva…

Encinasola por donde el sol, cada tarde,  le dice adiós a España cuando se va camino de América, y que está donde Cristo dio las tres voces y…, tiene fandango propio y comparte historia con Álora. Nos dieron su Virgen, la Virgen de Flores, y la manera de ser, de entender muchas cosas, de encender esa luz de dentro que da sentido a la vida...


No sé tú, yo, cuando he salido y he perdido de vista el pueblo en un recodo del camino,  siempre he sentido el nudo en la garganta de quien se deja algo suyo detrás de sí. Y dice un “hasta luego”, que siempre tarda en llegar...

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