viernes, 15 de noviembre de 2013

Una hoja suelta del cuaderno de bitácora. 16-11-2012

                                               
                                                                                        A Paco Rengel, mi amigo

Hoy hace un año. Eran las 23:08. Paco puso un mensaje escueto. Anunciaba, en portada del periódico digital - el primero que nacía en Málaga con esa vocación tan abierta- que por razones de fuerza mayor… Ya se sabe. No hay nada más definitivo que lo que se anuncia como temporal.

Ymalaga.com cerraba porque su alma, Paco Rengel, tenía que acometer empresas de más importancia en otros sitios, en esos sitios de  los que no se viene y, a donde a él, lo llamaban y, encima, con urgencia.
Todo fue bonito, muy bonito. Demasiados problemas, demasiada zancadillas, demasiados sinsabores (todos venidos de fuera) y, a los que Paco, que era un niño grande, muy grande, más que su propia estatura, siempre respondió desde el optimismo y la generosidad con que lo trataba todo.

Dice el Maestro Alcántara que hay gente que se muere y gente que se nos muere. No hace falta decir donde estaba Paco. Nos dio la libertad de escribir de lo que queríamos y cuando queríamos. Siempre tuvo la palabra de cariño, de apoyo, de guía y, ante la duda, siempre me decía lo mismo, tú a “tu aire”.

Ymalaga.com recogió un elenco de colaboradores que escribían muy bien. El ramillete fue tan amplio que las varillas del abanico llegaron a Rosario (Argentina), Kansas (EE.UU.), Qatar, Barcelona, Tenerife, Madrid… o cualquier punto de  nuestra Península. Todos, en su estilo, aportaron frescura, ilusión, mensaje…


La marcha de Paco nos dejó huérfanos, desorientados, perdidos en medio de muchas preguntas sin respuestas, de muchos ‘porqués’ que flotan esperando lo que sabemos que nunca llegará. Hoy hace un año. En el recuerdo todo está como el primer día. No ha corrido el tiempo. Son cosas que pasan, amigo. 

2 comentarios:

  1. Todo se precipitó de pronto, y durante aquellos meses todos andábamos descolocados, atribulados en nuestra preocupación. Sólo Paco parecía saber encajar con decisión, aceptar con dignidad y permanecer en su sitio. Una persona cabal, de una pieza. Grande hasta el final, discreto y valiente. Un profesional íntegro y un amigo inolvidable.
    Gracias, Pepe, por traernos tu oportuno escrito de recuerdo entrañable, y un abrazo enorme para Rosi y para toda la familia Rengel.

    (Carlos Pérez)

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  2. Periódico con un plantel de amigos y buenos escritores que daba gusto de leer, creaba afición y era tal la diversidad que había para todos.

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