domingo, 5 de octubre de 2014

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. El Santero

                                                        

Abro al azar y leo: “Si el limpio Duero, entre San Saturio y el puente, oculta en su seno millares de latas de sardinas vacías…” Estoy en el Santero de San Saturio, de Juan Antonio Gaya Nuño (Castalia, 1953), edición que me han rebuscado los amigos de Ibercosas Clase. Es la Soria de hace un montón de años…

Esta mañana, cuando apenas apuntaba el sol por lo más alto del Cerro del Espartal, una pareja de patos levantó el vuelo. Iban asustados. Arrancaron del cañaveral frente a lo que, cuando éramos niños, llamábamos ‘Los Remolinos’, a este lado del río, en lo que queda de aquella acequia.

Entonces el río - el Guadalhorce -  por los Callejones de Barca llevaba el agua clara. Iba camino de la mar que está, en línea recta, un poco más abajo, y si se siguen los meandros del curso un poco más lejos pero, solo, un poco más lejos.

Pasaba, entonces, el agua clara limpia bajo el Puente de Hierro. La veía irse remansada y entre juncos. Se paraba, en el recodo de  ‘ La Playita’, a los pies del túnel y del Cerro de las Torres y del Coto Minero y de la cañada del Tajo de la Quera y, del arroyo Hondo, que ya no tenía alfar y de todos aquellos lugares, que conocíamos tan bien,  y luego… Luego ya se sabe.

Y sigo con el Santero que dice que en el Atlántico, cuando llegue el Duero, puede que no tuviese nada de extraño que los conserveros haciendo un acopio de latas las embutieran otra vez… Claro que es una exageración (La suciedad del Guadalhorce, no).

Cita  Barbeito a Estesícoro (¡vaya nombrecito!) en: Guadalquivir, la memoria del agua: “más allá de las aguas inagotables de raíces de plata del río de Tartesos, nació Gerión”. “Aguas inagotables de raíces de plata”… ¿Se puede decir más bonito?


No quiero saber nada de la ANC que envía voluntarios casa por casa, ni que Pedro Sánchez diga que sobra el Ministerio de Defensa y que su partido se lo haya matizado,  ni que Del Bosque solo mire el aspecto deportivo de Piqué,  ni que arrasen las películas de Torrente…Al caer la tarde, sigo con el Santero y, luego, me pierdo… 

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